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La lucha contra la inflación en Brasil lastra el crecimiento del PIB

EL PAÍS EL PAÍS 31/05/2014 Carla Jiménez
Imagen de São Paulo, capital económica de Brasil. © Proporcionado por ElPais Imagen de São Paulo, capital económica de Brasil.

La expresión “despacio, casi parando” sirvió como un guante para el resultado del Producto Interior Bruto brasileño del primer trimestre de este año. El avance del 0,2% de la economía entre enero y marzo fue peor de lo esperado por los economistas. Se registró un crecimiento menor de prácticamente todos los componentes de la demanda en comparación con los tres meses anteriores: el consumo de las familias cayó un 0,1%, el de la administración subió un 0,7% en comparación con el 0,9% del trimestre anterior, la tasa de inversión cayó un 2,1%, y las exportaciones se redujeron un 3,3%. Solo las importaciones subieron un 1,4%.

Lo que aparece ahora en los números macroeconómicos ya venía anticipándose en otros indicadores. El índice de confianza del consumidor medido por la Federação do Comércio do Estado de São Paulo (Fecomercio), por ejemplo, tuvo una caída del 25% desde mayo del año pasado hasta ahora, en un movimiento casi paralelo al ciclo de alza de los tipos de intereses que comenzó en abril de 2013. La tasa de referencia del Banco Central ha subido desde abril de 2013 como una vía para contraer el consumo dentro del objetivo de reducir la inflación. Al tener menos confianza hacia el futuro, el consumidor compra menos. Del mismo modo, el empresario deja en el cajón sus planes de expansión porque tiene que hacer frente a créditos más careos para poner en marcha sus planes.

Consciente de que ese mal necesario afecta al desempeño económico, el Banco Central decidió interrumpir el ciclo de alza de los tipos de interés en su reunión celebrada esta semana, manteniendo los tipos en el 11%. Los efectos de esa medida, sin embargo, solo aparecerán a medio plazo.

El Banco Central decidió interrumpir el ciclo de alza de los tipos de interés esta semana, dejándolos en el 11%

Según Fabio Silveira, de la consultora GO Associados, el ciclo de alza de los tipos es el primer aspecto a considerar en el análisis de los datos del PIB. “Pero también tuvo lugar una caída de las exportaciones, en función de la devaluación más tímida de la tasa de cambio”, dice Silveira. La media del tipo de cambio con el dólar se mantuvo en 2,36 reales en el primer trimestre de este año, en comparación con los 2,28 reales del último trimestre del año pasado. La moneda devaluada es un factor que afecta a la competitividad. Por ejemplo, si el valor se situase en torno a los 2,70 reales, esa caída se habría atenuado, considera el economista.

Para José Ricardo Bernardo, socio de la consultora internacional GBI, a la contracción de las ventas al exterior se le suma como segundo factor preponderante la caída de los precios de las materias primas en el mercado internacional. “Las dificultades de Argentina y Venezuela perjudican el resultado [del PIB]”, dice. El temor a los impagos, explica Bernardo, también frena la acción de los exportadores.

Silveira recuerda que 2014 tiende a ser un año tibio como consecuencia de la celebración del Mundial de fútbol y de las elecciones presidenciales, lo que hace que se aplacen nuevos proyectos a largo plazo. En el acumulado de los últimos doce meses, el PIB ha avanzado un 2,5%. Los expertos prevén ahora que de aquí a finales de año la economía crezca un 1,5%. Eso significa que el empleo tendería a crecer menos, incluso con despidos puntuales en el segundo semestre. “Nada que afecte a los fundamentos [macroeconómicos del país]”, asegura el economista.

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