Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

La moda de los directivos tecnológicos que cobran un dólar: ¿por qué no llega a España?

El Confidencial El Confidencial 31/10/2016 Lucía Caballero
Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, es uno de los directivos que cobra 1 dólar al año. (Foto: Reuters) © Externa Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, es uno de los directivos que cobra 1 dólar al año. (Foto: Reuters)

Aparte de ser CEO de sus respectivas empresas, Mark Zuckerberg, Larry Page, Mark Pincus y Jeremy Stoppelman tienen otra cosa en común: en 2015 decidieron asignarse un salario de un dólar anual, según confirma el informe ‘What the boss makes’ que elaboran anualmente los analistas de la consultora Equilar.

De este club de directivos aparentemente austeros han formado parte desde Steve Jobs, pionero en la iniciativa, hasta Larry Ellison, pasando por Tom Werner, CEO de la compañía especializada en paneles solares SunPower. Werner ha sido uno de los últimos en renunciar a su sueldo de 600.000 dólares al año durante lo que queda de 2016 por el bien de la corporación, que no pasa por su mejor momento económico. Lo mismo ha hecho otro magnate de las energías alternativas, Lyndon Rive, CEO de SolarCity y primo del mismísimo Elon Musk.

No obstante, aunque reduzcan al máximo su salario, ninguno de estos grandes nombres de la tecnología va a pasar penurias. “Acostumbran a ser también los principales accionistas de las empresas o al menos disponen de una parte significativa de los títulos”, aclara a TeknautasRicard Serlavós, profesor del departamento de Dirección de Personas y Organización de ESADE. Por tanto, “su fuente de ingresos tiene más que ver con los beneficios que obtiene la compañía que con un sueldo normal”.

Más de la mitad de las compensaciones basadas en acciones recibidas por los CEO de las empresas del índice S&P 500 en 2015 estaban relacionadas con el rendimiento de su negocio, según otro informe de Equilar. En 2011, esta fracción variable de su retribución económica representaba solo un tercio del total.

© Proporcionado por El Confidencial

Para Serlavós, se trata, sobre todo, de una cuestión cultural: “En Estados Unidos existe esa tendencia a cobrar en función de los resultados que se obtienen”, indica el docente de ESADE. Así lo manifestaba Rive al asegurar recientemente que “la compensación de un CEO debe estar directamente conectada al valor que crea para empleados, clientes y accionistas”.

Además de esgrimirla como prueba de responsabilidad social, la estrategia les permite disfrutar de ciertas ventajas fiscales. Los impuestos que deben pagar por estos títulos financieros son más bajos que los gravámenes asignados a los sueldos millonarios que les corresponderían por su estatus.

La tendencia no se ha instaurado en España, ni en Europa, a pesar de que en nuestro país el tipo de retención aplicada a los beneficios derivados de acciones ronda un máximo del 25 %, según estipula el impuesto de sociedades, mientras que los tipos marginales del IRPF para los niveles económicos más altos son de 37 % y 45 %. “Por cada euro más que cobres [en nómina], el Estado se llevaría unos 45 céntimos”, explica Servalós.

Una decisión ilegal o poco atractiva

Los altos directivos patrios equiparables a los magnates estadounidenses podrían tener dos clases de vínculos con la empresa: uno de tipo laboral (especial de alta de dirección) o uno mercantil. Aunque en el primer caso la compensación económica se decidiría mediante acuerdo entre las partes, “no puede ser inferior al salario mínimo interprofesional fijado anualmente”, advierte Jonathan Gil, socio del área laboral de la asesoría jurídica Rousaud Costas Duran (RCD). Por este motivo, “establecer el salario del trabajador en un euro sería considerado ilegal”.

No existirían barreras legales en el otro supuesto, cuando ejecutivo y empresa mantienen una relación puramente mercantil. “La normativa española en materia de remuneración de administradores no impediría que un CEO tuviera una retribución puramente simbólica”, indica Iñaki Frías, socio del área mercantil de RCD. Podría ocurrir que un alto cargo decidiera reducir sus ganancias, por ejemplo, ante “una falta de liquidez o de recursos en una compañía que esté en fase de crecimiento, cuando el CEO es un promotor del proyecto”, explican los asesores. Sin embargo, esa decisión de reducir sus beneficios solo por una cuestión ideológica “no cuenta con implantación en España”, afirman los asesores.

El cofundador de Google, Larry Page © Proporcionado por El Confidencial El cofundador de Google, Larry Page

Servalós advierte que “las empresas de nuestro país no tienen el mismo dinamismo que las americanas”. Pero a la hora de explicar la verdadera razón para el escaso éxito de esta moda de la austeridad, alude, de nuevo, al factor cultural: aquí, “las personas, incluso aquellos que cobran tanto, prefieren la seguridad de disponer de un mínimo de retribución garantizada”, opina el profesor de ESADE. “En España no existe esa cultura de arriesgarlo todo en función de los resultados que pueda conseguir una empresa”.

Solo entre las empresas emergentes cambia esta concepción tradicional. “En la cultura de las ‘startups’ y las nuevas generaciones sí se va imponiendo esa idea de asociar una parte de la retribución a los resultados”, explica Servalós. Aun así, el docente considera que, incluso en este caso, sigue predominando la preferencia por asegurarse una retribución que no dependa del rendimiento del negocio. Ya lo dice el refrán: más vale pájaro en mano que ciento volando.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon