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La pareja creativa de 'Mad Men'

El Mundo El Mundo 15/06/2014 FÁTIMA ELIDRISSI

Mad Men es una de las series más aclamadas por la crítica en la historia de la televisión. Con 15 premios Emmy y cuatro Globos de Oro a lo largo de sus seis temporadas, este drama ha pasado de ser ese bicho raro que al principio sólo miraban algunos por curiosidad a ser consumido por (casi) todos con voracidad. Lo que pocos saben es que detrás de este cínico retrato de las relaciones personales en general y del amor romántico en particular se encuentra un matrimonio bien avenido: los Jacquemetton.

André y Maria Jacquemetton han sido durante seis entregas la mano derecha del creador de Mad Men, Matthew Weiner, como guionistas y productores ejecutivos de este afilado retrato del mundo de la publicidad en Estados Unidos durante los años 60. Pero aunque el argumento parezca alejado en el tiempo y el espacio la realidad que describe no lo es tanto. "Mad Men es como un mundo de ciencia ficción. Hablamos de personajes que tienen los mismos problemas que hoy pero los colocamos en un mundo completamente diferente del presente", explica Maria mientras compara la serie con películas del género como Alien.

© Proporcionado por elmundo.es

La pareja visitó Madrid el pasado mes para ofrecer una clase magistral en El guionista universal, unas jornadas organizadas por el sindicato de guionistas ALMA y Canal+, que emite la serie en España. Y de paso explicar a sus alumnos las claves de un relato que triunfa a nivel internacional.

"El año pasado estuvimos en Oriente Próximo dando una clase y había unas 100 jóvenes asistiendo. Las cosas que esas chicas tenían que hacer en ese contexto para poder ver la serie son increíbles", afirma André mientras los dos coinciden en que nunca esperaron tanto reconocimiento en todo el mundo.

"A Matthew Weiner le llevó siete años vender ese guión. Cuando comenzó a emitirse teníamos una audiencia muy pequeña así que sólo intentamos contar la historia lo mejor posible", cuenta André mientras añade entre risas: "Estábamos buscando otros trabajos mientras tanto".

Pero aunque los espectadores no estuvieran muy atentos la crítica tardó poco en deshacerse en halagos con la serie y con los Jacquemetton. Quién se lo hubiera dicho cuando sólo una década antes daban voz a los personajes de una serie algo menos glamourosa: Los vigilantes de la playa.

"Realmente no eliges la serie en la que vas a escribir. Aunque sabíamos que había un cierto estigma asociado a la serie cuando nos la ofrecieron pensamos que era fantástico. Alguien nos estaba pagando por escribir", cuenta André. "Se trata además de una serie que durante una época tuvo mil millones de espectadores en todo el mundo. No creo que ninguna serie vaya a tener esa audiencia nunca más. Y tuvimos la oportunidad de vivir en Hawai", añade con una sonrisa.

Volviendo a Mad Men, los dos coinciden en que la serie ha sido un antes y un después no sólo en sus carreras sino en sus propias vidas. "Los personajes se convierten en personas de verdad para ti. Como Don Draper, que hay momentos en los que le apoyas y quieres que encuentre la felicidad y otros en los que piensas que es un imbécil y merece sufrir", afirma Maria, que si tuviera que elegir un personaje se quedaría con el camaleónico Pete Campbell. "Sé que es un villano pero es uno de los personajes que ha sufrido más cambios en su vida y ha sido capaz de adaptarse. Además Vincent Kartheiser hace un trabajo maravilloso y creo que es el único actor que ha sido pasado por alto por la crítica", añade.

A pesar de todo en 2013, y a sólo una temporada del final, llegó el momento de echar a volar con su propio proyecto: la adaptación para Syfy del cómic DMZ junto al productor de Gravity David Heyman. "Tuvimos esta oportunidad y la cogimos. Queríamos ser showrunners. En Mad Men éramos los número dos y queríamos ser los número uno", cuenta André. "Así que ahora vemos la serie como los fans y es duro porque los personajes son como nuestros hijos. A veces pensamos, ¿por qué haces eso? Vuelve atrás y arréglalo", bromea.

Para terminar, y ya desde fuera, ¿alguna idea sobre cómo debería terminar Mad Men? "Hagas lo que hagas nunca va a satisfacer a todos. Va a ser frustrante pase lo que pase", explica André. "Personalmente creo que nunca hicimos justicia al amor. Nadie consigue hacer las cosas bien en este campo. Por eso Don no puede ser feliz. En mi mundo sería posible, pero no creo que pase", sentencia André.

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