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La pegada del PSG devora al Bayern

Logotipo de El Mundo El Mundo 27/09/2017 ALBERTO LAMBEA

Hay hinchas del Paris Saint-Germain que se dieron de baja como abonados esta temporada. Uno de ellos, Daniel, lo comentaba molesto en Le Parisien, maldiciendo que su equipo hubiera iniciado la campaña de abonados justo después del 6-1 en el Camp Nou. Mal momento, con la afición hundida y sin esperanza. Todo eso ocurrió en el París a. N., entiéndase antes de Neymar. Hoy está Neymar, también Mbappé, y el PSG ha tenido que dejar la cifra de abonados en 34.000 para poder seguir vendiendo entradas. Ahora los parisinos sacan pecho en la Liga de Campeones, pero el pobre Daniel lo verá desde casa. Se perdió la primera noche mágica del proyecto futbolístico más ambicioso del balompié europeo ante un rival a la altura de lo que pretenden, un favorito al título. Y lo devoraron. El Bayern fue la trituradora triturada.

[Narración y estadísticas: 3-0]

Era lo ideal para olvidar lo que en Francia ya se conoce como 'penaltygate'. Aquí podría llamarse el penalti más largo del mundo, como la película. 10 días después del conflicto entre Neymar y Edinson Cavani por lanzar una pena máxima contra el Lyon, no se hablaba de otra cosa. Unai Emery dice haber resuelto el problema, pero no hubo ningún lanzamiento ayer para comprobarlo. La rotación, si los dos divos del Parque de los Príncipes lo aceptan, parece la solución más coherente. Sobre el campo se entendieron bien ante los bávaros, pese a la frialdad con la que el brasileño felicitó al uruguayo en el segundo tanto. Mientras rindan sobre el verde, lo demás quedará en segundo plano. Veremos cuando haya vacas flacas.

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El PSG lidera el grupo B con autoridad

No pudieron empezar mejor. En el minuto 2, Neymar generó tal capacidad de atracción de los contrarios que hasta su antiguo compañero Messi estaría orgulloso de él. Driblando por la izquierda, se asomó al área y empezó a llamar la atención de uno, dos, tres zagueros. A Dani Alves, que apareció libre por el costado contrario, le bastó con fusilar a Ulreich. Entre ese gol y el segundo de Cavani, culminado con un derechazo después de un caramelo que le entregó el Mbappé, hubo media hora de acoso alemán sin premio. Los de Ancelotti sólo ganaron en los números: más posesión, tiros y el doble de pases. Sin embargo, mantuvieron la senda irregular de su comienzo. La defensa es su línea más débil.

Después del descanso, Neymar encontró consuelo en Cavani, que lo acunó en su pecho. A pase de Mbappé, falló solo ante el guardameta el 3-0, pero lo anotaría minutos después tras otra gran jugada colectiva del irreductible Mbappé. No hubo reacción de los bávaros y el PSG ya lidera el grupo B. Se le pedía estar entre los favoritos y parece estarlo. ¿Y el Bayern?

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