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La rabia de Aronofsky que hace enloquecer a Jennifer Lawrence

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 25/09/2017
Uno de los llamativos pósters de 'Madre!' © Image LaVanguardia.com Uno de los llamativos pósters de 'Madre!'

Darren Aronofsky es de esos directores que jamás han pasado desapercibidos. Desde que debutara en 1998 con el largometraje Pi, fe en el caos, con la que ganó el premio al mejor realizador en Sundance, nos ha dejado muestra de su peculiar talento en Réquiem por un sueño (2000), El luchador (2008) o Cisne negro (2010). Con La fuente de la vida (2006) no estuvo tan inspirado y con la épica Noé (2014), capitaneada por Russell Crowe, tampoco recogió grandes elogios.

Todas ellas son películas que le costaron tiempo sacar a flote y que retratan personajes obsesionados, una constante en su filmografía. Nada que ver con lo que le ha ocurrido con su último y esperadísimo trabajo, la polémica Madre!. Recibida con disparidad de opiniones en el festival de Venecia, Aronofsky solo necesitó cinco días para escribir el borrador de su guion más esquizofrénico y brutal.

Jennifer Lawrence y Javier Bardem en un fotograma de 'Madre!' © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Jennifer Lawrence y Javier Bardem en un fotograma de 'Madre!' Jennifer Lawrence y Javier Bardem en un fotograma de 'Madre!'(Niko Tavernise / AP)

Y todo gracias a la rabia que siente por ver cómo nuestro planeta se va a pique y la impotencia que esto le genera. Una sensación de desamparo que le llevó a escribir de forma frenética un libreto lleno de tensión y alegorías bíblicas que ha trasladado en sugerentes y enigmáticas estampas que deambulan a través de un único escenario.

“Vivimos en tiempos de locura. La población mundial está a punto de alcanzar los 8.000 millones, mientras los ecosistemas colapsan y la inmigración mete en crisis a los gobiernos. Estados Unidos ayuda a negociar un acuerdo histórico sobre el clima y meses más tarde lo abandona”. Estas son las palabras con las que Darren ha querido subrayar el por qué de una obra que ha sido alabada y atacada en partes iguales y que aterriza en las salas españolas este 29 de septiembre.

¿Y de que va Madre! para que haya suscitado tanto debate entre la crítica y los propios espectadores que la han visto ya? La verdad es que es difícil catalogar esta película que arranca con una llamativa imagen, atrapa al espectador en una montaña rusa de situaciones rocambolescas y acaba finalmente consumida por su propia inestabilidad narrativa y la ausencia total de química entre la pareja protagonista.

El filme es de una perplejidad absoluta, donde se vislumbran ecos de la magnífica La semilla del diablo (1968), de Roman Polanski, o de El ángel exterminador (1962), de Buñuel, para presentarnos a un matrimonio que vive en una casa aislada de la civilización. Ella (Jennifer Lawrence) es una atractiva ama de casa que se dedica en cuerpo y alma a rehabilitar su nuevo hogar mientras Javier Bardem interpreta a un reconocido poeta en horas bajas.

Vivimos en tiempos de locura

Darren Aronofsky

Cineasta

Una pareja sin mucho de qué hablar que verá interrumpida la tranquilidad doméstica con la inesperada presencia primero de un médico enfermo (Ed Harris) y luego de su enigmática mujer (Michelle Pfeiffer). Ambos se instalan como Pedro por su casa con la complacencia de Bardem, que busca la inspiración artística en las conversaciones con esos forasteros que le demuestran respeto y admiración.

El poeta insiste en que sus desconocidos anfitriones les acompañen y su joven esposa no tendrá más remedio que poner cara de incredulidad y aguantar la incómoda situación. Se abre pues la caja de Pandora y las peores pesadillas asaltan la hasta ahora pacífica existencia conyugal.

Jennifer Lawrence en una escena de la película 'Madre!' © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Jennifer Lawrence en una escena de la película 'Madre!' Jennifer Lawrence en una escena de la película 'Madre!'(Niko Tavernise / AP)

Aronofsky se apoya en su actriz principal y actual compañera sentimental para que ejerza de hilo conductor y lleve el peso de toda esta orgía onírica. A través de primeros planos, unos rápidos movimientos de cámara y una fotografía en 16mm a cargo de Matthew Libatique, el espectador se va adentrando en un relato perturbador que da forma a esta home invasion movie con la presencia de inquietantes sujetos que acuden atraídos en masa a esa vivienda perdida en mitad de la naturaleza.

Así, vemos cómo Jennifer asiste atónita a la conducta absurda de un marido que ansía el reconocimiento y la adulación de un público entregado, obstinado en “traer vida” a una residencia vacía, mientras ella es atormentada con visiones extrañas y distorsiones de sonido que provienen de las paredes de su hogar. La relación entre la pareja deviene distante y misteriosa y ya no hay manera de entender la actitud de uno y de otra.

Darren Aronofsky habla durante su intervención en el Festival de Toronto ante la atenta mirada de Jennifer Lawrence © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Darren Aronofsky habla durante su intervención en el Festival de Toronto ante la atenta mirada de Jennifer Lawrence Darren Aronofsky habla durante su intervención en el Festival de Toronto ante la atenta mirada de Jennifer Lawrence(Evan Agostini / AP)

Lo cierto es que no hay nada en Madre! que tenga sentido. O realmente tiene infinidad de interpretaciones a cada cuál más absurda. Dos horas de anarquía y angustia vital con escenas cargadas de violencia que dejan a una con el estómago algo revuelto.

Aronofsky dice que quería hablar de la naturaleza y de que alguna forma Lawrence la encarna en su obra más cruda y delirante en la que se regodea en el maltrato psicológico y físico. A la actriz le toca el papel de sufridora anónima, como anónimos son todos los que aparecen delante de esa cámara inquieta que lleva las situaciones al límite.

Un cóctel con el egocentrismo del escritor como punto de partida en la que el cineasta neoyorquino se ha arriesgado al máximo y con el que ha conseguido una gran propaganda que ha trasladado hasta las redes sociales para minimizar el escaso éxito del filme en Estados Unidos. Con un póster del personaje de Jennifer Lawrence en la película acompañado de comentarios de medios a favor y en contra de su obra, Aronosfky invita a que nos posicionemos en medio de la polémica: “Tú decides”.

La película atrapa al espectador en una montaña rusa de situaciones rocambolescas y acaba consumida por su propia inestabilidad narrativa y la ausencia de química entre Bardem y Lawrence

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