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La resaca del 1-O complica los planes del Gobierno para seguir privatizando Bankia

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 04/10/2017 Juande Portillo
© Proporcionado por ElPais

La confrontación entre las fuerzas independentistas de Cataluña y el Estado español parece haber comenzado a calar esta semana en unos mercados que habían aguardado expectantes al 1 de Octubre. Tras la convulsa jornada, con cientos de miles de catalanes votando en un referéndum ilegal y las fuerzas del orden cargando contra algunos de ellos, los inversores han arriado la bandera de la templanza.

La volatilidad y la incertidumbre se abren paso complicando, entre otras cosas, los planes del Estado para privatizar Bankia. El propio ministro de Economía, Luis de Guindos, venía avanzando que “a la vuelta del verano” se pondría en marcha la venta de otro paquete de acciones de la entidad pero el proceso no se abordará al menos hasta noviembre y solo si el eco de la tensión catalana no sigue enturbiando entonces los mercados.

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) aún posee un 67% de la mayor entidad financiera española rescatada, que actualmente está integrando además el también nacionalizado Banco Mare Nostrum (BMN), y que debe privatizar por mandato europeo.

La idea que se barajaba era vender ahora un nuevo paquete de entre el 7% y el 9% del capital de la entidad, para lo cual contrató como asesor al banco de inversión Nomura. El FROB ya cerró una operación así al colocar un 7,5% de Bankia, por 1.304 millones de euros, en febrero de 2014.

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El mercado, sin embargo, podría no acompañar ahora. Las acciones de Bankia fueron unas de las más castigadas de la sesión bursátil del lunes 2 de Octubre, con una caída del 3,33% en la jornada, hasta los 3,94 euros por título. Solo los bancos con sede en Cataluña, Sabadell (–4,53%) y CaixaBank (–4,43%), sufrieron más la resaca del 1-O. Aunque Bankia recuperó ayer los 4 euros tras subir un 1,42%, los analistas temen más vaivenes y las apuestas bajistas contra el valor están en máximos históricos (ver despiece).

“Cataluña arroja incertidumbre”, advierte Gonzalo Sánchez Crespo, analista de Gesconsult, que considera que no es buen momento para avanzar en la privatización. “La inestabilidad no es buena. Es como cuando haces una salida a Bolsa, quieres un mercado estable y las mejores proyecciones”, defiende.

“El Gobierno no ha sido muy hábil porque lleva anunciando la venta de un paquete desde junio y eso ha lastrado la cotización cuando la comparas con otras. Si vas a deshacerte de un paquete y lo anuncias, la gente sabe que hay presión” por vender y eso hace “caer los precios”, critica Sánchez. “Si le sumas Cataluña, eso no genera el mejor escenario para la venta”, advierte.

“Evidentemente el conflicto en Cataluña es uno de los motivos por los que está bajando el precio de la acción”, asume Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank, advirtiendo que “este podría recuperarse si la situación política se normaliza pero también seguir cayendo en caso de que se incremente la tensión”.

Ante esta situación, desde el FROB admiten que el proceso de privatización no se retomará hasta que las condiciones de mercado así lo aconsejen y recuerdan que tienen plazo para privatizar Bankia hasta diciembre de 2019, gracias a la ampliación de dos años que aprobó el Gobierno en diciembre.

Desde el organismo público consideran que su “horizonte temporal no es tan corto como para que tenga efecto la situación de Cataluña”. Así, pese a los anuncios de Guindos, el FROB asevera que no hay fechas fijas para la próxima desinversión, ni sobre su tamaño, y que prevalecerá el criterio de “maximizar” el precio de venta para tratar de devolver el máximo de ayudas públicas.

En 2014, el FROB colocó las acciones a 1,51 euros por título, con una plusvalía de 138,2 millones dado que el Estado entró en el capital del grupo a 1,35 euros. Bankia realizó en junio un contrasplit, agrupando cuatro acciones de las antiguas en una nueva, con lo que el Estado tendría que vender ahora a 6,04 euros para igualar los márgenes de 2014, o a 5,4 euros para no perder dinero. La acción está hoy en 4 euros.

“Veo difícil que se pueda igualar”, exponen desde Gesconsult, argumentando que el mercado no solo tendría que digerir positivamente la tensión que emana de Cataluña sino que seguramente haría falta un cambio en la política monetaria europea, con un alza de tipos, para potenciar tanto los títulos de Bankia en el corto plazo.

“El Estado poco puede hacer ahí. En caso de querer vender, no le queda otra que hacerlo a un precio algo inferior a su cotización actual, ya que es habitual que la colocación de grandes paquetes de acciones de realice con un descuento”, dicen desde Self Bank.

Sea cual sea el posible precio, o la reacción del mercado, desde Bankia aclaran que ninguna venta se planteará ya al menos hasta noviembre dada la prohibición que pesa sobre las entidades cotizadas de anunciar operaciones corporativas en el mes previo a la presentación de resultados, prevista en su caso para el 30 de octubre. 

Los bajistas, en máximos

A falta de conocer si los acontecimientos de las próximas semanas ayudan a serenar la situación social, política e inversora, de momento el FROB no lo tiene fácil para “maximizar” el valor que logre por Bankia. Una prueba es que las apuestas bursátiles en contra de la acción están en máximos históricos, con posiciones cortas sobre el 4,08% del capital, según los datos que facilita la CNMV. En concreto, el fondo AQR Capital Management elevó su apuesta bajista hasta el 1,3%, Marshall Wace la incrementó al 0,9% y Discovery Capital Management hasta el 0,61%.

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