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La tempestad

Logotipo de Notodo Notodo 14/11/2016 Miguel Gabaldón
Imagen principal del artículo "La tempestad" © La Fábrica 2014 @ Imagen principal del artículo "La tempestad"

"La isla está llena de rumores, de sonidos, de dulces aires que deleitan y no hacen daño. A veces un millar de instrumentos bulliciosos resuena en mis oídos y a instantes son voces que, si a la sazón me he despertado después de un largo sueño, me hacen dormir nuevamente..."
La Tempestad se desencadena en La puerta estrecha, uno de los espacios teatrales más singulares de Madrid. Su compañía y AlmaViva Teatro unen fuerzas para atraer a los seres mágicos que imaginó Shakespeare y hacerlos pulular por sus habitaciones que, en este caso, se aprovechan como nunca para esta representación. Un navío comandado por Antonio naufraga con unos cuantos conspiradores en la isla de su traicionado hermano Próspero, exiliado en estos parajes de los que se ha hecho dueño y señor gracias a sus mágicos libros. Un espíritu del aire, un esclavo salvaje y una historia de amor entre la hija de Próspero y el hijo del rey de Nápoles (también náufrago) completan una de las historias de Shakespeare más comentadas (hay quienes la tachan de ininteligible; favorita de muchos por otra parte).

Las compañías aquí presentes, comandadas por César Barló, se enfrentan al reto con pasión y entrega, ofreciendo un fresco y honrado espectáculo que pasea las palabras de Shakespeare (con respeto pero sin envaramiento) por La puerta estrecha, desde su entrada hasta el piso superior pasando por el patio (hallazgo), en un auténtico viaje a través de sus aposentos. Un original acercamiento con aires steam punk (ese Ariel), números musicales y ganas de hacer accesible un clásico y que llegue a todas las esquinas (literal).

Entre el reparto no podemos dejar de destacar el excéntrico Ariel sobre patines de José Gonçalo Pais, un derroche de energía tremendamente atractivo, que emociona con ese instante final en el cual se enfrenta a su libertad (momento realmente mágico de la función, qué preciosidad) y la magnífica creación de la siempre excelente Eva Varela Lasheras con un Próspero de potentísimos, férreos, presencia y discurso. Sin olvidar los momentos más distendidos ofrecidos por Sayo Almeida y un fantástico Rafa Núñez. Una tempestad de originalidad y ensueño que llena con sus olas La puerta estrecha.
"Y entonces, soñando, diría que se entreabren las nubes y despliegan a mi vista magnificencias prontas a llover sobre mí; a tal punto, que cuando despierto ¡lloro por soñar todavía!"

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