Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Las aerolíneas te multarán si no puedes meter tu equipaje en la cabina del avión

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 26/09/2017 Héctor G. Barnés

Es una estampa conocida. Hoy en día es tremendamente habitual ver en la cola de la puerta de embarque a decenas y decenas de personas arrastrando una maleta. Hace no tanto, la mayor parte de viajeros facturaban un bulto y, quizá, llevaban otro más pequeño como bolsa de mano. El aumento de las tarifas de facturación en las compañías 'low cost' (y en las no tan 'low cost') ha popularizado esta opción más barata. Entre ellos, son muchos los que portan maletas que superan ligeramente el tamaño del maletero, pero que, aun sabiéndolo, intentan introducir en la cabina por si suena la flauta.

Hasta ahora, eran los asistentes de vuelo de cada compañía los que decidían, en la puerta de embarque, qué bultos debían ser comprobados a través del viejo método de la caja de cartón. En caso de que no cupiesen, debían ser facturados y el viajero debía pagar por ello. Según este sistema, no había una penalización adicional para aquellos que se viesen obligados a dejar la maleta en la bodega, lo que provocaba que muchos clientes decidiesen probar suerte, especialmente después de comprobar que en muchas ocasiones se hacía la vista gorda con su equipaje.

Esto puede estar a punto de terminar, ya que algunas grandes aerolíneas están empezando a cobrar una penalización al viajero por facturar en la puerta de embarque. Como explica un reciente artículo de 'The Wall Street Journal', tanto United Airlines como American Airlines están añadiendo un coste adicional a aquellas personas que se presenten en la puerta de embarque y no tengan derecho a introducir la maleta, como forma de disuasión. El coste es de 25 dólares por el primer bulto y otros 25 adicionales por esta penalización.

Esta 'multa' no tiene en mente a aquellos pasajeros que intentan colar sus maletas de tamaño desproporcionado, sino aquellos que viajan con una tarifa 'basic economy'. Es el nuevo tipo de billete que han introducido esta clase de aerolíneas que obliga, por primera vez, a pagar un extra por introducir el equipaje de mano en cabina. Una medida que comenzó implementando United Airlines pero a la que no han tardado en sumarse otras como Ryanair, lo que hace razonable pensar que pronto muchas otras se sumarán a esta nueva medida.

Una solución rentable

Las compañías aéreas se escudan en razones de funcionamiento para justificar esta penalización. Como recuerdan, el proceso de señalización del problema y posterior cobro retrasa enormemente el embarque, que en teoría debería ser mucho más rápido, y da lugar a muchas más discusiones de lo deseable. De esta manera, se intenta disuadir a los viajeros que saben que no pueden introducir una maleta en cabina para que dejen de probarlo una y otra vez, así como que los viajeros que han adquirido la tarifa 'basic economy' comprendan a qué les da derecho (y a qué no) su billete.

Cuidado: dentro de poco, te cobrarán el doble. (iStock) © Externa Cuidado: dentro de poco, te cobrarán el doble. (iStock)

“Nuestro principio aquí es que es importante que los viajeros que han adquirido esta tarifa facturen todas las maletas que superen el tamaño de un objeto personal”, ha recordado al medio americano Josh Freed, portavoz de United Airlines. “Las cosas salen mejor si no se hacen en el último momento”. Sus palabras desvelan el problema que supone convertir el mostrador de embarque, que tiene ante todo una función de control de acceso, en un punto comercial en el que los asistentes de vuelto pasan más tiempo cobrando a los viajeros que dándoles la bienvenida al avión.

Esta decisión se encuentra no obstante en sintonía con otras decisiones tomadas por las aerolíneas en la última década. A raíz de la emergencia de las 'low cost', muchas compañías han decidido abandonar el viejo modelo, en el que un único billete daba derecho al viajero a gozar de una serie de comodidades que se daban por supuestas (facturar una maleta, elegir asiento o disfrutar de una comida en caso de que el vuelo tuviese lugar durante el mediodía o la noche), para ampliar la variedad de tarifas disponibles, de forma que el billete básico sea mucho más barato, pero dé derecho a muchas menos comodidades. El último paso ha sido, como hemos visto, cobrar por el equipaje de mano.

Hay una voluntad pedagógica en la decisión tomada por estas dos grandes aerolíneas. El medio americano reproduce varios casos en que los viajeros descubrieron, sorprendidos, que su billete no les daba derecho a llevar una maleta a la puerta de embarque. Al tener que pagar por la facturación y un sobrecargo, terminaron dándose cuenta de que les habría resultado más económico adquirir de entrada el billete más caro. Las compañías aéreas recuerdan que esa información se refleja tanto a la hora de realizar la compra como en los sucesivos correos electrónicos recordatorios, y que estrategias como estas les han permitido acortar sensiblemente la duración del embarque. También, ingresar más: como señalaba CarTrawler en su informe anual, 66 aerolíneas ingresaron el pasado año 37.000 millones de euros más gracias a los 'ancillary', las tarifas adicionales que complementan el billete básico.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon