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Las contrataciones del sector educativo tiran de la afiliación a la Seguridad Social

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 03/10/2017 Manuel V. Gómez
Un camarero atiende a los clientes en un bar de Sevilla, este martes. © PACO PUENTES Un camarero atiende a los clientes en un bar de Sevilla, este martes.

La alta estacionalidad en la economía española, y con ella los altibajos en el empleo y la contratación, está instalada en casi todas las ramas de actividad. Esto se ha observado con claridad en septiembre, un mes en que acaba la temporada turística y comienza el curso escolar. La traducción al mercado laboral es que cayó la afiliación en hostelería, unos 44.500 afiliados menos, y la aumenta en educación la aumenta en educación en 52.605, según el Ministerio de Empleo. El empuje de esta última permitió que la Seguridad Social ganara cotizantes el mes pasado.

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Los altibajos en la educación no son nuevos. Aunque sus latigazos han ido ganando intensidad en los últimos ejercicios. Por ejemplo, en 2016 la afiliación en esta rama de actividad, en la que tiene gran importancia la Administración como empleadora, cayó en más del 11% en julio, con la llegada de las vacaciones estivales; y creció casi un 17% en octubre. Este año la tónica se mantiene. La caída acumulada en junio, julio y agosto es del 22%, hasta los 743.031 afiliados. Con la llegada de septiembre ya ha comenzado a recuperarse el empleo en el sector: en un mes ha ganado 52.605 cotizantes, un 7% más.

No es el único sector con gran presencia de empleo público donde la interinidad tiene un gran protagonismo, como denunciaba CSI-F. Este sindicato, con una importante representación en la Administración, subrayaba la caída de 16.838 empleos en sanidad al acabar el verano.

A pesar de este comportamiento estacional, el mercado laboral en septiembre mantuvo su buena tendencia. La creación de empleo sigue creciendo a un ritmo alto y ya se mantiene durante casi cuatro años así. Mantiene una velocidad alta. Los más de 600.000 afiliados en el último año, un 3,52% más. Este porcentaje supone una ligera mejoría, siete centésimas, sobre el marcado en agosto tras unos meses de un ligerísimo freno.

El mejor año desde 2005

Hay que remontarse hasta 2005 para ver un aumento de afiliación similar en un solo año. No obstante, aquel ejercicio estuvo marcado en las cifras de la Seguridad Social por la regularización extraordinaria de inmigrantes que emprendió el primer Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Este año, septiembre volvió a mostrar que el cambio que se está produciendo en la contratación es estructural. El volumen de contratos que se firma cada mes se sitúa en torno a los dos millones. En total, en lo que va de año se han suscrito casi 16 millones, un 9% más que en los primeros nueve meses de 2016. A falta del último trimestre del año, mucho tendrían que cambiar las cosas para que este año no acabe con bastantes más de 20 millones de contratos suscritos, una cifra que superará el récord que ya se marcó el año pasado. Sin embargo, en los primeros nueve meses los contratos fijos apenas representan un 8,9% del total.

Y eso es lo que criticaron los sindicatos mayoritarios. “Más del 90% de los contratos son temporales, el 38% de tiempo parcial”, declaró el secretario general de CC OO, Unai Sordo. UGT, por su parte, atacó “a un abuso injustificado” de estos contratos.

La patronal CEOE, por su parte, mostró su esperanza en que la recuperación laboral se consolide en otoño “y no se vea afectada por situaciones de incertidumbre”. Cepyme, en su valoración, defendió “un marco laboral más flexible”.

Se frena la caída del gasto en prestaciones

El gasto en prestaciones contra el desempleo sigue bajando, pero menos. Este capítulo, que más se disparó con la crisis, ya encadena varios años de descenso. Eso sí: en 2017 lo hace a menos velocidad que en los ejercicios precedentes. Hasta agosto —este dato siempre se da con un mes de retraso que el de paro registrado— el servicio público de empleo había gastado 11.669,5 millones de euros, un 7% menos que en el mismo periodo del 2016.

Esta reducción está direcmente relacionada con la caída del número de beneficiarios. En agosto había 1,9 millones de parados con algún tipo de ayuda y la tasa de cobertura se situaba en el 59,2%.

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