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Las secuelas en la salud que se esperan de la crisis económica

El Mundo El Mundo 19/06/2014 ÁNGELES LÓPEZ

La crisis económica puede palparse cada día en la vida de los ciudadanos de este país. El paro, los impuestos, las hipotecas, etc. son algunos de los temas de conversación más frecuentes. Pero, ¿hasta qué punto este deterioro del bolsillo está afectando a la salud de los españoles? Eso es lo que ha pretendido analizar la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) y que recoge en el informe Crisis económica y salud. Y aunque no se detecta todavía un gran impacto de la economía en la salud de los españoles sí hay datos para la preocupación de que las consecuencias se observarán en el futuro. De hecho, ya hay indicadores de que esta crisis ya está pasando factura.

El informe, realizado por 65 profesionales multidisciplinares, como sanitarios, economistas e investigadores, refleja que la crisis está afectando a las condiciones de salud debidas a una mala vivienda, a un mayor número de problemas de salud mental y a la salud reproductiva. "Un estudio hecho por Cáritas en Barcelona muestra que la preocupación por el pago de las hipotecas o los desahucios están dando lugar a la aparición de más problemas mentales, como trastornos depresivos y de ansiedad en un 70% de las personas afectadas, y a un estado de salud percibida notablemente peores. Algo que corroboran otros datos de la Plataforma de afectados por las hipotecas", ha explicado la doctora Inmaculada Cortés, una de las editoras del informe.

El documento también señala un deterioro en la salud de otros colectivos vulnerables como los parados, los mayores o los inmigrantes. Independientemente de la vivienda, la situación de desempleo o el miedo a perder el trabajo puede estar detrás del y de un mayor número de depresiones y trastornos de ansiedad, asegura Cortés. Por su parte, a las personas mayores se les ha puesto "un impuesto sobre la enfermedad" con el tema de los copagos farmacéuticos lo que hace que algunos dejen de tomar los tratamientos.

De hecho, uno de los puntos más sorprendentes detectados en los últimos años es un descenso en el número de consultas de Atención Primaria. "En 2008 cada español iba 6,23 veces al médico de familia mientras que en 2012 esa cifra ha bajado a 5,48. Esto se debe a varios factores: con la receta electrónica no hay que ir al médico a por recetas. Segundo, al aumentar el desempleo no hay que ir al médico por bajas temporales por una enfermedad y además, muchas personas no consultan por problemas leves por temor a un despido si faltan al trabajo", explica Beatriz González López-Valcárcel, otra de las editoras del trabajo. No obstante, "este descenso no es bueno ni malo, en términos de salud".

Por otro lado, la situación de crisis también ha afectado a la salud reproductiva con un descenso de la fecundidad y un retraso de la maternidad. "Se estima que esta crisis es responsable de 40.000 nacimientos menos", afirma Cortés.

Sin embargo, uno de los determinantes sociales que puede generar más problemas a largo plazo es la pobreza que se está dando en la infancia. Los de ahora "se conocen ya como los niños de la crisis y los problemas de salud que tienen ahora también tendrán influencia en la edad adulta o en la vejez. Es posible que el impacto en la salud ahora sea leve pero las consecuencias serán a largo plazo", advierte esta experta.

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Porque según el informe de SESPAS, que recoge datos hasta 2011, un 27% de los menores de 16 años se encontraban en riesgo de pobreza. Esto se traduce en problemas de nutrición, la falta de una escolarización temprana y un mal ambiente familiar debido al desempleo o la inestabilidad laboral.

Tal y como recogen en sus recomendaciones el informe, una de las prioridades debe ser la escolarización y la nutrición de los niños. "Los tres primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo futuro de la persona, en términos de productividad, acceso al mercado laboral, salud y felicidad", explica González López-Valcárcel, otra de las editoras del trabajo. Por esto, asegura, las políticas de comedores escolares es muy buena para la salud. "El sistema educativo está asumiendo funciones que debería hacer el sistema sanitario. Se hace más por la salud de los niños garantizando que puedan comer bien que con muchas otras cosas".

En cuanto a por qué el Gobierno no ha hecho más actuaciones para paliar el efecto en la salud de la crisis, González López-Valcárcel afirma que "hay un problema de fondo. Hay grupos de interés de grandes corporaciones que son los que definen las agendas políticas y las de salud por encima de lo que sería deseable. Puede que la salud no sea tan visible en las agendas políticas y puede que se esté primando la obsesión por el crecimiento económico por encima del bienestar social, dejando atrás a grupos de la población particularmente vulnerables que acaban siendo marginados y quizás con derivas a largo plazo".

Para paliar graves consecuencias en el futuro, el informe ofrece una serie de recomendaciones. Por un lado, se debería priorizar la actuación sobre los determinantes sociales que condicionan la salud, como puede ser el empleo y la desigualdad. También sistemas de información y monitorización del impacto en la salud de las medidas que se ponen en marcha, tanto por el Gobierno como por las comunidades autónomas. Y finalmente, revertir las normativas que se han desarrollado y que suponen un verdadero retroceso de ciertos colectivos, como el Real Decreto de 2012 y la nueva Ley del Aborto.

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