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Los Anticapitalistas rechazan la oferta de Iglesias de unirse a su lista integradora

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 03/01/2017

Pablo Iglesias tiene ya la primera negativa a su oferta de acuerdo para que los tres sectores de Podemos concurran en una misma lista en el congreso del partido. Los Anticapitalistas, la tercera familia, presentarán una lista a la dirección y ponencias diferenciadas, aunque le apoyan como líder. Su objetivo es forzar el debate para que el partido vuelva a defender la renta básica o el impago de la deuda.

El propósito del líder de Podemos de lograr un pacto con los otros dos sectores del partido —el que representa su número dos, Íñigo Errejón, y el de los Anticapitalistas— para formar una misma lista “integradora” que evite la confrontación en Vistalegre 2, nace frustrado.

A pesar de que en el partido se daba por casi seguro un acuerdo de Iglesias con los Anticapitalistas, con quienes suscribió un pacto en las primarias de Madrid que le valió la victoria sobre Errejón, la familia más izquierdista de Podemos ha decidido que presentará una lista a la dirección y unos documentos políticos propios. Así lo confirma el principal referente de este sector a EL PAÍS, el eurodiputado Miguel Urbán: “Nuestra intención es tener una lista propia de Podemos en Movimiento [el nombre de su candidatura] en este Vistalegre. Es lo más coherente”.

“Creo que podemos llegar a acuerdos sobre temas concretos”, explica Urbán, “pero eso no significa que tengamos que ir en la misma lista. Defender un Podemos unido no significa un Podemos uniforme”, reflexiona. El eurodiputado, cofundador de Podemos y próximo a Iglesias, entiende que aunque ir por separado puede perjudicarles a la hora de lograr más representación en los órganos de dirección, llegar a un acuerdo previo con el líder sería “hacer trampas”. “Nos haríamos trampas a nosotros mismos y a todos los inscritos de Podemos.

Porque nosotros queremos defender una propuesta política, que la gente la pueda debatir y decidir qué grado de apoyo tiene. Si no nos presentáramos, estaríamos escondiendo ciertos debates y creo que no es lícito”, argumenta el dirigente. Presentarán su lista a la dirección (al consejo ciudadano) pero apoyarán que Iglesias sea revalidado en el cargo de secretario general, que se elige en una votación separada. “Yo apoyo la candidatura de Pablo Iglesias”, remarca Urbán.

Medidas del primer Podemos En realidad, los Anticapitalistas —que lograron un 10,50% de apoyo en la consulta a las bases sobre el sistema de votación del congreso, frente al 41% de Iglesias y el 39% de Errejón— pretenden forzar así un debate político en Vistalegre 2, previsto para el segundo fin de semana de febrero, para que Podemos vuelva a abrazar las medidas más radicales de su primer programa electoral, el de las europeas de 2014. “Para nosotros es esencial un Podemos que no se modere en su propuesta política.

Alguna gente te dice: ‘¡Eso es Errejón!’. No, perdona, eso es Errejón y Pablo [Iglesias]. ¿Quién ha moderado el discurso desde el primer Vistalegre hasta ahora en sus programas políticos? ¿Errejón? No. Ambos”, asegura Urbán. Y cita las medidas que Podemos ha ido abandonando progresivamente, que ellos se proponen que recupere: una auditoría de la deuda pública para decidir qué parte se impaga, una renta básica universal, la “nacionalización de sectores estratégicos de la economía”, una banca pública y “la defensa de procesos constituyentes tanto en Cataluña, como en Euskadi, como en Andalucía, para que tener un Estado plurinacional”. “Y la desobediencia”, añade el eurodiputado.

“Cuando en tu programa electoral pasas del impago de la deuda a la negociación con quita a no sé no contesto, hay un problema. Cuando tienes la renta básica como una cuestión central y desaparece, hay un problema”, se queja.

En materia organizativa, defenderán que el secretario general pierda poder (atribuciones), la descentralización del partido y la limitación de una persona, un cargo (público y privado). Los Anticapitalistas mueven ficha y al hacerlo presionan a Errejón, que tiene que decidir si acepta el acuerdo con Iglesias o también confronta con una lista y proyecto propios.

La decisión del número dos es clave, porque la última consulta reveló que los apoyos de ambos están muy igualados. Aunque Errejón no le dispute la secretaría general, si ganara a Iglesias en el control de los órganos de dirección y la ponencia política, el líder se vería obligado a dimitir, como él mismo anunció.

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