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Los centinelas del cambio climático

El Mundo El Mundo 14/06/2014 CARLOS FRESNEDA

La capa de hielo de la Antártida Occidental se contrae de manera irreversible... pero el mar de hielo del Ártico aumenta sorprendentemente en el verano de 2013. La temperatura de la superficie del mar se mantiene estable durante una década... aunque hay indicios de que el calor se está concentrando en las profundidades. Los científicos advierten que hay que dar por zanjado el debate y pasar a la acción, pero rara es la semana que dos o más noticias contradictorias sobre el cambio climático saltan a grandes titulares y vuelven a alimentar el escepticismo en la opinión pública y en la clase política.

La Agencia Espacial Europea (ESA) intentó terciar ayer en la polémica con una nueva visión del cambio climático: la ofrecida por la flota de satélites Sentinel que componen el ambicioso y costoso programa Copérnico (8.400 millones de euros). Desde su mirador a 700 kilómetros en órbita, los «centinelas» vigilarán a perpetuidad la capa de hielo en los polos, la subida del nivel del mar o la concentración de gases invernadero en la atmósfera.

El Sentinel 1, lanzado el pasado mes de abril, ha ofrecido ya unas poderosas imágenes de las inundaciones en Namibia y del glaciar de las isla de los Pinos, que ha perdido una 32 kilómetros cúbicos de hielo en menos de una década. La nueva generación de satélites, según la ESA, servirá no ya sólo para ofrecer datos que avalen el cambio climático, sino para para prevenir sequías e inundaciones, responder a los desastres naturales o evaluar el impacto del cambio de usos en la tierra.

Hasta 50 variables, detectadas por los satélites, servirán periódicamente a la ESA para tomarle el pulso al planeta. Aunque los científicos siguen sin ponerse de acuerdo ante una simple pregunta: «¿Cuál es el mensaje inequívoco que están transmitiendo a la Tierra?».

«El mensaje es que el clima está cambiando y que tenemos que prepararnos para la mitigación y la adaptación», responde Stephen Briggs, al frente del Sistema de Observación Global del Clima de la ESA. «Estamos ante un problema muy complejo y algunos datos pueden resultar fluctuantes o contradictorios si no se conoce a fondo el tema. Pero para mí hay un dato que lo dice todo: el nivel de los mares sigue aumentando año tras año».

Christopher Merchant, de la Universidad de Reading, recogió el envite durante el acto celebrado en la Royal Society y habló del «calentamiento de los mares». Pese a reconocer que la temperatura global en la superficie marina se ha mantenido estable en la última década, Merchant destacó cómo los océanos pueden estar almacenando el calor en las aguas intermedias, lo que puede disparar el aumento del nivel del mar a medio plazo.

Andrew Shepherd, de la Universidad de Leeds, habló de la «nueva perspectiva» del hielo y aseguró que las primeras imágenes del Sentinel 1 han servido para ratificar la creciendo preocupación por el adelgazamiento de la capa de hielo en la Antártida occidental y en Groenlandia. Otro satélite de la ESA, CryoSat, diseñado específicamente para monitorizar las regiones heladas de la Tierra, certificó en octubre pasado el sorprendente aumento en un año de un 50% en la capa de hielo del Ártico, hasta llegar a los 9.000 kilómetros cúbicos. Shepherd reconoció que la «buena noticia» no refleja de momento un cambio en la tendencia a largo plazo, sobre todo teniendo en cuenta que el «mar de hielo» del Ártico contaba con 20.000 kilómetros cúbicos en los años 80.

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«Los problemas se ven en cualquier caso mejor desde la distancia», concluyó el director de los Programas de Observación de la Tierra de la ESA, Volker Liebig, en las conclusiones. «Lo cierto es que los satélites nos han ayudado mucho a comprender cómo funciona el clima, y con la nueva generación del programa Copérnico, unido a los avances de la computación en nube, vamos a ser capaces de interpretar mucho mejor los datos».

«Vivimos en la era de los grandes datos», reconoció Liebig. «Y la mejor manera de crear conciencia en la opinión pública e impulsar la acción política es precisamente haciendo abiertos y accesibles todos los datos sobre el cambio climático que sean captados en órbita por nuestros centinelas».

Mark Walport, uno de los mayores asesores científicos del Gobierno de David Cameron, hizo por su parte ayer una llamada a la clase científica para dejar atrás el debate sobre el calentamiento del planeta y pasar directamente a evaluar el impacto y las soluciones. «El cambio climático está sucediendo y los humanos estamos contribuyendo de un modo significativo», dijo Walport. «Los científicos deberían estar ya hablando claramnte de las opciones. El debate debe moverse del qué vamos a hacer al cómo lo vamos a hacer», aseguró.

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