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Los goles de Messi fueron el único ruido en un Camp Nou vacío ante Las Palmas

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 01/10/2017 Darío Ojeda

Dos goles de Leo Messi coronaron una tarde de confusión y silencio en el Camp Nou. Confusión porque hasta pocos minutos antes de la hora prevista para el comienzo no se supo si el partido se iba a jugar. Y silencio porque al final sí hubo fútbol, pero a puerta cerrada: el estadio azulgrana lució totalmente vacío. Bueno, en realidad no tanto: tras el 2-0, un aficionado saltó al césped con una pancarta. El día en que más fácil lo tenían los guardias de seguridad del Camp Nou, peor lo hicieron.

Lo más normal de toda la jornada fue el resultado, un 3-0 con goles de Busquets y de Messi. Pero lo demás fue excepcional, incluso el desarrollo del partido, en el que el equipo local lo pasó mal en la primera parte ante una UD Las Palmas que mostró con Pako Ayestarán una mejor versión que con Manolo Márquez. Pero no era eso lo importante en un duelo que el Barça quiso utilizar como acto de protesta. Lo consiguió a medias, porque el mensaje no fue del todo nítido.

El problema no fue tanto la postura que tomó el Barça (que cada uno la juzgue como quiera), sino su incapacidad para ejecutarla. Primero intentó que el partido no se jugara. No se trataba de un asunto de seguridad, sino de un acto protesta, como confirmó Josep Maria Bartomeu. La respuesta de la Liga fue negativa, lo que dejó al club ante una disyuntiva: jugar el partido o negarse a hacerlo y arriesgarse a perder puntos.

Barcelona - las palmas © EFE Barcelona - las palmas

Al final decidió jugar, pero a puerta cerrada, una postura difícil de entender por el grave perjuicio a sus aficionados, que se agolpaban a miles en las puertas del estadio. Esa decisión no fue secundada por toda la directiva, como demuestra la dimisión del vicepresidente Carles Vilarrubí, contrario a que se disputara el encuentro.

El FC Barcelona lo quiso todo: quiso mostrar su compromiso con la situación vivida este domingo en Cataluña no jugando y a la vez no sufrir consecuencias deportivas. Pero tenerlo todo era imposible. No habría pasado nada si la federación, la Liga h ubiera apoyado su postura. Pero cuesta imaginar Javier Tebas siendo cómplice del Barça en esta asunto. Tampoco lo fue la UD Las Palmas, que decidió jugar el partido con una bandera de España bordada en su camiseta, una decisión excepcional motivada por su creencia en la unidad de España, según explicó en un comunicado.

Con ese panorama, entenderán que el partido importaba poco. Sin ganas (al menos por parte del club, otra cosa son los jugadores) y sin ambiente, el Barça ganó tras reaccionar en la segunda parte. En la primera, las mejores ocasiones fueron para los visitantes, que se hundieron tras el paso por los vestuarios. Varias paradas de Chichizola retrasaron el primer gol azulgrana, pero en cuanto llegó (Busquets de cabeza ante una mala salida del argentino en un córner), ya poco pudo hacer. Messi marcó el segundo y el tercero, este último a puerta vacía. El argentino fue el mejor en la tarde más silenciosa del Camp Nou.

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