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Los hipotéticos 'delitos' que habrían cometido MrGranBomba y 'Caraanchoa'

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 12/12/2016 Rubén Rodríguez

Un joven se acerca a un repartidor que se encuentra en la calle. Le pregunta por una zona de compras y el trabajador se lo indica. Es en ese momento en el que, como quien no quiere la cosa, el hombre que parece no saber dónde se dirige espeta un 'A ver si me aclaro, caraanchoa', sorprendente y a bocajarro... y se desata el lío. Intentos de explicaciones y un tortazo terminan por formar parte de un vídeo que está corriendo como la pólvora en las redes sociales. Pero, ¿qué es lo que ha ocurrido exactamente aquí? El Confidencial se ha puesto en contacto con varios expertos para dar luz a lo sucedido.

Se trata del 'youtuber' conocido como MrGranBomba, en cuyo canal se pueden ver multitud de vídeos en los que gasta bromas de todo tipo. De hecho, nada más soltar el ya archiconocido 'caraanchoa', es consciente del nivel de agresividad que toma su interlocutor, ante lo que intenta explicar qué es lo que está haciendo. Eso sí, no con demasiada claridad. Empieza asegurando que se trata de una broma con cámara oculta, para terminar por decir que es para un trabajo de la universidad. En vídeos posteriores, asegura que era una estrategia para calmarle y que, después, iba a confesarle de qué se trataba realmente.

Sin embargo, pese a los intentos por tranquilizarle, el hombre objeto de la broma termina soltando un manotazo a la cara del joven, quien incluso acudió al hospital para tratarse del golpe y a recoger un parte de lesiones tras lo ocurrido. Pero, ¿y si el manotazo de este repartidor no fuera el único hecho constitutivo de delito en este vídeo? Echando un vistazo al vídeo y analizándolo en mayor profundidad, los expertos consultados por este diario coinciden en que existen dos sucesos jurídicos claros: por un lado, el propio golpe del repartidor; por otro, y mucho más genérico, el propio vídeo en sí.

"Por mucho que te insulten, no existe razón para tomarte la justicia por tu mano", asegura Miriam García, abogada experta en derecho digital y ciberseguridad de Ciberderecho a El Confidencial. "Una vez interpuesta la denuncia, es el juez quien evalúa si hay un delito de lesiones, teniendo en cuenta otros factores, como si hay o no provocación", confiesa. Sin embargo, el propio vídeo también podría ser castigado: "Este tipo de cámara oculta no está protegida por el derecho a la información ni por la parodia. Así que si no hay consentimiento por parte del sujeto que está siendo grabado, tanto la grabación como su difución es ilegal", informa García.

Pixelar no es suficiente

Además, dentro del propio vídeo existe un problema: el reconocimiento del sujeto víctima de la broma. "Que una imagen esté pixelada no significa que no se pueda reconocer a la persona en la imagen. Pese a ello, se reconoce su aspecto físico -se ve que es un hombre alto y con barba-, la voz no está distorsionada, se ve y se dice que trabaja en una empresa de mensajería...", afirma la abogada. "Para grabar hay que pedir permiso, pixelar a una persona no es suficiente", afirma Borja Adsuara, abogado experto en Derecho y Estrategia Digital, quien considera que el repartidor también podría denunciar por "injurias".

© Externa

"Todo lo que dice en el vídeo posterior a la broma", en el que explica que ha puesto la denuncia, "puede ser calificado de injuria con publicidad", como asegura Adsuara, por el lugar público en el que se encuentra el video. Y es que utiliza calificativos como "desequilibrado mental, prepotente, estúpido o delincuente" para calificar a esa persona. "Para subir un vídeo así, tiene que haber autorización. Normalmente, si no la hay, se procede al borrado y punto. Pero, en este caso, está editado y subido a Youtube", afirma Adsuara. El Confidencial se ha intentado poner en contacto con MrGranBomba, que no ha respondido a este diario.

Así, los expertos intuyen que se producirán "demandas cruzadas" por ambas partes, según asegura Adsuara. "Evidentemente, la grabación del vídeo supone una vulneración de la ley 1/1982 sobre protección civil del derecho del honor, a la intimidad personal, familiar y a la propia imagen, y también podría hacerlo sobre la Ley Orgánica de Protección de Datos", confiesa Miriam García. El lío está servido: una broma de un 'youtuber', al llamar 'caraanchoa' a otra persona ha acabado, de momento, con un tortazo recogido por las cámaras. Pero, ¿puede haber algún delito más en el vídeo? Serán los jueces los que decidan si es así.

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