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Los nervios de Luis Suárez en busca del gol perdido

Logotipo de El Mundo El Mundo 27/09/2017 FRANCISCO CABEZAS

La escena, en realidad, fue lo de menos. Luis Suárez se tapaba la boca, enfurruñado, ante un Ernesto Valverde que ordenaba su sustitución a un minuto del final del partido frente al Sporting. El técnico azulgrana explicó después que no había tal enfado del uruguayo. "Era algo así como que estaba demasiado cerca de la banda para ser sustituido. Una tontería", le excusaba su entrenador. Pero la ira del uruguayo por buscar la manera de perder algo más de tiempo, la misma que exhibió cuando marcó el pasado fin de semana frente al Girona su segundo gol del curso, ya no le ayuda. Más bien, le turba.

En el José Alvalade, Luis Suárez se mostró de lo más contradictorio. Perdió hasta nueve balones, lo que no hizo más que desnudar el nerviosismo propio de quien intuye dificultades. Sin embargo, el Barcelona también vivió durante muchos minutos de la presión del uruguayo, clave hasta cuatro veces para originar ocasiones de gol para sus compañeros.

En el debe, sin embargo, un uno contra uno que Rui Patricio acertó a abortar. Eso sí, supo estar en el lugar adecuado Suárez en la falta lateral botada por Messi, y que Coates acabaría introduciendo en su propia portería en el único gol del partido. "Me preocuparía más si no rondara el gol. Pero él siempre está cerca. Incluso en el tanto estuvo ahí. Nosotros jugamos para que nuestros delanteros marquen. Y él lo volverá a hacer".

A Suárez le persigue una mala racha en Europa de las que cuesta huir. No marca fuera de casa en la máxima competición continental desde hace ya dos años. Tampoco ayuda al uruguayo ese ímpetu que le obliga a maximizar esfuerzos. Forzó su rodilla para poder acercar a su selección al próximo Mundial de Rusia. Desde su regreso, todo parece costarle más.

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Eso sí, Suárez no quiere ni oír hablar de responsabilizar a otro más que a él. La pizarra de Valverde le lleva durante algunas fases a arrimarse al costado izquierdo para que Messi encuentre los espacios en la frontal del área. "Lo que tenemos que hacer es adaptarnos a las circunstancias", señaló el ariete, que no ahorró elogios al capataz: "El entrenador lee muy bien el juego". Sabe Suárez que todo está en su mano.

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