Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Los rostros influyentes de la Grecia de Tsipras

La Vanguardia La Vanguardia 12/07/2015 Xabier Ribera

Eva Kaili, eurodiputada griega. © Getty Eva Kaili, eurodiputada griega. El punto de apoyo que reclamaba Arquímedes para mover el mundo bien pudiera ser la Grecia de Tsipras y lo movible la Europa de Merkel. Bajo la atenta mirada de una Europa temerosa, esos griegos que inventaron la democracia, las matemáticas o los juegos olímpicos, ahora buscan reinventar la propia Grecia y por ende el viejo continente. Decía Cicerón que todos venimos de los griegos, y en tanto fuera cierto, lo que les pasa a ellos nos repercute al resto. Los Pitágoras, Sócrates, o Aristóteles de la Grecia del no, la que sobrevive a envites propios y ajenos, son más de andar por casa y, fuera o dentro del país, esos helenos influyentes que salen por la tele, viven preocupados por el futuro de la Grecia tambaleante.

Dentro del país, más allá del presidente Alexis Tsipras y del exsuperministro Yanis Varufakis, se alzan otras voces a diestra y siniestra, y los griegos, con más preguntas que respuestas, se muestran permeables a escuchar a sus nuevos filósofos. Una de las griegas que parece despertar más interés dentro y fuera del país es la eurodiputada socialista Eva Kaili. De 36 años, esta rubia de ojos azules y rasgos per­fectos se ha convertido en una auténtica estrella griega. Antes de recaer en política, la joven arquitecta nacida en Salónica triunfó en la televisión como presentadora en Mega Channel, el principal canal de televisión griego. Militante del Pasok, de la pequeña pantalla pasó al parlamento heleno y ya destacó desmarcándose de su líder Papandreu en algunas de sus propuestas. Su salto a Europa vino en las elecciones de 2014. Su fuerza mediática ha empezado a dar ya algún quebradero de cabeza al presidente Tsipras.

La televisión, ese gran escaparate de la sociedad, se ha convertido en Grecia en una máquina de crear nuevos filósofos. Uno de los griegos más escuchados hoy por el pueblo heleno es el comediante y actor Lakis Lazopulos, señalado por la revista Forbes en 2010 como la celebridad más poderosa e influyente de Grecia. Aunque rechazó en su día liderar Syriza en las últimas elecciones europeas alegando exceso de trabajo, Lazopulos es un confeso seguidor de la formación de Tsipras y azote de los conser­vadores. Semana sí y semana ­también, el humorista satiriza la derecha griega en su programa ­para la televisión Alfa. Un show ­visto por más de 2,3 millones de ­espectadores.

A las antípodas de Lazopulos se encuentra otro influyente expresentador de televisión, Stavros Theo­dorakis. El periodista es ahora el líder del partido To Potami. Si es habitual parangonar Syriza con Podemos, no sería descabellado hacer lo propio entre el partido de Theodorakis y Ciudadanos. La­zopulos y Theodorakis han hecho públicas sus diferencias ideoló­gicas, e incluso el primero llegó a declarar que el líder de To Potami és “aún más estúpido que el ex primer ministro griego, George Papandreu”.

Otra rutilante estrella de la televisión griega es Eleni Menegaki. Tras Lazopulos, Forbes le adjudicaba el segundo puesto como personaje poderoso en Grecia. Empezó su carrera como modelo para bien pronto recaer en la televisión. En la pequeña pantalla ha transcurrido su periplo por infinidad de canales y programas hasta el estrellato. A sus 45 años, se estima que Menegaki, rica, famosa y habitual del papel cuché griego, llega a cobrar unos 100.000 euros mensuales.

En otra órbita se encuentra el periodista y editor Nikos Chatzinikolau. Se trata de uno de los periodistas televisivos más reputados de Grecia, ganador de prestigiosos premios por sus innombrables trabajos, entre ellos el de mejor periodista de Grecia obtenido durante ocho años consecutivos. Ha presentado las noticias en los principales canales griegos: Mega Channel, Alfa TV, Alter Channel y desde 2013 Star Channel, y es uno de los rostros más reconocibles de la Grecia actual.

Yorgos Papadakis es otro admirado presentador de la televisión griega. Adquirió fama internacional cuando el portavoz del partido neonazi griego Amanecer Dorado, Ilias Kasidiaris, le agredió mientras le entrevistaba en el programa matinal que conduce en el canal ANT1. Kasidiaris insultó a la invitada del partido Syriza por referirse a los procesos judiciales aún pendientes contra él. Después de lanzarle un vaso de agua, atacó a otra invitada, momento en el que el programa se interrumpió. El portavoz de Amanecer Dorado siguió agrediendo a los presentes, golpeando y amenazando a Papadakis, a un cámara y a dos periodistas.

La crisis que sacude Grecia ha terminado con la escasa reputación de sus políticos, o al menos de la mayoría de ellos. Se escapan de la quema unos pocos, si bien podrían contarse con los dedos de una mano. Son especialmente respetados los que se apartan del esquema dibujado por los partidos tradicionales. Entre los que aún despiertan admiración se encuentra el alcalde de Tesalónica, Yanis Butaris. Químico, vinicultor, exalcohólico, fumador, con un tatuaje en la mano derecha y un pendiente en la oreja izquierda, Butaris es des del 2011 alcalde de Tesalónica. A sus 68 años ha revolucionado la política municipal griega gracias a sus maneras y a unos buenos resultados. No representa a ningún partido; es más, dice renegar de la política.

Otra política con buena prensa es la presidenta del Parlamento griego, la diputada de Syriza, Zoé Constandopulu. Se trata de una abogada, especializada en derechos humanos, de reconocido prestigio, que fue elegida diputada por primera vez en las elecciones de mayo de 2012 y reelegida en los comicios de junio del mismo año. Constandopulu consiguió la presidencia con el mayor número de votos jamás obtenido en la Cámara helena. Su nombramiento sirvió en parte para mitigar la decepción después que el presidente Tsipras no nombrara a ninguna mujer ministra.

Otros griegos, alejados de la política y el periodismo, mantienen un nivel de influencia entre el pueblo griego nada menospreciable. Por ejemplo: Grecia hace tiempo que tiene en Mikis Theodorakis a su compositor de cabecera. Antes que su fama traspasara fronteras gracias a la genial banda sonora de Zorba el griego, Theodorakis ya era y sigue siendo un referente para muchos helenos. Comprometido con la política desde joven, el viejo quío cumplirá a finales de mes los 90, vive retirado de música y revoluciones. Izquierdista como el que más, Theodorakis aplaudió en su día el espíritu de Syriza.

Y si los más veteranos veneran a Theodorakis, a sus antípodas musicales, los más jóvenes aclaman al cantante de pop Sakis Ruvas. El guapo oficial de Grecia se ha convertido de un tiempo acá en un auténtico ídolo de masas. Exgimnasta destacado, Ruvas presume ahora de medalla de plata en el festival de Eurovisión, donde ha representado a su país en dos ocasiones –en el 2004 quedó tercero y en el 2009 séptimo–; también presentó el evento musical en una ocasión.

En un país donde el deporte es vivido como una religión, deportistas como Vassilis Spanulis ejercen en la población un influjo desmedido. El jugador de baloncesto nacido en Larissa es considerado como el mejor jugador base-escolta de Europa en el período 2007-2013. Después de haber jugado en el Panathinaikos y en el Houston Rockets en la NBA, actualmente y desde el 2010 Spanulis juega en el Olympiacos.

El cine griego está plagado de referentes que, en algunos casos, han conseguido traspasar fronteras. Ahora, el abanderado del nuevo ­cine heleno es, sin lugar a dudas, Yorgos Lanthimos. El ateniense empezó a destacar gracias a su trabajo en Canino, película con la que ganó el premio Una Cierta Mirada en el Festival de Cannes y el premio Ciudadano Kane y Jurado Joven en el Festival Internacional de Cine de Sitges de 2009, e incluso fue candidato al Oscar. Fiel a su estilo arriesgado y algo surrealista, Lanthimos acaba de estrenar The Lobster, su primer film en lengua inglesa.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de La Vanguardia

image beaconimage beaconimage beacon