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Los soberanistas flamencos rechazan irse con los liberales europeos

La Vanguardia La Vanguardia 19/06/2014 Beatriz Navarro | Bruselas

El grupo liberal europeo parece condenado a ser la cuarta fuerza política del nuevo Parlamento Europeo a pesar de haber incluido en sus filas a UPyD (cuatro escaños) y Ciudadanos (dos), con el voto en contra de Convergència y PNV. Los soberanistas flamencos de la N-VA (Nueva Alianza Flamenca) rechazaron anoche la oferta del líder liberal europeo, Guy Verhofstadt, de sumarse a su grupo y optaron en cambio por aceptar la de ECR (European Conservative and Reformists, la familia euroescéptico que encabezan los tories británicos). La Alianza Europea de Liberales y Demócratas (ALDE) se queda ahora mismo con 67 eurodiputados, mientras que ECR controla 68 con la incorporación de n-VA. Una diferencia mínima pero que afectará negativamente a los liberales en el reparto de los turnos de palabra, cargos institucionales, informes y medios financieros en la próxima legislatura.

La decisión de la N-VA, enemigo acérrimo de Verhofstadt en la arena nacional, complica también la situación de Convergència y PNV dentro del grupo liberal europeo. El ‘premio de consolación’ ideado por Verhofstadt para compensar a los nacionalistas catalanes y vascos por la entrada de UPyD y C’s --la creación de un grupo de trabajo sobre autogobierno-- pierde fuelle y amenaza por convertirse en un ente irrelevante. De momento sólo está claro que lo integrarían Ramon Tremosa (CDC) y Izaskun Bilbao (PNV), aunque al menos un eurodiputado croata ha expresado su interés en sumarse. Además, el grupo liberal pierde peso de cara a la próxima legislatura y se prepara para una convivencia difícil entre los partidos procedentes de España. El grupo ECR, entretanto, ha hecho una oferta a Tremosa para que se integre en sus filas, según reveló ayer por la mañana en una entrevista en Catalunya Radio. El eurodiputado convergente afirmó estar considerándola si la situación dentro del grupo liberal se vuelve insoportable.

La N-VA explicó anoche que lo que ha decantado su decisión ha sido “la posibilidad de tener la máxima autonomía posible para desarrollar sus puntos de vista y posiciones de cara a los votos” (la cohesión interna del ECR es todavía inferior a la de los liberales). Los soberanistas flamencos han tomado buena nota de la (fallida) estrategia de Verhofstadt de incluir a todo tipo de partidos en sus filas, a pesar del choque entre sus programas. “A los del grupo regionalista les promete en un escrito formal más atención al autogobierno y la lucha por la autonomía. Pero ante el grupo de los unionistas afirma formalmente que para los liberales nada puede alterar la integridad territorial de los Estados miembros”, denunció su jefe de delegación en la Eurocámara, Johan Van Overtveldt, en un comunicado.

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