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Los sombreros de Isabel II, un 'lío diplomático' en su visita a Francia

El Mundo El Mundo 05/06/2014 CONXA RODRÍGUEZ

Los asesores del palacio de Buckingham y los del presidente francés, François Hollande, llevan seis meses elaborando hasta el más mínimo detalle el programa de -donde ha llegado este jueves- para conmemorar el 70 aniversario del desembarco de Normandía, que inició el final de la Segunda Guerra Mundial el 6 de junio de 1944. Los desplazamientos de la reina durante su visita de tres días han suscitado un quebradero de cabeza inesperado: sus sombreros.

El equipo organizativo británico se percató de que el vehículo Citroen DS5 en el que acostumbran a desplazarse los jefes de Estado por Francia es demasiado bajo y apretado para que quepa con holgura la reina invitada y, sobre todo, su sombrero. Los avispados secretarios reales se dieron cuenta a tiempo evitando así un conflicto diplomático.

Por lo pronto, este jueves, nada más llegar a París en el muy democrático Eurostar (como han subrayado las autoridades galas), la octogenaria reina británica se montó en un Bentley, si bien en los últimos días la prensa británica aseguraba que Isabel II utilizará durante su estancia un Renault Vel Satis blindado perteneciente a la colección de la compañía gala (el modelo dejó de fabricarse en 2009). Más alto que el citado Citroen, en él pueden acomodarse con desahogo a la reina Isabel y su chambergo.

También cambio de rosas

Además de cambiar de coche para que la reina y su sombrero se desplacen con comodidad, los franceses han aceptado que el color de las rosas del ramo de flores con el que este jueves se ha obsequiado a la reina a su llegada a la Gare du Nord con el tren Eurostar sea de un color en concordancia al del traje de la monarca.

Dos horas después de su llegada, el presidente francés, François Hollande, la ha recibido solemnemente en una ceremonia en el Arco del Triunfo. La reina, vestida con un traje rosa tras su cambio de vestuario, ha rendido homenaje al soldado desconocido a la derecha del presidente. A continuación han recorrido en limusina los Campos Elíseos -decorados con la Union Jack- escoltados por 146 caballeros de la guardia republicana. Tras su 'tête à tête' en el Elíseo, esta noche debe celebrarse una 'garden party' en la residencia del embajador británico en París. "Los franceses saben que ella habla muy bien francés, que ama Francia y que piensa que hay un enorme afecto en el país por la reina y la familia real", ha declarado a AFP el representante del Reino Unido en Francia, Peter Ricketts.

Isabel II ha expresado su deseo de comer foie gras durante su estancia al otro lado del canal de la Mancha, lo cual podría enojar a su hijo el príncipe Carlos que es un crítico de la crianza de aves para producir este manjar. Así como los británicos no sueltan prenda sobre el viaje, los franceses, poco acostumbrados a secretos reales, han hecho público que regalarán a Isabel II un álbum con fotos de sus viajes oficiales a Francia.

Las visitas se iniciaron en 1948 como princesa y continuaron en 1957 como reina. No incluyen las visitas privadas que hizo a su tío, el ex rey Eduardo VIII, quien abdicó para casarse con la americana Wallis Simpson, divorciada dos veces. Tras la abdicación en 1936 la pareja se instaló en París. El 1936 se conoce como "el año de los tres reyes", empezó con Jorge V, abuelo de Isabel, quien falleció en enero, continuó con Eduardo VIII hasta la abdicación de éste antes de acabar el 36 y la proclamación del tartamudo Jorge VI, padre de la reina actual.

En el centro de París, uno de los mercados de las flores pasará a llamarse "mercado de Isabel II" para dejar constancia a perpetuidad de la visita de la reina con motivo del 70 aniversario del día del desembarco de Normandía. Todo un detalle por parte del Estado francés. La reina visitará el sábado este mercado -después de los fastos del viernes por la celebración del 'día D'- cerrando así su visita de Estado de tres días.

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