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Los Spurs acarician el cielo

El Mundo El Mundo 13/06/2014 ANDRÉS ARAGÓN

Los San Antonio Spurs salieron acariciando el cielo del mismo escenario que hace un año les privó del anillo. Miami esperaba la reacción de un equipo que siempre se ha sobreexcitado ante la sospecha y sólo encontró la segunda parte de una venganza que hunde sus raíces en las Finales del año pasado. No fue un comienzo irreal lo que hizo descarrilar a los Heat, sino algo tan propio del cuadro de Gregg Popovich como la excelencia sostenida, la exigencia perpetua a un rival que todavía no tenía explicación al correctivo del martes. San Antonio sumó su segunda victoria consecutiva en el American Airlines Arena (86-107) y se coloca a sólo una del título. El domingo podría proclamarse ante su público campeón de la NBA por quinta vez en la historia de la franquicia.

El triunfo fue más contundente si cabe que el anterior porque se esperaba una respuesta de los Miami Heat y porque la sensación de dominio de los Spurs fue todavía mayor. Ni siquiera hubo un intento de remontada, por más que LeBron James intentó echarse a todo el equipo a la espalda. Durante el tercer periodo, el cuatro veces MVP anotó 19 de los 21 puntos de Miami con sólo un fallo en el tiro (el último, un triple sobre la bocina de posesión), pero no encontró una mano que acompañara el esfuerzo: Dwyane Wade siguió al nivel del resto de la serie, Chris Bosh volvió a quedarse atrapado en un segundo plano y del banquillo ni siquiera Ray Allen sirvió de impulso. Para entonces la deserción ya era completa.

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Mérito de San Antonio, que ha desactivado la mejor defensa de la NBA con un ataque quirúrgico. Frente a un conjunto que presume de las rotaciones más agresivas en defensa, los Spurs han hecho valer su asombrosa agilidad para reformular las jugadas sobre la marcha. Si Miami suele asfixiar rivales a base de negarles la primera, la segunda y la tercera opción, San Antonio ha sabido plantear siempre una cuarta y las que fueran necesarias. Desde la constante circulación de balón han sublimado el baloncesto ofensivo en equipo. "Siempre hacen el pase correcto. Eso es lo que hacen. Son un equipo muy generoso. Es un baloncesto precioso", admitió Bosh.

Por segunda noche consecutiva Kawhi Leonard lideró la embestida de San Antonio (20 puntos, 14 rebotes, tres asistencias, tres robos, tres tapones). El jovencísimo alero, que ya fue uno de los hombres más destacados de las últimas Finales, llena cada más tela del enorme traje que le colocó Gregg Popovich cuando le señaló como futuro emblema de la franquicia. Junto a la siempre puntual defensa empieza a crecer una recién encontrada agresividad en ataque que se alimenta de las dudas de Miami. Suyos fueron los focos en una noche que vio a Tim Duncan superar a Kareem Abdul-Jabbar como el jugador con más minutos de playoffs de la historia y a Magic Johnson como jugador con más dobles-dobles en playoffs.

Los Spurs se colocan con una ventaja de 3-1 en las Finales y la historia dicta que nadie en los 31 precedentes anteriores logró remontar una eliminatoria llegado a ese punto. El próximo domingo, de vuelta en San Antonio, tendrán su primera oportunidad para conquistar el quinto anillo de su historia.

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