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Los vecinos de Benicalap protestan contra las obras de ampliación de Casa Caridad

EL PAÍS EL PAÍS 10/06/2014 Pilar Almenar Vara

La construcción de un albergue de Casa Caridad en el barrio valenciano de Benicalap ha abierto un inesperado conflicto vecinal. Un grupo de vecinos del barrio se han concentrado desde las 7.30 de la mañana de este martes frente a la obra para paralizar la construcción de un centro que, según creen, se dedicará a atender a drogodependientes y al reparto de metadona. Los manifestantes, entre los que abunda la desinformación, aseguran que esta actividad aumentará la inseguridad y la delincuencia en el barrio. El Ayuntamiento de Valencia, que ha cedido el terreno; Casa Caridad, que gestionará el edificio, y la asociación de vecinos, que apoya su construcción, aseguran que se trata de un bulo porque las instalaciones tienen un fin completamente diferente: la atención a personas sin recursos o sin hogar en estado convaleciente.

"Nada de dispensar metadona ni atender a drogodependientes. El proyecto de Casa Caridad no tiene nada que ver con eso", han explicado fuentes de la asociación. El Ayuntamiento de Valencia aprobó la cesión del terreno por 75 años a la Asociación Valenciana de Caridad para que ampliara sus instalaciones. "Nosotros creemos que es bueno para el barrio que haya un servicio social más", explican fuentes municipales. Los vecinos, temen que se organicen colas a las puertas del edificio que deriven en inseguridad. El Ayuntamiento de Valencia asegura que la atención a las personas convalecientes es un servicio programado que no genera colas.

Esta no es la primera vez que protestan en la zona. En la noche del lunes, cerca de 200 personas, organizadas a través de redes de mensajería móvil, se concentraron a las puertas de la asociación de vecinos y trataron de entrar para para exigir información. Según explica el presidente de la asociación, José Bellver, se vivieron momentos de gran tensión que acabaron con la necesidad de presencia policial para evitar que los manifestantes profirieran insultos o agredieran a los miembros de la asociación.

"Nos sentimos bastante amenazados porque nosotros teníamos esa tarde actividades con niños y con mayores que vienen a aprender informática", explica Bellver. Fuentes de la asociación de vecinos aseguran que varios vecinos y algunos comerciantes del barrio están organizando y alimentando las protestas y difunden un bulo mediante consignas racistas y xenófobas. Además, los vecinos han emprendido una recogida de firmas en contra del proyecto para entregar en el Consistorio. 

El Ayuntamiento de Valencia, que hará la presentación oficial el proyecto el próximo jueves, dice comprender que nunca puede satisfacerse a todos pero no entiende las protestas contra una asociación de caridad que consideran "la casa de todos los valencianos" y que, aseguran, puede incluso "reactivar el barrio" por la presencia de numerosos trabajadores y voluntarios de la asociación.

Los vecinos están enviando mensajes a través de sus teléfonos móviles en los que animan a acudir al acto para que, según sus palabras, "los representantes del Ayuntamiento vean el malestar del barrio por la degradación del vecindario que esa construcción conllevará".

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