Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Los vecinos de Sant Boi de Llobregat: "¿Un hotel para policías? Puede montarse bien gorda"

Logotipo de El Mundo El Mundo 04/10/2017 HÉCTOR MARÍN

Un acuartelamiento militar ubicado en Sant Boi de Llobregat puede ser la solución a los problemas de alojamiento que efectivos de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía se han encontrado en poblaciones catalanas como Calella y Pineda de Mar en las que se han visto presionados para que se marchen. Algunos vecinos de Sant Boi de Llobregat, contrarios a que los agentes puedan pernoctar en las instalaciones del Ejército en su ciudad tras las cargas del 1-O en Cataluña para impedir las urnas, se han organizado para recibirlos esta noche con un escrache al grito de "fuera las fuerzas de ocupación". Y el Ayuntamiento, que se ha enterado por la prensa del posible traslado de agentes al cuartel de Sant Boi, ha expresado "preocupación y malestar" y ha pedido una reunión "urgente" con el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo.

El Ministerio de Defensa ha empezado a habilitar el acuartelamiento en previsión de que tenga que acoger a una parte de los efectivos desplazados en Cataluña durante esta crisis. El envío este martes al cuartel santboiano de 20 camiones desde la Agrupación de Apoyo Logístico 41 del Ejército de Tierra, con base en Zaragoza, avanzado por El Confidencial, incluye un cargamento de literas, duchas, cocinas y taquillas.

El Gobierno está abierto a que algunos de los más de 5.000 efectivos policiales desplazados a Cataluña puedan utilizar las dependencias militares con las que el Ejército de Tierra cuenta en el centro de Sant Boi de Llobregat, un destacamento de apoyo logístico que depende de la misma unidad que la Agrupación de Apoyo Logístico 41.

Hasta ahora, los efectivos se han alojado en barcos, hoteles y cuarteles como el del Bruc (Barcelona) o la base de Sant Climent Sescebes (Girona), que albergó a los que fueron expulsados de Calella tras la presión del Ayuntamiento a un grupo hotelero.

Los efectivos policiales seguirán en Cataluña al menos una semana más. En Sant Boi de Llobregat dan casi por sentado que algunos de ellos serán reubicados en la localidad. La alcaldesa, la socialista Lluïsa Moret, ha manifestado su "malestar y preocupación" por la posible llegada de contingentes de la Guardia Civil y del CNP en la ciudad.

Desde el Ayuntamiento, han lamentado haberse tenido que enterar de la situación a través de los medios de comunicación. La primera reacción de la alcaldesa ha sido telefonear a Millo para pedirle una reunión "urgente". Después ha ordenado la confección de un comunicado en que el gobierno municipal ha expresado "disconformidad" ante la posible presencia policial en el cuartel.

"Un espacio fantasma"

La calle Pau Claris, una de las arterias principales de entrada a Sant Boi, cuenta con dos escuelas de infantil y primaria, un instituto de secundaria y el estadio de rugby de la Unió Esportiva Santboiana, el club deportivo más laureado de una ciudad que, con sus 82.0000 habitantes, es una de las mayores del área metropolitana de Barcelona. En el número 70 se asienta desde hace más de 50 años el acuartelamiento militar de Santa Eulalia. Este miércoles por la tarde, los medios han empezado a apostarse ante su puerta principal, sobre la que puede leerse 'Todo por la patria'.

Óscar Talamino vive en frente del cuartel, en un inmueble en el que también residen otros miembros de su familia desde hace más de cinco décadas. Su propio padre hizo el servicio militar en el acuartelamiento. Sorprendido por la noticia, explica que "parece que en este cuartel, que debía estar desmantelado desde hace al menos dos años, van a pernoctar agentes de Policía Nacional o de Guardia Civil, cuando ya podría haber aquí un servicio de guarderías o un parque público. Éste un espacio en el que caben varias manzanas del Eixample de Barcelona. Para nosotros es un espacio fantasma, un no lugar, un sitio en el que casi nadie entra ni sale".

El joven afirma que no le preocupa que pueda haber "tensión o violencia frente a casa, porque Sant Boi es una localidad en que el sí a la independencia no es mayoritario. No creo que vaya a provocar altercados la presencia de agentes, como sí podría pasar en otros municipios donde el sentimiento nacionalista es mayor". Y añade: "Aquí somos muchos catalanes de nacimiento pero con orígenes de otras comunidades españolas. Quizá algún grupúsculo pueda hacer algo de ruido e insultarlos. Por mi parte, no son del todo bien recibidos en el sentido de que creo que no debería hacer falta que estuvieran. Los recibo con indiferencia. Y pido que alguien pare ya esto, que algún político dé su brazo a torcer".

Otra vecina del barrio, que pide anonimato, expresa su malestar por la posible llegada de efectivos policiales: "Puede incidir en la división de un municipio más, un pueblo en que de repente los ciudadanos pueden ahora enfrentarse porque unos están a favor de la independencia y otros en contra. Existe el riesgo de fracturar un municipio que en las últimas semanas no ha generado ninguna noticia de división o tensión".

La mujer, muy conocedora de la sociedad local, argumenta que "hay que tener en cuenta que en los barrios alrededor del cuartel, como Casablanca o Camps Blancs, hay mucha población de origen magrebí y también vecinos de etnia gitana que dudo que estén a favor de la independencia. Por otro lado, en el casco antiguo existe una gran tradición catalanista reivindicativa que tiene muy presente la celebración hace 41 años en sus calles de la primera gran Diada; a ellos se suma el espíritu nacionalista del club local de rugby, la Unió Esportiva Santboiana. Si se tienen en cuenta estos elementos, traer un destacamento militar a Sant Boi me parece un cóctel explosivo".

© Proporcionado por elmundo.es

Para Pablo, de 22 años, "nada de esto interesa al vecindario, que ya se manifestó este martes ante el cuartel lanzando papeletas del 1-O a su interior. Ahora, una vez sepan que han llegado camiones del Ejército con material, los ánimos se van a caldear y todo va a ser peor. Si esto va a convertirse en un hotel de policías o guardias civiles, aquí puede montarse bien gorda".

Otro de los vecinos, Andreu, recuerda que el cuartel "siempre ha estado ahí, últimamente muy poco utilizado, pero nunca ha desparecido". El hombre expresa que los agentes "tienen derecho a instalarse. En mi vida he estado dentro del cuartel, pero si es suyo, adelante, porque en algún sitio tendrán que vivir". Y zanja Andreu: "Cuando te toca algo así al lado, no te gusta, como ocurre con las narcosalas o las cárceles. Eso sí, otra cosa es que se pueda romper la paz social de Sant Boi por culpa de la presencia de policías en la ciudad. Eso no lo queremos".

Viejo proyecto de traslado

Esquerra Republicana exigió en el año 2000 la retirada del acuartelamiento militar de Sant Boi de Llobregat, ubicado en el centro de la ciudad y conocido como Santa Eulalia. Quince años después, en plena campaña electoral, miembros de la lista y militantes del mismo partido volvieron a repetir la misma reivindicación a las puertas del cuartel militar. Más allá de cuestiones ideológicas, los republicanos se quejaron de que el acuartelamiento parte la ciudad en dos, dejando aislados a los barrios de Casablanca y Camps Blancs. Como "el muro de la vergüenza" lo calificaron.

El proyecto de trasladar el cuartel fuera del núcleo urbano de Sant Boi es una aspiración largamente reivindicada también por el ayuntamiento socialista de la localidad, que firmó en 2007 un protocolo de intenciones con el Ministerio de Defensa por un año. Ni siquiera la presencia de la catalana Carmen Chacón al frente del ministerio de Defensa logró que se materializara.

Leer

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon