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Más Iniesta, más Barça

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 25/09/2017
Titular en los últimos seis partidos, Andrés Iniesta, de 33 años, se siente importante con una continuidad que nada tiene que ver con la dosificación de Luis Enrique © Image LaVanguardia.com Titular en los últimos seis partidos, Andrés Iniesta, de 33 años, se siente importante con una continuidad que nada tiene que ver con la dosificación de Luis Enrique

Leo Messi se ha ganado ser la unidad de medida del Barcelona. Pero si los blaugrana son líderes de la Liga es porque ganan también cuando no puede aparecer. Lo demostraron en Getafe y lo repitieron en Girona. En los días menos brillantes del diez, antes se miraba a los otros miembros del tridente. Ahora, el Barça de Ernesto Valverde saca su versión más colectiva. Y ahí es cuando Andrés Iniesta está más a gusto. Si el manchego es importante es que el Barcelona domina.

Desde su presentación, el presente y el futuro del capitán blaugrana ha estado sobre la mesa de Valverde como una patata caliente que quemaba. Pero el entrenador siempre lo tuvo claro: lucharía por recuperar al mejor Iniesta. Y después de una temporada con poca continuidad, ya nadie repara en el DNI de Fuentealbilla (33 años) sino en su fútbol. Valverde lo quiere activado y con ritmo. Mientras Luis Enrique lo guardaba para los partidos grandes, el técnico de Viandar de la Vera piensa que la fórmula ideal para aprovecharle es dotarle de confianza, darle carrete y no administrarle a cuentagotas. Después de ser titular en los últimos seis partidos del Barça –y en dos de España intercalados–, ahora la duda que surge cada vez que se conoce la alineación es ¿cuándo descansará Iniesta?

La respuesta es parecida a la de Messi. Iniesta descansa con el balón en los pies y cuando el marcador está claro. Entiende Valverde que el concurso y la clarividencia del genio de Fuentealbilla es más necesario al inicio de los partidos ya que los rivales se encierran más y hay que encontrar espacios contra defensas frescos. Por eso, lo ha retirado en los siete duelos que ha empezado y aún no ha completado ninguno. Es otra manera de dosificarlo y se le aprovecha más para el bien grupal.

Esas sustituciones también han provocado que el manchego haya salido ya ovacionado en el Camp Nou (contra el Espanyol), en Mendizorroza, en Montilivi y en el Bernabeu en el triunfo de España contra Italia. Son señales de respeto pero también de admiración por un gran estado de forma.

En este arranque de curso, Iniesta dobla los minutos que jugó en la 2016-17 con Luis Enrique (504 a 260). Entonces su quinta titularidad en la Liga no llegó hasta la jornada 16 con el derbi, aunque es verdad que tuvo dos lesiones en el Pizjuán y Mestalla de un mes cada una. De hecho, los dos únicos partidos que se ha perdido (la vuelta de la Supercopa y el estreno liguero frente al Betis) fueron por una contusión.

Guardiola se asombraba por la resistencia de Xavi pese a no ser un jugador fornido. “Enciende el motorcito y ya no para”, decía. Iniesta siempre fue más delicado en sus fibras pero parece que ha llegado a un punto de madurez que le puede permitir alargar una carrera de 30 títulos en el Camp Nou. Su renovación –acaba contrato en 2018– es asunto de estado para Bartomeu.

Porque pese a la llegada de Paulinho y la competencia de Sergi Roberto, Iniesta sigue siendo un referente. Con el equipo más compacto –uno de los logros de Valverde–, Iniesta abarca menos espacio y se siente más rodeado. De momento, da los mismos pases que el curso pasado (48) pero después de varios años creciendo en longitud sus pases se han estabilizado. De 13,8 metros con Vilanova pasaron a 17,1 con Lucho y ahora vuelven a estar por debajo de los 17 metros. “Que Iniesta esté bien es mérito suyo y de sus compañeros por cómo se relacionan con él. Nos da muchas garantías en el campo”, aplaude Valverde, sin ponerse medallas. Estar más cerca del área también le permite desequilibrar con más de dos regates por partido, datos que remiten a la época pretridente.

No sólo se multiplica con el balón sino que se implica en la presión. Sin ser un futbolista de choque, en Girona, el manchego recuperó seis balones, prueba de su intuición y colocación. “Iniesta ha sido fundamental para este equipo durante mucho años. Demuestra que sigue siendo importante”, concede el técnico. La ecuación no falla: más Iniesta es más Barça.

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