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Matas y Solà afrontan una petición de cinco años por el desfalco de la ACM

EL PAÍS EL PAÍS 10/06/2014 Jesús García

La Fiscalía Anticorrupción ha pedido que Josep Maria Matas y Xavier Solà sean condenados a cinco años y medio de cárcel por saquear los fondos de la Asociación Catalana de Municipios (ACM). El fiscal Emilio Sánchez Ulled acusa a los exdirigentes del ente municipalista de malversación de fondos públicos y falsedad documental. Y exige que indemnicen a la ACM por los importes sustraidos: casi 1,3 millones en el caso de Matas y 189.000 euros en el de Solà. Matas ya ha devuelto parte de esa cantidad para rebajar la pena. De ahí que, en el escrito de acusación, el fiscal pida que se le aplique la atenuante de reparación del daño.

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El escrito del fiscal, que solicita la apertura de juicio oral, es el penúltimo paso para que Matas y Solà se sienten en el banquillo de los acusados. Matas, ex secretario general, y Solà, ex jefe de los servicios jurídicos y ex número dos del Departamento de Cultura, se enriquecieron ilícitamente, según las investigaciones a costa del ente. Ambos “abusaron” de sus cargos para apropiarse de cerca de un millón de euros mediante trabajos ficticios y facturas falsas e infladas. Matas (como coautor) y Solà (como cooperador necesario) utilizaron sociedades interpuestas para lograr el “saqueo patrimonial” de la entidad.

“Prevaliéndose del control directo y en la práctica omnímodo”, subraya el fiscal en el escrito, Matas se lucró a costa de la ACM mediante servicios que, “o bien eran prestados por terceros proveedores pero su precio se incrementaba ilícitamente”, o bien “eran total y completamente irreales”. A esta mecánica se sumó, posteriormente, Solà mediante otra sociedad. Matas, además, logró ““autoconcederse una retribución laboral desproporcionada”, con lo que pudo prescindir de las sociedades pantalla y pasar a “embolsarse los fondos directamente como parte de su nómina”.

El fiscal detalla cuál fue el destino que los exdirigentes del ente dieron a esos fondos. En el caso de Matas, a la “formación de un significativo patrimonio inmobiliario a favor de su sociedad”, a lo que se añade “la compra de vehículos de alta gama para su exclusivo disfrute”. En el caso de Solà, los utilizó para pagar una segunda residencia en Cadaqués.

Además de la calificación principal, el fiscal incluye otra secundaria: si se considera que los fondos no son públicos sino privados, señala el fiscal, se les debe imponer la pena no por malversación sino por apropiación indebida. El fiscal pide la apertura de juicio oral.

La ACM, señala el escrito, es una agrupación voluntaria de municipios y comarcas que se define a sí misma como nacionalista y que tiene como objetivo defender y promover a los entes locales que la integran.

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