Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

MBA, ingeniero y gurú en ventas: los perfiles sin los que una 'startup' jamás sobrevivirá

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 09/01/2017 Lucía Caballero

Larry Page, Bill Gates y Steve Jobs comenzaron sus andanzas tecnológicas en un modesto garaje. Pero, además del sitio donde arrancaron sus respectivos imperios, estos visionarios tienen otra cosa en común: no estaban solos. Si Page compartía espacio con Sergey Brin, Gates lo hacía con Paul Allen y Jobs lo hacía con su inseparable colega Steve Wozniak.

Hoy en día las cocheras han pasado de moda, aunque no la necesidad de arrancar las ‘startups’ en buena compañía. Las personas que integran el equipo fundador y las que se incorporan durante las primeras etapas marcan la evolución de la empresa. Pese a esta similitud, los comienzos no suelen parecerse a los de Jobs y los demás emprendedores de los 70 y 90. Los fundadores, al menos en España, ni son tan jóvenes ni suelen abandonar sus estudios.

Según revelaba recientemente el Mapa del Emprendimiento elaborado por Spain Startup, quienes se lanzan a la piscina de los negocios en nuestro país tienen una media de 34 años. El 97 % de ellos (porque la mayoría son varones) ha ido a la universidad y una buena parte tiene un posgrado. “Es muy frecuente encontrar un MBA [de ‘Master in Business Administration’] en el equipo fundador, pero esto no quiere decir que no haya otros perfiles”, indica a Teknautas el inversor Luis Martín Cabiedes, de Cabiedes & Partners.

Este tipo de formación empresarial aporta ventajas en cuestión de “ecosistema”, como describe el inversor Carlos Blanco, director de Nuclio: “Tienen fácil acceso a talento a través de los compañeros y otros profesionales que conocen”. No obstante, para ambos, la clave está en formar un equipo multidisciplinar y equilibrado, de forma que se cuenten en sus filas tanto expertos en administración y ‘marketing’ como miembros con un bagaje técnico.

“Carreras como Administración y Dirección de Empresas o un MBA te dan un conocimiento general para crear planes de negocio y saber qué es una estrategia empresarial”, indica Felipe Navío, cofundador de JobandTalent junto con Juan Urdiales, ambos especializados en el área que describe. Sin embargo, admite que no es imprescindible: “Esta información puedes adquirirla con cursos, libros o hablando con otras personas que ya hayan montado una empresa”, considera.

“En el equipo fundador de una ‘startup’ no tienen por qué ser todos gurús de los negocios”, prosigue Navío, aunque es cierto que abundan. Echemos un vistazo a los grandes éxitos de los últimos años. Entre los impulsores de Tuenti, por ejemplo, hay variedad: un informático (Joaquín Ayuso), un licenciado en ADE (Felipe Ruiz), un programador (Kenny Bentley) y un experto en relaciones internacionales (Zaryn Dentzel). En el caso de Wallapop, tanto Agustín Gómez como Miguel Vicente son ingenieros, aunque ambos han cursado un posgrado sobre gestión de negocios, mientras que Gerard Olivé se licenció en Comunicación Audiovisual.

(Foto: iStock) © Proporcionado por El Confidencial (Foto: iStock)

El perfil de Pilar Manchón, fundadora de Indisys (ahora propiedad de Intel) y actual ejecutiva de Amazon, es bastante particular: filóloga de formación, se especializó en lingüística computacional para terminar con algunos cursos sobre emprendimiento y desarrollo de negocio. Tanto Ticketbits como Sindelantal, por su parte, fueron lanzadas por profesionales del sector económico y de la administración de empresas.

La cara más técnica

Para Blanco, uno de los perfiles más demandados y difíciles de encontrar en España es el de director técnico (CTO por sus siglas en inglés). “Antes era más sencillo, pero cada vez resulta más complejo porque hay más demanda que profesionales disponibles”, aclara el inversor.

“Los desarrolladores han llevado la corona en la industria tecnológica durante los últimos 30 años”, señala Saul Klein. Este emprendedor, inversor y socio del fondo londinense LocalGlobal coincide con Blanco y considera a los programadores “imprescindibles y uno de los pilares del éxito”, como demuestran los casos de Google, Facebook y Microsoft, que pueden presumir de ser “organizaciones basadas en la ingeniería”.

Casos como el del británico Jonathan Ive, gurú del diseño de Apple desde 1997, han demostrado la importancia de otro tipo de competencias para convertir una empresa en un gigante. Los diseñadores “han conseguido finalmente el reconocimiento que se merecen”, dice Klein. El experto recalca el papel preponderante que empresas como Twitter o Quora han dado al diseño de producto, más allá de la parte estrictamente técnica del proyecto.

El tercer perfil decisivo para el triunfo de una joven empresa es el de un profesional que, una vez identificado el problema a resolver y el público objetivo, sepa identificar la manera de acercarse a los clientes potenciales y la forma en la que debe dirigirse a ellos para que compren aquello que (en teoría) está diseñado para satisfacer sus necesidades. Aquí encajan los expertos en ‘marketing online’, “sobre todo especialistas en captación de usuarios”, especifica Blanco, algo que tampoco abunda demasiado en el mercado laboral español.

Aunque Rei Inamoto, director creativo de AKQA, utiliza nombres más llamativos para describir los integrantes del trío fundador perfecto, la idea es la misma. Según Inamoto, el equipo ideal está integrado por un “estafador” (la persona encargada de las finanzas y las ventas), un ‘hacker’ (preocupado por ejecutar la idea) y un ‘hipster’(el genio creativo del grupo).

(Foto: iStock) © Proporcionado por El Confidencial (Foto: iStock)

La necesidad de reunir a varias personas para cumplir con los distintos requisitos surge, en parte, de la separación de perfiles que se hace en el ámbito formativo. “La mayoría de sistemas educativos divide a los estudiantes y no promueve activamente la combinación de ciencias, arte y economía”, critica Klein.

El ojo inversor

Esta mezcla de competencias variadas influye asimismo en otro aspecto fundamental para el crecimiento de la empresa: la financiación. “Los inversores miran la formación y experiencia del emprendedor”, asegura Cabiedes. Porque si van a dejarse los cuartos en una iniciativa, lo lógico es elegir aquella que tiene más posibilidades de darles rentabilidad. Aunque no es lo único que miran —también “estudiamos el proyecto y al resto del equipo”—, sí es uno de los aspectos principales a la hora de tomar su decisión.

Un factor que, independientemente de la formación, marca el rumbo del proyecto es la experiencia de los capitanes del barco. En este sentido, el informe de Spain Startup revela que alrededor de la mitad de los emprendedores (un 51 %) son recurrentes, esto es, han fundado más de una ‘startup’. “Lo más importante para fundar una empresa son la experiencia y la gente de la que te rodees”, coincide Navío. A pesar de que algunos perfiles están presentes en casi todas las iniciativas, “cada tipo de ‘startup’ requiere un tipo de profesionales diferentes”, opina Blanco.

Además, por muy prometedor que sea el equipo, los fallos son inevitables. Shawn Fanning y Sean Parker, cofundadores de la exitosa Napster, lo intentaron posteriormente con Airtime, un proyecto de videochat sin mucho éxito que este año han tratado de relanzar en forma de aplicación móvil. Que acierten una vez no significa que lo vayan a hacer siempre. Aun así, aunque nada garantiza el triunfo, “cuanta más formación y más experiencia tienes, más probabilidades tienes de acertar”, concluye Cabiedes.

(Foto: iStock) © Externa (Foto: iStock)
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon