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Monarquía o República

El Mundo El Mundo 09/06/2014 SANTIAGO GONZÁLEZ

El maestro Umbral llamó al Ejército el coloso triste con una expresión que tenía mucho de profecía. Desde que él murió y se nos instaló la crisis, cada Día de las FFAA, nuestro Ejército ha sido un poco menos coloso y un poco más triste. Nada diré de lo primero, pero la melancolía acompañaba bien al último acto castrense del Rey en una ciudad que la víspera era un agitar de banderas republicanas y un hervor de tuits.

EL MUNDO publica hoy una encuesta que coincide con las aparecidas este fin de semana en otros diarios. Todos los sondeos vienen a reflejar un buen balance del reinado de Juan Carlos I, que consideran bueno o muy bueno el 65% de los españoles, y malo o muy malo el 10,5% de los mismos. La misma encuesta da cuenta del notable aprecio del Príncipe Felipe entre los ciudadanos: el 76,9% tiene una opinión buena o muy buena del futuro rey, mientras sólo el 7% la tiene mala o muy mala.

Los encuestados republicanos (votantes de IU) siguen siendo muy favorables: más del 46% considera que los 38 años de reinado de Juan Carlos I han sido buenos o muy buenos frente al 19,7% de opiniones negativas. El 59,6% de los votantes comunistas tiene buena o muy buena opinión del futuro Rey, mientras quienes la tienen mala o muy mala sólo llegan al 17,5%.

Cayo Lara hizo el sábado una afirmación impresionante: «El derecho de sangre no puede estar por encima del derecho de los ciudadanos». Tiene su mérito encadenar dos tonterías en 13 palabras. El derecho de sangre (ius sanguinis) y su alternativa (ius solis) nada tienen que ver con el carácter hereditario de la Corona (art. 57 del la Constitución). El derecho de sangre que cita erróneamente Cayo Lara es el derecho a la ciudadanía de los descendientes de españoles aunque hayan nacido en el extranjero. El derecho de sangre es una metáfora para Cayo Lara, como la República.

Él atribuye a las monarquías el carácter hereditario en exclusiva, segunda estupidez. Ahí tiene la República Popular de Corea, con la dinastía de los Kim. O la República de Cuba, en la que el viejo rey leño, Fidel Castro, casi 88 años, ha dejado paso a la savia nueva: su hermano Raúl, joven promesa de la dinastía Castro, que ha cumplido esta misma semana 83.

Cayo Lara y sus epígonos no aciertan a distinguir la forma de Estado y la naturaleza del régimen, democracia o dictadura, compatibles ambas con formas de Estado monárquicas o republicanas. La única respuesta razonable a la vana pregunta de si Monarquía o República es: qué Monarquía y qué República. La República Italiana mucho mejor que la Monarquía de Arabia Saudí. Monarquía sueca mejor que República de Albania. Lo sustantivo en este caso es lo adjetivo: Monarquía parlamentaria, preferible a la República Popular, Democrática o Socialista. De ahí otra estupidez reciente de Cayo Lara al citar como alternativas Monarquía o Democracia. Lo demás es confundir la carcasa con el contenido, la gimnasia con la magnesia, Cayo Lara con Cayo Largo y el culo con las témporas.

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