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Morata, el delantero del Atlético de Madrid

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 28/09/2017 Víctor García

Diego Costa tardó un par de minutos en levantarse de su butaca en el palco. El exdelantero del Chelsea vio que su nuevo equipo, el Atlético de Madrid, perdía su primer partido de Champions en el Metropolitano ante sus ex. Con las manos en el rostro, se mostraba tan incrédulo como los aficionados rojiblancos que este miércoles por la noche vieron como en el 93' Batshuayi ponía el 1-2 final para los londinenses. Más que por ese dramático desenlace, la cara de no entender nada de Costa y compañía podía venir perfectamente por los 92 minutos de antes, en los que Morata había marcado la diferencia, además de un gol.

"En los equipos grandes, hay futbolistas importantes. El club está creciendo y necesita hombres que puedan competir para que el club sea importante, no solo ellos. Pensar en el club, pensar en el equipo". Simeone, cuando hace unos días fue preguntado por el aterrizaje de Diego Costa, reflexionó utilizando términos como "competir", "club importante", "futbolista importante", de esos que en un partido difícil aparecen y rescatan al equipo. Como lo hace habitualmente Messi en el Barcelona o Cristiano, sobre todo en la recta final del año pasado, en el Real Madrid. Este miércoles, el hombre 'importante' del Cholo estaba en el palco.

Remató seis veces, dos de ellas a portería, y generó otras dos ocasiones en los 82 minutos que estuvo sobre el césped del Metropolitano. Morata fue la referencia en ataque que no tuvo el Atlético. Al '9' del Chelsea, '9' de España con permiso de Costa, no le pesó echarse a sus espaldas al actual campeón de la Premier junto a Hazard; mientras, de rojiblanco, Griezmann buscaba balones —disparó solo dos veces, uno de ellos a puerta (el gol de penalti)— y que alguien le ayudara a liberarse de los centrales (Torres salió en el 69').

© Externa

Balones a Morata

Lo de Morata fueron remates de cabeza, carreras buscando el tiro escorado, disparos merodeando el área... Descaro con peligro desde diferentes ángulos (y bien acompañado). Señalaba Simeone en la previa que "el Chelsea tiene una intensidad y un equilibrio importantísimo. Con las ideas muy claras", y tan directa fue su descripción el día anterior como la ejecución inglesa durante el partido: balones a Morata. Suyos fueron un tercio de los remates totales del Chelsea en el partido.

Cuando Simeone reaccionó sacando a Giménez para frenar a Morata, en el 77', el partido se equilibró y Conte respondió a ese marcaje sentando al español (y a Hazard, que salía de una lesión). Movimientos que llegaron demasiado tarde para perfumar con otro aroma el Metropolitano que no fuera el de Morata, el mejor jugador sobre el verde en el estreno europeo del nuevo estadio. Su partido recordó lo que el Cholo busca con el fichaje de Costa para el Atlético.

Este verano, el acuerdo de Morata por el Chelsea dejó en las arcas del Atlético de Madrid 800.000 euros por los cuatro años de formación que pasó en el Cerro del Espino, cuando su ídolo era Fernando Torres. Abandonó el club siendo cadete porque su estilo no se adaptaba a las necesidades atléticas... Una década más tarde, el primer equipo del Atlético ansía a alguien similar a él.

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