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Muere el 'papa del vudú' al que admiraba Clinton

El Correo El Correo 18/09/2015 Óscar B. de Otálora

El sacerdote del vudú Max Beauvoir, en una imagen de archivo. © El Correo El sacerdote del vudú Max Beauvoir, en una imagen de archivo. Max Beauvoir, el considerado más alto sacerdote del vudú en Haití, falleció el sábado en Puerto Príncipe por causas que se desconocen. Su muerte ha causado una conmoción en el país y el propio primer ministro, Michel Martelly, ha organizado un acto público para homenajear su trayectoria. Beauvoir dedicó su vida a intentar limpiar el nombre de esta creencia africana, vinculada indisolublemente con el atraso y la pobreza de la isla. Probablemente, una tarea demasiado difícil y en la que todo se le puso en contra.

Beauvoir tenía que borrar una historia horrible para cambiar la imagen de esta religión, vinculada a la manipulación de los más pobres mediante ritos macabros y a las películas de terror de Hollywood. El vudú era una religión alegal en Haití hasta que en mayo de 2003 el entonces presidente del país, Jean Bertrand Aristide, le concedió un reconocimiento oficial. No fue una decisión improvisada. Aristide era un ex sacerdote católico que conocía perfectamente el poder de la superstición en una población con un 50% de analfabetismo.

La leyenda dice que su padre pudo ser un sacerdote vudú linchado en los extraños ajustes de cuentas entre seguidores de este culto. El mismo Arisitide fue expulsado de la orden de los Salesianos acusado de realizar llamamientos a la violencia en sus sermones. Los brutales dictadores Francois Duvalier 'Papa Doc', y su hijo Jean Claude Duvalier, 'Baby Doc', se habían mantenido en el poder gracias a la violencia pero también al terror que esta religión causa en una sociedad tan atrasada. 'Papa Doc', por ejemplo, se atribuyó la muerte de Kennedy en 1963... asegurando que era obra de un rito vudú encargado por él. Aristide, que accedió a la presidencia, en 1991, tuvo que enfrentarse a golpes de estado e intentos de asesinato, y acabó recurriendo también al vudú para intentar mantenerse en el poder.

Experto en química

El 'papa del vudú' fue nombrado en ese cargo 2008. Beauvoir no tenía el perfil que se asocia a una creencia como la de los animistas africanos. Había estudiado química en Estados Unidos y en la Sorbona y sus primeros años de carrera habían estado vinculados a las empresa farmacéuticas, donde había trabajado en la síntesis de productos químicos a partir de plantas. En 1973 se trasladó a Haití por la muerte de su padre y allí comenzó a dedicarse a esta religión. Durante años, trabajó con la intención de lavar la imagen del vudú y convertirla en una religión más próxima a las creencias de la 'New Wave' -conexión con la naturaleza, énfasis en el bienestar personal, ausencia del maniqueísmo de otras religiones- que a la de la explotación de los débiles por medio de la superstición a la que está asociada. Una de las personas con las que entró en contacto de forma casual fue con Bill Clinton, cuando éste aún no era presidente y había viajado con su esposa Hillary a Haití en un viaje de placer. En sus memorias, el ex presidente estadounidense, se refiere expresamente a un ritual de vudú organizado por Beauvoir y afirma que se sintió “fascinado” por el modo en el que “diferentes culturas tratan de dar sentido a la vida, a la naturaleza....y a la fuerza espiritual que actúa en el mundo”.

Beauvoir abrió las puertas de los ritos vudú a todos los estamentos sociales y creó centros de encuentro con otras religiones para mejorar la imagen de su sistema de creencias. Puede que lo consiguiera en líderes como Clinton o con las autoridades locales pero entre su pueblo no tuvo tanta suerte. Los elementos se pusieron en su contra. En 2010, un brutal terremoto sacudió Haití y causó en un primer momento más de 300.000 muertos. Más de millón y medio de personas quedaron sin hogar. Al considerado país más pobre del mundo se convirtió en un infierno. Unos meses después del seísmo, Beauvoir hizo un llamamiento para que cesaran los asesinatos de sacerdotes vudú, a los que muchos haitianos culpaban del desastre pero también de la epidemia de cólera que sobrevino. En menos de un mes, alrededor de cuarenta de sus seguidores habían sido asesinados. Aunque según distintos estudios la epidemia fue llevada al país por el contingente de casco azules nepalíes, la población haitiana arremetió contra los hechiceros pero llegó incluso a atacar los hospitales de campaña de la ONU, en la creencia que la enfermedad procedía de los centros sanitarios.

Guerra de religiones

Unos meses después, Beauvoir denunció que los pastores evangelistas estaban realizando una campaña de proselitismo entre sus fieles para restarle seguidores. Según aseguró el propio 'papa del vudú', las sectas evangélicas, nutridas con importantes fondos procedentes de Estados Unidos, estaban comprando voluntades entre los supervivientes a cambio de dinero. "Han iniciado una guerra abierta" y están "comprando almas" por medio de la comida y las medicinas que proporcionan, denunció.

Tras su fallecimiento, tanto el Gobierno como las autoridades religiosas le han rendido varios homenajes. El obispo católico de Puerto Príncipe, Pierre Andre Dumas, aseguró que el 'papa del vudú' "era un hombre valiente que luchó por el respeto, la tolerancia y en favor de que se honraran los valores de nuestros ancestros". Dumas,en un reconocimiento a la labor de Beauvoir, lamentó que el vudú haya sido "durante mucho tiempo objeto de incomprensión, estigmatización y diabolización".

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