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Ni dimisión, ni pacto

El Mundo El Mundo 17/06/2014 FRANCISCO CABEZAS

Josep Maria Bartomeu no tiene intención alguna de dimitir como presidente del Barcelona. La postura es tan firme que tampoco hubiera cambiado si el juez que instruye el caso Neymar en la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, hubiera decidido imputarlo. Algo que no ocurrirá por ahora, después de que la Fiscalía haya decidido esperar a las declaraciones del ex presidente Sandro Rosell y Antoni Rossich, representante legal del Barcelona, y que tendrán lugar el próximo 22 de julio, para pronunciarse al respecto. El Ministerio Público, eso sí, ha solicitado al juez la declaración como testigo del padre de Neymar, además de pedir que entregue las facturas de lo cobrado por el contrato de representación y gestión que le garantizaba embolsarse el 5% de la totalidad de lo que cobrase el futbolista o las sociedad empleadas.

La decisión de retrasar una posible imputación de Bartomeu o del vicepresidente económico, Javier Faus, produce cierto alivio en el seno de la directiva, que dice estar segura de poder convencer al magistrado de que la operación que permitió la contratación de la estrella brasileña fue «impoluta». Por lo que los abogados azulgrana no piensan buscar la vía del pacto. «No asumiremos culpabilidad alguna porque la operación fue impoluta. Todo responde a un problema de interpretación técnico-jurídica muy discutible», aseguran fuentes del Barcelona en cuanto al presunto delito por el que la entidad azulgrana habría defraudado 9,2 millones de euros.

Almuerzo en Estados Unidos

De hecho, en el Camp Nou confían en que el caso dé un giro cuando puedan explicar su versión ante la Audiencia. Un fichaje que, según el Barcelona, se fraguó en 2011 en un almuerzo en Estados Unidos entre Sandro Rosell y el padre de Neymar «en su único encuentro en toda la operación». «El Real Madrid había tomado ventaja en el fichaje con una oferta muy importante. Así que Sandro se apresuró a reunirse con Neymar padre para plantearle una estrategia: si se iba al Madrid, el Santos cobraría entre 60 y 65 millones de euros y el chico tendría que irse a jugar al extranjero con sólo 18 años. En cambio, si esperaba a 2014, al haber concluido su contrato con el Santos -en poder de sus derechos federativos hasta el fin de su vinculación- el pago principal sería para la familia; el Santos estaría de acuerdo porque podría disfrutar de Neymar más años y además podría ganar las elecciones a su presidencia; y el jugador llegaría a Barcelona mucho más maduro», explican fuentes del club azulgrana, antes de meterse de lleno en el contrato que acabaría provocando el escándalo. Un pago de 40 millones de euros que la Agencia Tributaria, en su informe presentado en la Audiencia Nacional, entiende como salario y que el Barcelona considera una indemnización que debe tributar como beneficio empresarial.

Real Madrid, Bayern y City

«Se firmó un acuerdo por el que el padre de Neymar, a través de las empresas N&N y N&R, se comprometía a venderle al Barcelona en junio de 2014 los derechos federativos del jugador a cambio de 40 millones de euros», explican desde el club azulgrana. Dichos derechos eran propiedad del Santos hasta junio de 2014, por lo que en realidad lo que adquiría el club azulgrana era, según su definición, «un activo intangible». El Barcelona pagaría entonces «unas arras» de 10 millones de euros como anticipo al padre de Neymar. Y si una de las dos partes rompía el trato, la indemnización sería de 40 millones.

Ya en 2013, el Barcelona optó por adelantar la contratación al entender que «el Real Madrid, que estaba dispuesto a asumir la indemnización de 40 millones, el Bayern de Múnich y el Manchester City estaban presionando para lograr el fichaje de Neymar. Había una amenaza de perderlo. Además, veníamos de ser goleados contra el Bayern y no podíamos dejar solo a Messi. Había que volver a tomar las riendas», mantienen desde el club azulgrana, que admiten que el padre de Neymar, entonces, «se subió a la parra» en cuanto a las exigencias económicas. Finalmente, el Barcelona acabaría aceptando una serie de contratos (de márketing y scouting) «pero que tuvieran contenido y de los que pudiéramos sacar partido». «Y para que todo ello pudiera salir adelante, y al fichar el jugador un año antes de lo acordado en 2011, el pago de 40 millones debe ser entendido como indemnización después de pagarle al Santos 17,1 millones de euros por los derechos federativos y evitar así que éstos fueran a parar a N&N», insisten en el Barcelona.

© Proporcionado por elmundo.es

La interpretación del pago de 40 millones

«En cualquier caso, nunca podemos hablar de que esos 40 millones son un anticipo de salario. Además, la empresa del padre de Neymar ya ha tributado por dicho pago ocho millones de euros en Brasil, cuando aquí lo que nos reclama Hacienda son 9,2 millones. Pago que la Agencia Tributaria considera rendimiento del trabajo cuando habría que tributarlo como beneficio empresarial . Además, la diferencia es de 1,2 millones de euros. Sería tan fácil como pedir al padre de Neymar que reclamara la devolución de esos ocho millones al fisco brasileño y pagarlo aquí si es ése el problema. Queda claro que, por nuestra parte, no ha habido intencionalidad alguna», mantienen los asesores jurídicos de la entidad azulgrana. El Barcelona, curiosamente presentó el pasado mes de febrero una autoliquidación complementaria de 13.550.830,56 euros. «Algo nos temíamos, pero no esperábamos que la imputación como persona jurídica del Fútbol Club Barcelona llegaría justo antes de hacer nosotros ese pago, lo que habría cambiado mucho la situación», explican en el Camp Nou.

El Barcelona quiere trasladar la causa a Cataluña

La entidad azulgrana, que considera a Rosell «el mejor ejecutivo del mundo del fútbol» -«en el cuerpo a cuerpo lo gana a todo», claman-, todavía confía en que se archive el expediente por apropiación indebida en su modalidad de distracción contra el ex presidente azulgrana. Un delito que se instruye en la Audiencia Nacional por su recorrido fuera del territorio español. Sólo así el Barcelona podría lograr lo que tanto pretende el club, que no es otra cosa que trasladar la causa a Cataluña y donde sólo se instruiría la vía fiscal.

El club azulgrana, por si las moscas, tiene previsto provisionar entre 13 y 14 millones de euros pese a que en el Camp Nou no esperan una resolución del caso «hasta dentro de tres o cuatro años si el proceso acabara en el Tribunal Supremo».

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