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Ni el mejor Lorenzo detiene a Márquez

El Mundo El Mundo 01/06/2014 LUCAS SÁEZ-BRAVO

Fue en Mugello la sexta victoria consecutiva de Marc Márquez, la que le asienta todavía más en el liderato del Mundial y, sin embargo, esta vez fue totalmente diferente. Esta vez tuvo la oposición máxima de Jorge Lorenzo, el de antaño, agresivo, ambicioso, batallador hasta la última vuelta. El resultado: una carrera para el recuerdo.

Porque se echaba de menos al Lorenzo de siempre, ésta versión competitiva que renació en Mugello. Aquí, donde sumaba tres triunfos consecutivos y donde sólo el imbatible Márquez pudo con él. Será por ese estado físico que parece estar afinando, al fin. Pero el balear se mostró voraz desde la misma salida, cuando a punto estuvo de arrollar a Pedrosa, cuando casi choca con Crutchlow. Se dejó la piel por el primer puesto, vieja táctica, e intentó la escapada en solitario.

Porque por atrás Márquez, que partía desde la pole, tuvo algún problema más. Pugnó con Andrea Iannone, varias pasadas al filo, mientras Rossi remontaba desde la décima plaza. Cuando acabó la resistencia de la Ducati Pramac, rápidamente se ordenó la prueba.

A falta de 18 giros, cuando Márquez firmó la vuelta rápida, ya estaba encima de Lorenzo, quien había gozado de hasta un segundo de ventaja. No muy lejos, tercero, Rossi (su posición final), aunque no aguantaría a la pareja. Mucho peor Pedrosa, estancado desde el comienzo, remontado a duras penas hasta la cuarta plaza final.

Sea por ese juego que le encanta o simplemente porque no podía con el ritmo de Lorenzo, Márquez aguantó a la expectativa más de lo que acostumbra. De hecho, pilotaron pegados, calcando ritmos, hasta que restaban siete vueltas. Ahí empezó un baile brutal, una de las mejores carreras de los últimos tiempos.

Fue un error del propio Jorge el que desencadenó el zafarrancho. Se salió de la trazada en la recta, donde se posponen todas las estrategias, y casi se fue al suelo. Lo aprovechó Márquez para tomar la cabeza. Todavía quedaban un buen puñado de intercambios, algunos de gran belleza.

El último de ellos se produjo, cómo no, en la recta de meta de más de un kilómetro. Fue antes de entrar en el último giro y Márquez tomo la iniciativa para ya no soltarla. Aguantó a final de recta, incluso entrando algo pasado, y ahí estuvo la clave. Ya tiró a muerte hasta el final y aunque lo intentó Lorenzo de todas formas, no tuvo oportunidad real, ni siquiera con el rebufo final.

No pudo cortar la racha de Márquez y, sin embargo, Mugello deja una conclusión esperanzadora: Lorenzo ha vuelto.

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