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No se mueva, Don Miguel, que ya llegamos...

El Mundo El Mundo 09/06/2014 ESTHER ALVARADO

Encontrar los restos de Miguel de Cervantes se ha convertido en asunto de trascendencia planetaria. El Ayuntamiento de Madrid no tiene decidido todavía qué clase de santuario, peregrinación, exposición universal o ciclo de conferencias organizará en el caso en el que esto suceda, pero que suceda no va a ser cuestión de dinero. Y es que, cueste lo que cueste la siguiente fase (la segunda, tras la prospección con georradares hecha entre el 28 y el 30 de abril) el consistorio tiene la intención de financiarla. "Será lo que suponga tener a unos 10 técnicos durante una semana trabajando con una sonda", informó ayer el famoso antropólogo forense Francisco Etxeberria, durante la presentación de las conclusiones de la primera fase de la búsqueda que ha dado como resultado el hallazgo de cinco zonas donde podrían estar los restos de Cervantes.

¿Y cuánto costará eso? Pues todavía no se han hecho las cuentas, pero la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ya ha asegurado que el dinero no será un problema, porque se trata de encontrar los restos de "una figura de trascendencia no ya nacional, sino universal". Recordemos que Miguel de Cervantes lleva muerto desde 1616, y enterrado afortunadamente donde él quería: en el Convento de las Trinitarias Descalzas, vecino a su casa.

Para complicar más la búsqueda de los restos, en el momento en que Cervantes fue enterrado, el Convento tenía una capilla pequeña con acceso por la calle Huertas, pero posteriormente fue edificada una iglesia mayor en el mismo sitio y se trasladó a este nuevo templo a los finados que se encontraban enterrados en el anterior. El cuerpo de Cervantes también fue trasladado, pero se desconoce el lugar exacto en el que se encuentra.

Al menos así lo certifica la única fuente documental que se posee al respecto: el libro de Mariano Roca de Togores Molins (1870), editado por la Real Academia Española que se titula 'La sepultura de Miguel de Cervantes', y que asegura que los restos del autor del Quijote fueron inhumados en 1616 y permanecen en el mismo edificio a pesar de las obras realizadas a lo largo del tiempo.

© Proporcionado por elmundo.es

Los expertos Luis Avial (de la empresa Falcon Hight) y el citado Etxeberria expusieron ayer los pormenores de la investigación a los numerosos medios de comunicación procedentes de distintos países europeos (de hecho, el delegado de las Artes, Pedro Corral, valoró en 16 millones de euros el impacto mediático que tuvo el anuncio de la búsqueda de los restos).

Avial mostró las imágenes tomadas por el georradar que arrojan como conclusiones que no existe nadie enterrado en las paredes de la iglesia (menos mal), pero que bajo el subsuelo hay varias "anomalías" que revelan la probable existencia de hasta cinco emplazamientos de tumbas. La más importante de las cuales es la cripta, bajo el crucero de la Iglesia, con un número aproximado de 30 nichos que contienen, al menos, otros tantos cuerpos humanos (o más). Al ser éste el lugar construido tras levantarse la iglesia para ubicar los restos que se hallasen en la anterior capilla, es lógico pensar que los de Cervantes podrían encontrarse allí.

Que conste que, en cuanto a la cripta se refiere, salvo que es más grande de lo esperado, el georradar no ha descubierto nada que las monjas no supieran... Ah, porque el convento sigue habitado, por supuesto, por una pequeña comunidad de 13 religiosas de clausura que han llevado de forma "exquisita" la primera fase del rescate de los restos del escritor, pero que algo tendrán que decir respecto a tener en el subsuelo de su iglesia a una decena de técnicos removiendo huesos que hace siglos que nadie ha tocado.

"A la cripta se accede por la sacristía, pero el tamaño de la cripta es mucho mayor que el de la sacristía", comentó Avial. Eso sin contar los túneles de acceso, los escalones y los otros túneles que conectan la cripta de la iglesia con la de la clausura, que se encuentra al otro lado de una reja. ¿Podría encontrarse Don Miguel, pues, en la segunda cripta, la de la clausura?

De ninguna manera, aseguraron ayer los expertos. "En la clausura se enterraban sólo las monjas. Ser enterrado en la iglesia de las Trinitarias era un privilegio que tuvieron muy pocas personas y se sabe los nombres y apellidos de todos ellos", aseguraron ayer los técnicos. Otra cosa es que los huesos estén un poco revueltos, debido a las sucesivas obras de acondicionamiento de la iglesia (hay hasta tres suelos distintos), y por eso no se puede descartar que, aunque en la cripta haya 30 nichos, sean más las personas que encontraron en ellos una segunda oportunidad para su descanso eterno.

Así es que lo que ahora prescribe es solicitar de nuevo los permisos para esta segunda intervención, sentarse con las religiosas (que ya tienen en su poder una copia del informe) y, si es necesario, hacerles ver el power point que ayer se exhibió ante la prensa internacional, para convencerlas de la trascendencia de seguir buscando a Cervantes. "Podríamos hacerlo sin molestar en absoluto, introduciendo una sonda en los nichos para averiguar si son restos de hombre o mujer y qué edad tenían cuando murieron. Se puede convertir ese espacio en un laboratorio de campo...", adelantó Etxeberria, que ya tiene sobre su mesa la propuesta de tres laboratorios españoles para analizar el ADN de los restos que se atribuyan a Cervantes (si es que al final aparece alguien de sexo y edad compatible, con un brazo atrofiado y sólo seis dientes) y compararlos con los de su hermana, que se encuentra enterrada en Alcalá de Henares (cuyo alcalde estuvo ayer presente en el Palacio de Cibeles).

Todo eso será si Cervantes está en la cripta. Pero... ¿y si no está? Entonces habrá que poner en marcha el plan B de la fase 2: "Intervenir en el suelo de la iglesia", en las otras cuatro anomalías detectadas por el georradar donde podría haber tumbas. Pero eso ya es más lioso, porque al estar protegida como bien de interés cultural (BIC), se necesitaría permiso de Patrimonio, del Ayuntamiento, de la Comunidad, del Arzobispado y hasta de la madre superiora.

La buena noticia es que en las previsiones de esta búsqueda estaba culminarla con éxito ("con paciencia y sin prisas") durante 2014. Así que a Don Miguel sólo le faltan como mucho seis meses para ser removido de su plácido reposo.

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