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Olvídate del móvil 'indestructible': este es el Nokia que realmente merece tu atención

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 26/09/2017 Michael Mcloughlin

El pasado 26 de febrero, Nokia volvía a la vida durante el Mobile World Congress de Barcelona. Bueno, en realidad era una resurreción oficiosa. Oficialmente, ya se había despertado, el 1 de diciembre de 2016, cuando se fundó HDM Global, una empresa creada de la noche a la mañana para comprar las licencias correspondientes a Microsoft, recuperar los derechos de uno de los orgullos patrios de los finlandeses y ponerse a fabricar 'smartphones'. Técnicamente, si nos ponemos exquisitos, la empresa nunca se ha muerto: dejó de hacer móviles, vendió esta división a los creadores de Windows y se centró en el negocio de las redes.

Ya están de vuelta los móviles Nokia aunque los autores sean otros. Hace siete meses, en su primera aparición ante el gran público, decidieron devolver a la vida el 3310, un terminal de la era 'pre-smartphones' bautizado como el 'Chuck Norris'. Todo por un diseño que rozaba una resistencia legendaria y una autonomía impensable a día de hoy.

A pesar de ser un terminal que en la práctica no va a satisfacer a nadie, fue la mejor campaña de 'marketing' para anunciar su regreso. Pero, tras estos fuegos artificiales, toca ponerse serio. Eso, precisamente, es lo que pretenden con el Nokia 8.

Si naces con la vocación de ganarte un sitio en la discreción del pelotón y no despuntar, simplemente, no inviertes en tener los derechos del que fuese líder del mundial de constructores móviles. Esto es lo que precisamente supone el Nokia 8. Un golpe de pedal con el que pretenden abrir camino hacia las cotas más altas y dejar exclusivamente de trabajar en terminales de gama baja que habían mostrado hasta ahora. La pregunta es: ¿tiene la nueva Nokia más argumentos que la herencia de una marca histórica?

Diseño: un móvil con dos caras

Cuando hablamos del diseño, el Nokia 8 es un móvil de dos caras. "Obvio, delantera y trasera", pensaréis muchos. Por supuesto, pero este terminal deja sensaciones encontradas en este sentido. En el curso de las pantallas infinitas, la parte frontal peca de tener demasiados marcos alrededor de la pantalla de 5,3 pulgadas de diagonal. No es que desluzca, pero hace que uno se quede con ganas de más.

El Nokia 8 es el primer móvil de alta gama de HDM Global. (M. MC.) © Proporcionado por El Confidencial El Nokia 8 es el primer móvil de alta gama de HDM Global. (M. MC.)

Una decisión, la de los marcos, que le pasa una pequeña factura en las medidas. Mide 15,15 centímetros de alto por 7,37 de alto. El S8 de Samsung, por ejemplo, es más pequeño (14,89 por 6,81), a pesar de ofrecer media pulgada más de pantalla. No es a pesar de ello un móvil que se sienta extraño y es fácilmente manejable con una mano gracias a sus 160 gramos de peso.

HDM Global ha conseguido un diseño con personalidad. En parte, por el acabado de la parte trasera. El armazón está hecho de metal (aluminio serie 6000) de aspecto satinado que ayuda a reforzar la sensación de firmeza al agarrarlo, incluso con las manos ligeramente húmedas. Además disimula y mucho las huellas, algo de agradecer.

La espalda del terminal -de formas muy redondeadas- solo se ve interrumpida por la cámara dual (dispuesta en vertical en la zona central) y la marca con un grabado en relieve. En la frontal disponemos de una barra inferior, donde se sitúa una botonera y el sensor de huellas; y una zona arriba reservada para el auricular y la cámara.

En el lateral izquierdo se encuentra la ranura para la SIM y la microSD y, en el derecho, los botones de volumen y desbloqueo. La parte inferior queda reservada para dos altavoces y el conector USB Tipo-C. El borde superior cuenta con un conector 'jack', una ubicación idónea para gente como yo que llevamos el teléfono en el bolsillo del vaquero habitualmente.

En conclusión, estamos ante un diseño (que recuerda al espíritu de los Lumia) correcto que deja un sabor agridulce. Más aún cuando no tolera polvo o agua. Sólo cuenta con resistencia IP54, muy alejado del IP67 o 68 al que estamos acostumbrados en los mejores móviles.

La cámara del Nokia 8 es uno de sus principales atractivos (M.MC) © Proporcionado por El Confidencial La cámara del Nokia 8 es uno de sus principales atractivos (M.MC)

Pantalla: lo mejor del Nokia 8

Uno de los puntos fuertes de este terminal, sin lugar a dudas. Sus 5,3 pulgadas ofrecen una densidad de pantalla de 554 píxeles por pulgada con una resolución de 1440 x 2560 píxeles. Se ve fantástico (soy de los que tira de Netflix camino al trabajo) y el panel LCD cumple muy bien con la reproducción de colores.

El Nokia 8 se desenvuelve también holgadamente en situaciones en lo que se necesite iluminar mucho o con reflejos directos. Y es que cuenta con un brillo de 700 nits, una cifra bastante alta. Dispone de 'Always On Display' para ver tus notificaciones, la hora, la fecha y el restante de batería sin necesidad de un vistazo sin necesidad de 'despertar' el terminal.

Como buen Android, se puede ejecutar un modo de pantalla dividida para utilizar dos apps al mismo tiempo. En cambio, con 5,3 pulgadas, el espacio disponible, personalmente, me resulta muy limitado.

La pantalla del Nokia N8 se comporta excepcionalmente (M.MC) © Proporcionado por El Confidencial La pantalla del Nokia N8 se comporta excepcionalmente (M.MC)

La cámara: la fórmula 'Huawei'

El otro gran argumento del Nokia 8. En el mundo de las cámaras dobles, la finlandesa ha apostado por la 'fórmula Huawei': combinar un sensor de color con otro monocromo. El RGB cuenta con una resolución de 13 megapíxeles y estabilizador óptico de imagen. El dedicado al blanco y negro cuenta con una resolución de 12 megapíxeles.

La lente cuenta con una apertura de f/2.0. Si Huawei se alió con Leica en su andadura para crear su cámara dual, Nokia ha recurrido para las lentes a Carl Zeiss, un socio que ya le acompañó en el pasado.

El sensor para las capturas en blanco y negro es un auténtico juguete. 'Se puede hacer con un filtro y listo'. En absoluto. La verdad que los resultados son geniales. Se pueden conseguir tomas con gran dramastimo y jugar con las sombras y los contrastes. Eso sí, la ausencia de estabilizador óptico al utilizar este sensor hace que en algunas situaciones la cámara sufra un poco cuando no dispone de mucha luz.

Ejemplos de las capturas con el sensor monocromo:

© Proporcionado por El Confidencial
El modo retrato, sin embargo, me vuelve a generar sensaciones encontradas. Permite graduar la intensidad del desenfoque en vivo (no se puede editar después del disparo). Punto a favor. Eso sí, el control no es todo lo 'usable' que debería ser y no vería con malos ojos una actualización que lo mejorase.

El resultado, en cambio, algunas veces no es todo lo fino que esperaríamos con los bordes dependiendo el fondo. Además, queda un tanto artificial cuando abusamos de ello y hacemos un desenfoque muy pronunciado.

Ejemplos del efecto 'bokeh':

© Proporcionado por El Confidencial © Proporcionado por El Confidencial Por lo demás, el desempeño en general es muy bueno. Se puede utilizar el sensor RGB en solitario, pero personalmente, me ha gustado mucho más el uso del modo dual, que combina las bonanzas de un sensor y otro ya que consigue plasmar mejor los detalles y la luz de la escena en cuestión. Utilizando este modo, la cámara sale bastante bien parada en tomas y escenarios nocturnos.

El 'modo manual' de esta cámara doble permite ajustar valores como la exposición de la imagen (+2, -2), el enfoque y el balance de blancos. En el caso del enfoque, ofrece solo dos opciones -macro e infinito- y no permite graduarlo gradualmente. Eso sí, el modo macro permite capturar detalles muy cercanos a apenas tres centímetros. Si hay que ponerle un 'pero' sería el resultado del zoom digital. Como ocurre en casi todos los terminales, apurarlo significa tener mucho ruído.

Sensor monocromo - Sensor color - Modo dual:

© Proporcionado por El Confidencial

Ejemplo del 'macro' del Nokia 8:

© Proporcionado por El Confidencial La cámara frontal (sensor de 13 megapíxeles) también se puede utilizar con este modo manual, aunque vayan ustedes a saber quién utiliza el macro en un 'selfie'. Llamativo resulta la opción de poder utilizar las dos cámaras al mismo tiempo. La única pega, no poder 'regular' la división de la pantalla y que esté repartido al 50% entre la vista de una y otra. Lo más 'novedoso' de esta función es que se puede hacer 'streaming' de vídeo en Facebook y YouTube haciendo uso de esta tecnología.

Ejemplos de fotos nocturnas con el Nokia N 8 (y las dos lentes)

© Proporcionado por El Confidencial © Proporcionado por El Confidencial La cámara está preparada para grabar vídeos en 4K y ofrece modo de 'time lapse' y cámara lenta a 1080 a 30 frames por segundo.

Motor: el mejor Qualcomm para Android Puro

La configuración del Nokia 8 es la de un gama alta. Cuenta con el procesador más potente de Qualcomm, el Snapdragon 835. Aunque en un primer momento hubo críticas de que solo contase con 4 GB de RAM (habrá una versión 'hormonada' con 6GB) he sentido que el teléfono ofrece una experiencia fluida en cualquier uso. Juegos, aplicaciones, navegación, apertura de la cámara… No podía ser de otra forma si uno quiere competir en lo más alto.

Gran parte de esta buena experiencia reside en que en Nokia han optado por Android Puro, con los aditivos justos. Esto les permitirá, por una parte, estar en condiciones de ofrecer un programa de actualizaciones sin grandes esperas (llega con Android Nougat, por defecto). Por otra, al no tener una capa de personalización se evita caer en excesos en los que incurren los fabricantes cuando quieren dejar su huella personal en el software. En esta ocasión Nokia ofrece un gran resultado y parece haber pulido pequeños errores del pasado reciente en transiciones y animaciones.

La memoria interna es de 64 GB. La versión superior, llegará también con una configuración de 128 GB. Se podrá ampliar con tarjeta microSD, renunciando eso sí,a utilizar doble SIM porque utiliza el mismo soporte.

El Nokia 8 llegará con una versión de 64 GB, ampliables por microSD. (M.MC) © Proporcionado por El Confidencial El Nokia 8 llegará con una versión de 64 GB, ampliables por microSD. (M.MC)

Batería y autonomía: un punto a favor

Siempre que pruebo un teléfono recuerdo que soy un usuario bastante 'intenso'. Soy de los que estoy viendo vídeos, abriendo WhatsApp cada dos por tres, echando un ojo a Twitter, escucho música, de vez en cuando cae algún capítulo de Netflix en el tren… en muchos casos tengo que enchufar el móvil antes de salir de la oficina para poder llegar a casa sin quedarme sin batería.

El Nokia 8 ha superado la prueba. Me ha aguantado la jornada perfectamente con sus 3090 mAh de intensidad. Desactivando el brillo automático y dejándolo a poco más de un tercio de su capacidad, he llegado al final del día con un 20% de autonomía todavía por delante.

Sobre los tiempos de carga, nada diferencial de lo que hemos visto con Quick Chargue 3.0 hasta el momento. ¿Eso qué significa? Pues buenas noticias. En poco más de 30 minutos ya dispones de más del 50% de la batería y llenarla al completo lleva unos 70 minutos.

Un precio equilibrado

Nokia sabe que este su primer gama alta y que tiene mucho por camino por delante que recorrer. Es uno de los últimos en aparecer en escena apenas queda el Pixel 2 y el Mate 10 por conocerse. Por eso se ha dejado de experimentos y ha sido prudente (excesivamente en algunos casos como el diseño). También con el precio, 599 euros.

Una cantidad que le coloca en una buena posición, más aún cuando pasadas las primeras semanas, experimente una ligera caída de precio, como viene siendo habitual. Sin embargo, competirá con otros terminales que gozan de una gran popularidad como el One Plus 5 o el Huawei P10, que llevan ya unos meses en el mercado y han sido comentados, testados y son bastante conocidos. Ese es el primer peaje que debe superar HDM Global: quitar del imaginario colectivo la sensación de ser una marca del pasado y que ha sido capaz de actualizarse al actual mercado. Habrá que ver ahora cómo reciben los usuarios al primer Nokia 'serio' de verdad.

La nueva Nokia se pone las pilas con el Nokia 8 © Externa La nueva Nokia se pone las pilas con el Nokia 8
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