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Opinión: ¿Desinhibición política de la clase media?

dw.com dw.com 15/06/2016
© 2016 DW.COM, Deutsche Welle

Un reciente estudio sugiere que las inclinaciones políticas de la clase media alemana tienden cada vez más hacia posiciones extremas. Kersten Knipp opina que este sondeo tiene puntos débiles básicos.

No hay apenas estudio estadístico cuya metodología no sea criticada o cuestionada. También sucede con los llamados “Sondeos de la clase media”, llevados a cabo dos veces al año por la Universidad de Leipzig junto con el Instituto de Mercado e Investigación Social USUMA, de Berlín. Los politólogos critican que las cuestiones son muy generales o demasiado sugestivas. También en el recientemente “Sondeo de la clase media” aparecido en la primavera de 2016 hay margen para la interpretación de los resultados. Pero hay algo en este sondeo que no nos debe llevar a engaño: un parte de la población alemana tiende hacia posiciones de extrema derecha. Casi el 8.5 por ciento de los alemanes están de acuerdo con la tesis de que el nacionalsocialismo tuvo sus lados positivos. Casi el 11 por ciento piensa que el influjo de los judíos es aún muy grande. Y el 12 por ciento cree que los alemanes son, “por naturaleza, superiores” a otros pueblos.

Hasta ahí, deprimente. Sobre todo porque hay otros datos que ponen de manifiesto otras posiciones extremas: el 6,7 por ciento considera la dictadura “eventualmente” como una mejor forma de Estado que la democracia. Y el 10,6 por ciento desea un “Führer” o líder, “que gobierne Alemania con mano dura para el bien de todos”.

Preguntas formuladas con poca claridad

Lo que ahora cabe preguntarse es qué entiende este apenas 7 por ciento por “Führer”. ¿Tienen en mente a Adolf Hitler, personaje al que este concepto está históricamente vinculado? ¿O para la mayoría de la gente la palabra ya ha cobrado un significado general de “líder”? Y ¿qué significa “que gobierne el país con mano dura”? ¿Piensan en un dictador? ¿O, sencillamente, se trata de que, de vez en cuando, ese gobernante haga funcionar a la democracia un poquito más rápido?

También resulta abierta la formulación de que Alemania necesita “un único partido grande”, que “encarne los intereses generales de la comunidad”. ¿Piensa el 25 por ciento de personas que se identifica con esa posición realmente en partidos de unidad, tanto de derechas como de izquierdas, que en la historia de este país jugaron un papel siniestro? ¿O este concepto incluye la gran coalición, que desde hace años gobierna el país? El estudio trabaja con cuestiones muy imprecisas. Quien responde esas preguntas, entra en conceptos de cuya complejidad histórica y política no es seguramente consciente. En ese sentido, cabe echar la culpa a los autores de este “Sondeo de clase media”. Pero eso no cambia el hecho de que Alemania tiene un problema de extremismo de derecha. Así lo demuestran tanto el actual juicio al NSU como los numerosos ataques a albergues de refugiados.

Actitud hacia los musulmanes

También se ha endurecido la actitud de muchos alemanes hacia los musulmanes: “Se debería prohibir que los musulmanes emigren a Alemania”. Con esta afirmación está de acuerdo más del 41 por ciento de los encuestados. Hace dos años era casi el 37 por ciento. ¿Se puede concluir que ese resultado implica una “desvalorización de los musulmanes”, como los autores del estudio sugieren? ¿O puede ser que haya preocupaciones concretas detrás del resultado?

Al tiempo de la publicación del “Sondeo de clase media”, el Instituto Demoscópico Allensbach hacía público un estudio sobre las opiniones políticas, las preocupaciones y las esperanzas de los alemanes. Según este estudio, el 32 por ciento de los encuestados se muestra “profundamente preocupado” en junio por la cifra de refugiados. En enero, era el 48 por ciento. Aumenta la confianza en los esfuerzos del Gobierno para reducir las cifras de refugiados: del 15 por ciento en el mes de enero, pasamos al 38 por ciento en junio. Eso también significa que el 60 por ciento de los encuestados no lo considera así. “Igual que antes, la mayoría critica la política de refugiados del Gobierno”, escribe la directora de Allensbach, Renate Köcher, en el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung del 15 de junio de 2016. Dos sondeos y dos resultados que apuntan hacia la misma dirección. Pero, aunque hay poca diferencia entre los porcentajes de ambos estudios, los autores del “Sondeo de clase media” de Leipzig hablan de una “desvalorización de los musulmanes”, mientras que los del Instituto Allensbacher dicen que hay una “preocupación” desencadenada por la migración. ¿La clase media está entonces “desinhibida” al expresar sus posiciones o sencillamente “preocupada”? Decidir sobre esta cuestión depende tal vez también del temperamento político de aquellos que no solo recaban datos sino que también los interpretan.

Para aprender: puede leer la versión original de este artículo en alemán


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