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Opinión: ¿Juntos o por separado?

dw.com dw.com 16/06/2016 Dagmar Engel (LGC/JC)
© 2016 DW.COM, Deutsche Welle

La canciller alemana visitó China por novena vez. Un encuentro que se podía calificar como difícil. La política china se ha vuelto más segura de sí misma, lo que también abre nuevas vías, cree Dagmar Engel.

Las cuestiones son similares a las de las ocho anteriores visitas de la canciller Angela Merkel a China: ¿Ha abordado adecuadamente el tema de los derechos humanos? ¿Se ha reunido con artistas y abogados amenazados? ¿Ha mostrado su desaprobación hacia la nueva ley que reprime las organizaciones no gubernamentales? ¿Ha pedido libre acceso a los mercados para los inversores extranjeros? ¿Ha protestado por la sobreproducción y el dumping de precios de la industria siderúrgica china? Sí, lo ha hecho.

Un paso en una nueva dirección

Este es el presente. El futuro se deja entrever en detalles inesperados, como la declaración final conjunta. Su capítulo II trata sobre la "cooperación en terceros países y terceros mercados". En Afganistán tiene lugar el primer proyecto trilateral entre Alemania y China, centrado en la protección civil y la cooperación formativa en la industria minera. Parece un paso pequeño para China, pero tras una estricta política de no intervención, es al menos un primer paso en una nueva dirección. La idea alemana: involucrar a China y utilizar su enorme peso. En las negociaciones nucleares con Irán, por ejemplo, ha funcionado.

Nueva dimensión en los mercados

Respecto a la cooperación con los mercados de terceros países, la idea sería integrar a China, utilizar su poderío económico… y ganar dinero. Sólo un ejemplo: si la empresa china CRRC y Siemens desarrollan juntos trenes de alta velocidad para terceros países, en cooperación con el grupo Ferrocarriles de China y la alemana Deutsche Bahn para establecer una línea de transporte de mercancías, de alta velocidad y de mantenimiento de ambas, surgirían una nueva dimensión en lo que se refiere a posibilidades de mercado.

Y luego viene el futuro aún más lejano. Pues también los chinos tienen sus propias ideas, como conseguir transferencias de tecnología, aprender del prestigio del que disfruta Alemania en los mercados de otros países... lo que se traduce también en ganar dinero. Una vez aprendido el proceso la idea sería seguir haciéndolo por libre. No olvidemos que eso podría suceder. Con razón es un patrón del que se quejan frecuentemente los empresarios alemanes.

Alemania no puede evitarlo ella sola. La Unión Europea sí sería lo suficientemente grande, pero para eso tendría que tener una estrategia común hacia China. De momento cada uno se preocupa de sí mismo, algo que China sabe aprovechar. Y sólo porque Angela Merkel sea allí respetada y el peso económico de Alemania sea relativamente grande, no significa que los objetivos de China sean distintos. Divide y vencerás. Los jefes de los gobiernos en la Unión Europea, incluida la canciller Angela Merkel, tienen algo con que contrarrestar esos objetivos. Y es que juntos, somos imbatibles.


Autor: Dagmar Engel (LGC/JC)

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