Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Opinión: aumenta la presión sobre Merkel

dw.com dw.com 25/07/2016 Kay-Alexander Scholz

¿Qué significan Múnich, Wurzburgo, Reutlingen y Ansbach para la "canciller de los refugiados"? Del curso que ahora tomen los acontecimientos, dependerá su postulación a un próximo mandato, opina Kay-Alexander Scholz.

Sobre la reluciente imagen de Angela Merkel, la canciller adorada por todos en Alemania, se han cernido muchas sombras, sobre todo durante la denominada crisis de refugiados en este último año. Los llamados a que "Merkel tiene que irse", usuales desde entonces entre los simpatizantes del partido populista de derecha "Alternativa para Alemania" (AfD) y otros críticos de Merkel a lo largo y ancho del país, fueron inconcebibles en años anteriores. La propia Merkel se puso en escena como la "canciller de los refugiados". Y eso le ganó la gran admiración de una parte de los alemanes, mientras muchos otros solo sacudían la cabeza.

Justo en las últimas semanas, ese ambiente de polarización se había calmado un poco. La relajación de las tensiones en la política interna coincidió notablemente con las fuertemente decrecientes cifras de refugiados llegados al país, tras el cierre de la llamada ruta de los Balcanes. El tema de los refugiados pasó nuevamente a un plano secundario en los medios. Los índices de popularidad del partido de Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU), se recuperaron.

Nuevo golpe a la reputación de Merkel

También la nueva pugna de poder al interior del para ella y su partido tan peligroso AfD resultó muy oportuna para Merkel. La cúpula del AfD mostró que prefería pelearse políticamente a muerte que avanzar como equipo. Las encuestas lo reflejaron con pérdidas inmediatas en puntos de popularidad.

Pero los ataques de los últimos días marcan un nuevo punto de inflexión en Alemania. Para la opinión pública, Merkel y los refugiados son conceptos apareados. Ahora, dado que los refugiados, en el más amplio sentido posible, vuelven a proveer titulares negativos, la presión volverá a crecer sobre Merkel.

No importa si los ataques de Wurzburgo, Múnich, Reutlingen o Ansbach han sido realmente cometidos por refugiados o si tienen un trasfondo islamista; las investigaciones están en curso. Muchos no querrán o podrán siquiera hacer la necesaria diferenciación. Extranjeros, migrantes, refugiados, germano-iraníes, todos son alegremente metidos en el mismo saco. Cuando se acumulan hechos violentos, como ha sucedido por estos días, las conclusiones apresuradas no se hacen esperar.

Viento a favor para el AfD

El reforzamiento mental a estos electores les vendrá del AfD, a cuyos fines políticos estos sucesos les vienen como anillo al dedo. "Siempre lo hemos dicho, una inmigración descontrolada representa un peligro": esta frase y otras similares se repiten ahora en las cuentas de Facebook y Twitter de los políticos del AfD. La culpa de todo es sobre todo de Merkel, que quiso dejar abiertas las fronteras.

Merkel está ahora mismo de vacaciones en Uckermark, donde creció. Aunque, por supuesto que está siempre de servicio, se dice. Y efectivamente, será difícil que pueda realmente desconectar. Junto a la violencia en Alemania, también el intento de golpe y sus consecuencias en Turquía hacen tambalear su tan laboriosamente conseguido acuerdo sobre refugiados con la Unión Europea (UE) y Erdogan.

¿Volverá a postularse Merkel?

En un año habrá elecciones generales. Merkel ha dejado hasta ahora abierta la posibilidad de presentarse nuevamente, o no, como candidata. Su decisión dependerá en gran medida del sucesivo desarrollo del complejo tema de los refugiados. Un gran atentado terrorista como el de París o Bruselas podría tornar improbable un nuevo mandato de Merkel.

En lo que respecta al AfD, la escena podría tensarse ya este septiembre. Justo en el Estado del que proviene Merkel, Mecklenburgo-Pomerania Occidental, parece por lo menos imaginable que el AfD llegue a convertirse en primera fuerza política en las elecciones regionales. Aunque la distancia que lo separa de la delantera CDU es aún significativa. Pero si hubiera más masacres o actos terroristas esa ventaja podría evaporarse. Mientras tanto, la lucha de poder en el AfD deberá aclararse en las próximas semanas, de acuerdo con la voluntad de su ambiciosa líder Frauke Petry.

Aquí, usted puede leer la versión en alemán de este editorial.

Autor: Kay-Alexander Scholz

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Deutsche Welle

image beaconimage beaconimage beacon