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Opinión: crítica bien calculada

dw.com dw.com 21/06/2016 Hans Brandt
© 2016 DW.COM, Deutsche Welle

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, se expone con tal de lograr concesiones de Rusia. Al mismo tiempo, pretende fortalecer el perfil del partido socialdemócrata SPD, opina Hans Brandt.

El fin de semana, el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, protestó contra el “ruido de sables” y los “gritos de guerra” de la OTAN en el este de Europa (DW informó). Fueron palabras sorpresivamente drásticas de parte de Alemania, socio de la Alianza Atlántica. Con ellas, Steinmeier cosechó aplausos en Rusia y molestias en Alemania, entre los socios conservadores de la coalición del gobierno federal. La ambivalente reacción corresponde al ambivalente papel del ministro alemán. Por una parte, habló como máximo representante de la diplomacia germana, y por otra, como figura importante del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD).

Con sus críticas a la OTAN, Steinmeier trata con brusquedad a los aliados en los Estados bálticos y a Polonia. Estos países se sienten amenazados por la agresiva política exterior de Rusia de los años recientes, y por eso han pedido una mayor presencia de la OTAN. Las grandes maniobras militares Anaconda 16 de la semana pasada, a las cuales Steinmeier se refirió con la figura “ruido de sables”, fueron notablemente incrementadas a petición de Polonia, y también contaron con la participación de soldados alemanes.

Mensaje a Moscú

El que Steinmeier se haya expuesto de esa manera debe interpretarse en primer lugar como un guiño a Rusia: Steinmeier necesita a los rusos para encontrar soluciones a toda una serie de crisis internacionales. En el periódico Bild am Sonntag, él mencionó el papel constructivo de Rusia en los acuerdos sobre el programa nuclear con Irán, así como la decisiva influencia que Moscú tiene en Siria. Para el ministro alemán de Asuntos Exteriores, un tema central es el de las negociaciones sobre el conflicto armado en el este de Ucrania.

El llamado “Proceso de Minsk, en el que participan también Francia, Rusia y Ucrania, se encuentra atascado. Las sanciones de la UE contra Rusia se mantienen vigentes hasta que el Proceso de Minsk finalice de manera positiva, y por eso esta semana serán prolongadas. Entre tanto, dichas sanciones son muy controvertidas entre los jefes de Gobierno de la UE. Steinmeier sugirió recientemente un acuerdo consistente en un levantamiento gradual de las sanciones, paralelo a avances en el Proceso de Minsk. Pero Rusia debe mostrarse activa.

Para el socialdemócrata Steinmeier, contar con canales de comunicación abiertos con Moscú es algo necesario desde el punto de vista político. Willy Brandt, que durante muchos años encabezó la socialdemocracia alemana, se acercó como canciller entre 1969 y 1874 a la entonces Unión Soviética con su llamada Ostpolitik, y con ello redujo la tensión de la Guerra Fría. En cambio, los cristianodemócratas de la canciller Angela Merkel prefieren la tradicional política de disuasión militar con delimitaciones claras, a fin de enfrentar posibles amenazas del este. Así, no sorprende que ahora varios políticos de la CDU reprochen a Steinmeier enterrar la política exterior del gobierno común entre socialdemócratas y cristianodemócratas.

Un SPD visible

Pero el SPD subraya cada vez que puede cualquier factor que marque una diferencia con los conservadores; después de todo, en cerca de un año se elegirá a un nuevo gobierno en Alemania. Por eso, el SPD intenta posicionarse como un partido autónomo dentro de la Gran Coalición. En un artículo publicado en el semanario Der Spiegel, el líder socialdemócrata, ministro federal de Economía y vicecanciller, Sigmar Gabriel, escribió que luego de las próximas elecciones espera ver a un gobierno formado por partidos de izquierda. Con ello, cuestiona la actual colaboración con la CDU de Merkel.

Casi al mismo tiempo, aparecen Gabriel en Der Spiegel y Steinmeier en Bild am Sonntag. Detrás hay una acción concertada para hacer más visible a la socialdemocracia. Las polarizantes declaraciones de Steinmeier también deben ser vistas bajo esta lupa.

Para aprender alemán: aquí puede leer la versión original de este artículo

Autor: Hans Brandt

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