Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Pablo Picasso: sueños húmedos con Isabel II

Logotipo de El Mundo El Mundo 30/09/2017 CONXA RODRÍGUEZ

Pablo Picasso, el artista más importante del siglo XX, cambiaba cada 10 años de estilo artístico, de mujer y de perro, según su biógrafo John Richardson. Además de las mujeres que sucumbieron a la atracción física que radiaba el malagueño hubo otras que no cedieron a las fantasías del pintor. El enamoramiento de Picasso de la princesa Margarita ha sido tratado hasta ahora de refilón en diferentes publicaciones. Sin embargo, la reciente biografía Ma'am Darling 99: Glimpses of Princess Margaret , de Graig Brown, aporta nuevas pruebas documentales sobre el amor platónico que sintió el artista por Margarita y los sueños eróticos que tenía con ella, en los que salía

también su hermana mayor, la reina Isabel II.

"Todo empezó a principios de la década de 1950 y se prolongó durante más de diez años", escribe Brown quien recoge la correspondencia de Picasso con el británico Roland Penrose.

El deseo del pintor por Margarita e Isabel

era tal que Picasso le dice a Penrose que "puede pintar el color de pelo púbico de ellas". En las cartas de Picasso a Penrose, depositadas en los archivos de la red de museos la Tate, están ampliamente documentadas las fantasías sexuales del pintor con la princesa y con la reina. "A veces en los sueños sale también su hermana mayor", escribe el pintor a Penrose, a quien le dice lo siguiente: "Si supieseis lo que hago en mis sueños con las ladies de vuestra familia real y de vuestra monarquía, seguramente me llevarían a la torre de Londres para cortarme la cabeza". El sentido del humor se extiende por el libro como una capa de armiño y sitúa a la fallecida princesa entre la comedia y la tragedia.

Junto a la parte documentada, el autor imagina, copiando el estilo narrativo de John Richardson en sus biografías sobre Picasso, cómo hubiese sido el

ficticio matrimonio entre el artista y la princesa

tras conocerse (hipotéticamente) en la exposición de esculturas de Picasso organizada por Roland Penrose en 1967 en la Tate Gallery. El matrimonio hubiese acabado con un comunicado de divorcio emitido por el palacio de Buckingham.

Los suspiros de Picasso por Margarita han quedado también constatados por John Richardson, en un libro donde cuenta que en 1955, cuando ella contaba 25 años de edad,

Picasso había adquirido la villa La Californie, en Cannes,

y allí acudió John Richardson y Douglas Cooper a visitar la nueva residencia. "Con tan esplendorosa villa, ahora sólo necesita una nueva novia: sólo había una posible para él, la princesa Margarita", escribe Richardson quien añade: "Para la petición de mano Picasso presentaría un pergamino en francés, español o latín".

"Picasso estuvo todo el día hablando de la broma de la petición de mano y la boda con la princesa, haciendo reverencias y piezas de vestimenta para la ceremonia nupcial", relata el biógrafo quien añade: "Años más tarde tuve la ocasión de contarle

a la princesa Margarita la historia de Picasso

pidiendo su mano en matrimonio y, como su tatarabuela, la reina Victoria, carecía de sentido del humor, no se divirtió en absoluto sino que se escandalizó, dijo que era lo peor que nunca había oído". El biógrafo le espetó: "Piense usted los retratos que le hubiese podido hacer", a lo cual Margarita ni contestó.

Richardson no fue el único que le comunicó a Margarita la devoción que Picasso tenía por ella. Penrose hizo una visita guiada a la princesa por la exposición retrospectiva de 1967 de Picasso en Tate Gallery de Londres y le comentó que el pintor la admiraba. "Ella hizo un gesto de desagrado que no pudo disimular", escribe Penrose. El artista se quedó fuera del hato de hombres que se colaban por

las noches en el palacio de Kensington

burlando o aliados con los agentes de seguridad para reunirse con Querida señorita en sus aposentos privados.

Picasso,

que como creador le dio la vuelta al arte en el siglo XX,

como pareja no fue la más fiel del siglo ni de una década, aún así no le faltaron mujeres que se enamoraron de él, aunque él deseaba a aquellas que no tenía, como la princesa Margarita e incluso la reina Isabel.

© Proporcionado por elmundo.es

La Otra Crónica

Leer

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon