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Pedro Sánchez desconcierta al PSOE con su «mano tendida» a Podemos

ABC ABC 13/04/2016 Gabriel Sanz

© ABC

Pedro Sánchez desconcertó ayer a no pocos en el PSOE volviendo a poner en marcha, al menos de cara a la galería, la negociación con Podemos. Lo hizo un día después de que el portavoz del Grupo Socialista, Antonio Hernando, dijera en rueda de prensa: «no hay más ofertas ni contraofertas» porque Pablo Iglesias «no es de fiar» tras su espantada del pasado viernes.

Sánchez rompía así el silencio que ha mantenido desde ese día, cuando Podemos hizo saltar por los aires el gobierno «a tres» al anunciar una consulta entre sus militantes sobre «el gobierno de Rivera presidido por Sánchez».

Aunque la dirección federal se apresuró a aclarar que lo que pretendía Sánchez era poner el foco en el único responsable de que los españoles tengan que volver a las urnas el 26 de junio, Iglesias, lo cierto es que su tono imprimió a la intervención un aire de desesperación por ver cómo se esfuman sus posibilidades de ser investido presidente del Gobierno. Y eso no gustó a bastantes de los suyos, algún barón incluido, hartos de los desplantes de Podemos.

El candidato a presidente del Gobierno pidió a Iglesias y los suyos que abandonen sus «vetos» y a Albert Rivera que acepte la inclusión de la formación morada para poner fin al «gobierno de la vergüenza» que preside Mariano Rajoy. «Mi mano sigue tendida, yo no me rindo, hasta el último minuto el señor Rivera y el señor Iglesias tendrán en mi un aliado para lograr el cambio que merecen los españoles».

Porque, lo malo para España es la continuidad de Rajoy y lo peor es «repetir las elecciones y darle una segunda oportunidad para que siga siendo presidente», alertó el líder socialista al de Podemos, a quien emplaza a asumir que los millones de personas que le votaron el 20 de diciembre lo hicieron con un «mandato claro: poner fin al gobierno de Rajoy». «A lo mejor el señor Iglesias vive mejor con el señor Rajoy de presidente que conmigo, pero los millones que le votaron viven peor con Rajoy».

«Juntos los tres, podemos»

«Juntos los tres podemos recuperar la sanidad universal, revitalizar la ley de dependencia, reconstruir el Estado de bienestar, regenerar la vida democrática y alejar a España de la desigualdad, la corrupción y el enfrentamiento entre territorios. Los cambios que podemos introducir en la vida social, económica y política del país son tan poderosos que le digo a Iglesias que abandone su vetos y a Rivera que abandone sus líneas rojas para poder lograrlo», señaló el líder socialista antes de ser muy aplaudido por los diputados, senadores y eurodiputados presentes.

Entre los socialistas causa preocupación la ruptura del diálogo tan temprana. No contaban con que Podemos se levantara de la mesa el pasado viernes, dos semanas antes de que se concluya el plazo, y la Dirección federal está obligada a dotar de relato a su acción política.

Un relato en el que Podemos y el PP son culpables de la repetición de elecciones, aunque el tratamiento a ambos difiera. Mientras que Sánchez trató a Iglesias con mano de hierro en guante de seda, para dejarle en evidencia ante los cinco millones de votantes de la formación morada y potenciales votantes suyos el 26-J, con el PP y con Rajoy no tuvo el menor miramiento.

Para dejárselo claro a la «opinión pública», proclamó que «con el PP no hay posibilidad de acuerdo». Sánchez ha mostrado su respeto por los votantes ‘populares’, pero ha marcado distancias con sus políticas de la «desigualdad», su «falta de ejemplaridad» y sus «eternos casos de corrupción».

«Es imprescindible para la regeneración democrática que el PP pase a la oposición, se limpie y se regenere», añadió. Así, tras criticar la «degradación moral» del Ejecutivo de Rajoy, culminada con los llamados `papeles de Panamá´, Sánchez llamó a poner fin «al gobierno de la vergüenza para que Soria deje de ser ministro y quien le nombró deje de ser presidente».

«¡Qué caradura tenéis!»

Ya en el debate a puerta cerrada intervinieron los diputados José Luis Ábalos, secretario general del PSOE en Valencia y fiel a Sánchez en esa comunidad, para resaltar que es bueno mantener hasta el final la «esperanza» de cambio; en esa linea se expresaron Pedro Saura y José Antonio Trevin. El único que pidió abiertamente gobierno de coalición con Podemos fue el exalcalde de San Sebastian Odón Elorza, pero Sánchez le replicó que no va a cambiar un acuerdo cerrado con C’s por la incertidumbre con Iglesias.

Y en el Pleno, por la tarde, se evidenció la tensión entre PSOE y Podemos. Los socialistas apoyaron la Ley 25 de Emergencia de la formación morada, pero la diputada Isabel Rodríguez echó en cara que ellos no hagan lo mismo y mantengan a Rajoy en La Moncloa. Iglesias desde su escaño replicó: «¡Qué cara dura tenéis!».

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