Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Podemos intenta 'apaciguarse'

El Economista El Economista 01/07/2016

Se preguntará a las bases las razones de los resultados © Getty Se preguntará a las bases las razones de los resultados

Podemos se reúne este viernes con sus confluencias y con su nuevo socio, Izquierda Unida, para tratar de analizar el retroceso electoral en las urnas del 26J. Lo hace en un ambiente de creciente crispación, con mensajes cruzados, reproches, críticas, y dos advertencias consecutivas por parte de Pablo Echenique, secretario de Organización, apelando a la disciplina de partido para no dar agua al enemigo.

La semana arrancaba con tristeza para los podemitas. La unión con Izquierda Unida no había sumado. En consecuencia, se habían dejado un millón de apoyos en las casas de los electores que decidieron no repetir el experimento político propulsado por Pablo Iglesias e Iñigo Errejón.

La relación negativa de IU, sin contar con el Brexit y la campaña del miedo como aduce en primera instancia la dirección de Podemos, se encamaraba en la razón más comentada de la pérdida de confianza hacia la confluencia de Unidos Podemos. Iñigo Errejón era de los primeros en subirse a este carro. Sin dejar de reconocer otras causas, desde los estudios de TVE sostuvo que era indudable que la fórmula Podemos más Izquierda Unida no había funcionado.

El martes, Pablo Iglesias abandonaba su retiro y acotaba a sus críticos. En ese momento a Monedero, Pascual y Mónica Oltra - y a quienes quisieran entender el mensaje- les pidió calma, prudencia y mesura para esperar a las conclusiones de una encuesta encargada a Carolina Bescansa donde básicamente se pregunta acerca de Venezuela, Irán, el Brexit, la campaña del miedo y la campaña organizada dirigida por Íñigo Errejón.

¿Campaña o Izquierda Unida?

Los dos principales sectores enfrentados, aunque niegan en pro del debate interno o del crecimiento intelectual y ideológico del partido, se han echado en cara el tipo de campaña, el discurso o la fe ciega en las encuestas, por parte de los pablistas. Y por parte de los errejonistas, las dudas que suscitan las ventajas o no de un matrimonio de conveniencia con Izquierda Unida y la persistencia en la identificación con ciertos temas demasiado escorados a la izquierda.

Unos, con un perfil más izquierdista, procedente de la familia comunista, del sindicalismo... Otros con un carácter transversal con la aspiración de gobernar y de representar a todas las clases sociales. Dos modelos que conviven pero que no han podido ocultar sus roces, sus batallas de poder, incluso antes de estas elecciones -cabe recordar la destitución de Sergio Pascual, en Madrid, un hombre de Iñigo Errejón-, y que se han hecho manifiestamente notables desde la noche del 26J.

En estos días, la lucha ha llegado a promover la filtración de mensajes internos, a suscribir manifiestos como 'Pueblo, Patria, Podemos', de mostrar cartas o de adelantar jugadas que van desde la petición de que Izquierda Unida se marche de Podemos a la posibilidad de que Iñigo Errejón presente su candidatura y se enfrente a Pablo Iglesias en la próxima Asamblea Ciudadana, de la que todavía no hay fecha.

Desde la corriente errejonista se cree que "la sangre no llegará al río". Pasarán estos días y las aguas recuperarán la calma. Desde la pablista, Irene Montero, jefe de gabinete de Pablo Iglesias, ha defendido que este es no el momento de pedir la cabeza "ni de Errejón ni del líder Podemos", "por lo menos" -ha subrayado- hasta que no haya un debate colectivo. Y en cualquier caso, como Iglesias, Montero ha valorado que "la alianza con IU no debe entenderse en términos electorales sino en términos históricos".

Esta crisis puede llegar hasta el 9 de julio, cita en la que Consejo Ciudadano Estatal, con la dirección al completo, y los resultados del trabajo consultivo de Carolina Bescansa en la mesa, pueden acentuar las discrepancias entre las distintas familias, a las que se pueden añadir las posiciones de las confluencias. El debate está servido.

MÁS EN MSN

-21 cosas que no sabías de Íñigo Errejón

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de elEconomista.es

image beaconimage beaconimage beacon