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Premiados que se premian

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 28/09/2017 Diego Galán

Le hace gracia a Emma Suárez ser miembro del jurado del festival de cine de San Sebastián. Le hace gracia pero también le da cierto pavor por lo que tiene de responsable. La gracia se la provoca el que una de las películas que más le haya turbado en la vida sea Paris Texas, obra maestra de Wim Wenders, Palma de Oro del festival de Cannes de hace más de treinta años, cuando ella comenzaba su carrera como actriz en el papel de niña de Memorias de Leticia Valle. Pues ahora a ella le toca juzgar la última película dirigida por su admirado director, Inmersión, que compite en este festival donde ella es jurado… y que ha recibido en general malas críticas con lo que es probable que se vaya de vacío. Otra vez será. Wim Wenders sabe de esto, Ya fue presidente del jurado de este festival en 2002 donde se premió Los lunes al sol, aunque, eso sí, pidiéndole él mismo disculpas públicas a Javier Bardem por no haberle premiado también a él por la misma película. Igualmente Emma Suárez sabe muy bien de premios, de sus azares y justicias. Ella misma ha recibido este año dos Goya, uno como actriz protagonista por Julieta, y otro por La próxima piel como intérprete secundaria, y en el último Cannes su película mexicana Las hijas de Abril recibió el premio del jurado de la sección Una cierta mirada, y al decir de muchos precisamente por los méritos de Emma en esa película.

En el jurado donostiarra en el que ella participa la acompañan otras figuras del cine que a su vez han sido premiadas, algunas en este mismo festival como, por ejemplo, John Malkovich, el presidente, que fue premio Donostia en 1998, el mismo año que también lo obtuvo Anthony Hopkins, que lo recogió de manos de Antonio Banderas, que puestos a rizar el rizo, este año ha recibido el premio nacional de cinematografía, siendo presentado en el escenario por Carlos Saura, que hace diez años recibía en este festival una Concha de Oro honorífica, galardón sólo obtenido hasta entonces por Luis Buñuel.

Podría parecer que es el mismo vaivén de premios, casi un boomerang pero nada más incierto. Mañana el jurado donostiarra dará alguna sorpresa, y puede que alguna que otra alegría, y quizás hasta de pie a un nuevo miembro del jurado del año próximo, como este año es William Oldroyd premio Fipresci el año pasado en Donostia por su película Lady Macbeth. Así se va haciendo la historia.

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