Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Probamos el Galaxy Gear S3: Samsung lanza un misil al Apple Watch

El Confidencial El Confidencial 01/12/2016 Jaume Esteve

Cuando has dado con la tecla en un producto, la tradición aconseja no trastear demasiado para no desequilibrar una fórmula ganadora. El Samsung Galxy Gear S3 es hijo de esa premisa: un reloj construido sobre las sólidas fundaciones del modelo del año anterior que arriesga lo justo para intentar hacer sombra al Apple Watch. ¿Su mayor problema? Un precio algo exagerado para las pocas novedades que introduce.

En este particular duelo entre Apple y Samsung por hacerse con el trono al mejor reloj inteligente del mercado, Samsung parece llevar la delantera. Y la lleva por un motivo muy sencillo: ha dado con la tecla tanto en diseño como interfaz de usuario. Optar por el formato de un reloj clásico, con su pantalla circular, le permite introducir un bisel que hace las veces de control sobre los diferentes elementos del reloj: gíralo a la izquierda y podrás ver las notificaciones; hazlo a la derecha y tendrás accesos directos a algunas de tus aplicaciones más usadas.

El bisel es la interfaz perfecta para un 'gadget' de este estilo de la misma manera que la rueda del iPod facilitaba la navegación entre miles de canciones hace ya una década. Cuando la pantalla es tan pequeña, como es en el caso de estos relojes, cualquier instrumento que permita afinar la precisión de las acciones del usuario se agradece. En el caso del Gear S3, la elección es tan acertada que pone en evidencia los problemas que sufre Apple con la corona digital del Watch.

Comparado con un Apple Watch, el Gear S3 destaca por su tamaño. (Carmen Castellón) © Proporcionado por El Confidencial Comparado con un Apple Watch, el Gear S3 destaca por su tamaño. (Carmen Castellón)

El Gear S3 ofrece más opciones al usuario ya que ha aumentado el tamaño de la pantalla. Puede parecer un añadido superficial, ya que pasa de 1,2 a 1,3 pulgadas, pero la traslación sobre la muñeca se nota. Y mucho. El Gear S3 es un 'gadget' pensado para el público masculino (y diestro, ya que no se puede reorientar si se cambia de muñeca como sí sucede en el Watch) y de brazo generoso: es muy probable que en tu muñeca quede como un aparato sobredimensionado. Según Samsung, es una cuestión de tendencias. En Teknautas creemos que se han pasado un poco de la raya.

Una de las ventajas de ese tamaño es una batería muy interesante. Samsung aseguro que podía durar tres días y que se podía estirar hasta el cuarto. En nuestras pruebas hemos sido capaces de utilizarlo durante tres días con una carga completa, aunque en ningún momento ha dado impresión de llegar a las 96 horas. Es cierto que hay opciones configurables del reloj que permiten una cierta elasticidad como aminorar el brillo de la pantalla o ajustar las notificaciones para que sólo nos lleguen las esenciales.

El Galaxy Gear S3 sólo se puede utilizar con teléfonos Android. (Carmen Castellón) © Proporcionado por El Confidencial El Galaxy Gear S3 sólo se puede utilizar con teléfonos Android. (Carmen Castellón)

Lo que es una gran noticia es que el Gear S3 aguanta dos días, de manera sobrada, con una carga, lo que implica que no es necesario cargarlo todas y cada una de las noches de la semana. 

El mayor enemigo del Gear S3: el precio

No vamos a descubrir la rueda si decimos que los relojes inteligentes no acaban de despegar. Buena parte de ello se debe a que la propia categoría de producto no ha creado una necesidad como si lo hicieron en su día los 'smartphones' o las tabletas. Los últimos datos publicados por IDC arrojan unos números preocupantes: las cifras de venta en el último trimestre de 2016 han caído un 51% respecto al mismo periodo del año anterior.

Según las cifras de IDC, Samsung distribuyó (que no vendió) unas 400.000 unidades dentro de su categoría de relojes inteligentes. Una cifra que le coloca en tercera posición del sector con una cuota de mercado ligeramente por debajo del 15% y por detrás de Apple y Garmin. Poco a poco, los fabricantes se han dado cuenta que el mayor valor de este 'gadget' reside en su capacidad para hacerse con el negocio de las pulseras para deportistas. El Apple Watch Series 2 es un buen ejemplo de esta filosofía.

(Carmen Castellón) © Proporcionado por El Confidencial (Carmen Castellón)

El Gear S3 sigue en esta línea, es un reloj pensado para el deporte. Lo testifica que Samsung haya creado una categoría diferente, llamada Frontier, al mismo precio que la habitual, con un toque más deportivo y GPS integrado. Aunque el modelo soporta eSIM, fuentes de la compañía surcoreana confirmaron en la presentación que la tarjeta virtual no llegará, de momento, a España. "No es un problema de tecnología, porque ya estamos listos a nivel técnico".

Por ello, el buen acabado del Gear S3 y su cuidada interfaz parecen algo excesivos para que el precio se dispare hasta los 399 euros, una cifra algo por debajo de los 429 euros que cuesta el Apple Watch Series 2 más económico. Por ese precio, existen teléfonos de gama media muy competitivos lo que empuja a la familia Gear S3 a convertirse en un producto para un nicho muy concreto: el deportista que quiere añadir funciones adicionales a la tradicional pulsera para medir su actividad. 

¿Me lo compro?

Que el Galaxy Gear S3 se parezca tanto al S2 Classic es una buena y mala noticia para Samsung. Buena porque indica que el fabricante coreano ha dado en la diana con un producto certero que necesita pocos retoques.

(Enrique Villarino) © Proporcionado por El Confidencial (Enrique Villarino)

Pero es mala si se tiene en cuenta que los añadidos que incluye esta nueva edición no justifican un precio tan elevado, sobre todo si se tiene en cuenta que el S2 Classic se puede adquirir ahora mismo en Amazon por 279 euros.

Tal y como sucedía con el Apple Watch Series 2, el reloj apuesta por el deportista (no hay que olvidar que viene con certificación IP68 que permite nadar con él) y potencia esa faceta. Pero esas novedades, unidas a una pantalla ligeramente más grande o la mayor batería no parecen justificar un incremento de precio cercano al 50% respecto a su predecesor. El Gear S3 es un gran reloj, el mejor que hemos visto este año, pero todavía es un producto de lujo. Y esa no es una buena noticia para Samsung.

(Enrique Villarino) © Externa (Enrique Villarino)
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon