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Probamos el Samsung Galaxy Note 7: el gran candidato al mejor Android del año

El Confidencial El Confidencial 02/09/2016 Jaume Esteve

Samsung nos la ha colado por la puerta grande en este 2016. Aunque previsibles, el Galaxy S7 y el S7 Edge aspiraban a ser lo mejor de su catálogo este año. Pero la firma coreana ha reaparecido con fuerza para lanzar un pretendiente muy serio para arrebatarse a sí mismo el trono del mejor Android de 2016. Sí, del año. ¿Su nombre? Galaxy Note 7.

Esta nueva versión de su ‘phablet’ ha adaptado la numeración para ponerse a la altura de la familia S (el modelo anterior fue el Note 5), y lo ha hecho con todas las de la ley. Si alguna vez pensaste que los ‘phablets’, esos enormes ladrillos que no caben ni de broma en el bolsillo de tu pantalón, eran un coto cerrado para el terreno profesional, piénsalo dos veces.

Para equipararse al resto de la gama alta, ha adoptado también las formas curvas de la pantalla del modelo S7 Edge, lo que da a este modelo una especie de apariencia de Edge con esteroides. 

El Note 7 es uno de esos terminales que lanzan por la borda esa idea con un pero al que llegaremos en última instancia: el precio. Para tratarse de un teléfono con una pantalla de 5,7 pulgadas aderezado con un ‘stylus’, hay argumentos de sobra como para que el usuario al que le atrae este segmento del mercado se lance a por uno.

Mírame, mírame

Quizá la innovación tecnológica más llamativa del Note 7 sea el escáner de iris. Es llamativa aunque está algo desaprovechada. Configurarla no lleva más de un par de minutos y el gesto de la cara se te puede torcer cuando lees un aviso que te pone en guardia: el uso de gafas o lentillas puede alterar su correcto funcionamiento. Nada más lejos de la realidad. En todos los días que he probado el sensor con mis gafas habituales, no he tenido problema más allá de intentar desbloquear el teléfono en condiciones de mucha luminosidad con el sol dando directamente a la pantalla. En ese aspecto el Note también avisa que es probable que haya errores de reconocimiento.

(Carmen Castellón) © Proporcionado por El Confidencial (Carmen Castellón)

No solo es una tecnología que funciona casi sin problemas sino que es rápida. Muy rápida. Pero el problema llega cuando el desbloqueo de la pantalla requiere de tres pasos: apretar el botón lateral, deslizar un dedo por la pantalla y esperar que el escáner haga su trabajo. Si piensas en lo rápido que es apretar el botón de 'home' con tu huella para que el teléfono esté operativo, es probable que no vuelvas a utilizarlo. Pero más allá de que la tecnología requiera de un ligero retoque, la idea es atractiva y a buen seguro que se acabará implementando en la gama alta: Samsung ha insistido en que no existen dos personas con iris iguales, por lo que tiene todo el sentido que su uso se expanda a compras ‘online’ u operaciones bancarias.

¿Tiene sentido incorporar un lápiz?

Una de las señas de identidad del Note 7 es el 'stylus' que viene de serie con cada unidad. ¿Existe algo más inútil que un lápiz en un 'smartphone'? El S Pen, como lo llama Samsung, muestra las dos caras del avance tecnológico: es un prodigio de sofisticación y, a la vez, no sirve para resolver problemas que se pueden solucionar con los dedos. 

El S Pen es preciso, reconoce diferentes niveles de presión y hasta puede sacarse de la chistera trucos interesantes, como la posibilidad de copiar un texto de una imagen y trasladarlo al bloc de notas para su inmediata edición. ¿Es necesario en un teléfono móvil? En mi caso particular, en absoluto. ¿En el de alguien que quiere utilizar el móvil como una especie de PDA? Puede tener algún valor.

(Samsung) © Proporcionado por El Confidencial (Samsung)

La tableta sí que ha demostrado que tiene recorrido a la hora de utilizarla como campo de trabajo con este tipo de herramientas, especialmente en el campo del diseño, pero la pantalla del móvil, por grande que sea, no parece un entorno idóneo. Por no hablar de lo poco práctico que resulta trabajar con un teléfono en la mano y un lápiz en la otra fuera de una oficina.

Algo corto de batería (y no, no explota)

Uno de los aspectos que chocan es que el aumento de tamaño del Note 7 no haya venido acompañado de una batería más generosa. Al revés, la capacidad de la pila, 3500 mAh, es algo inferior a la del S7 Edge, que se va a los 3.600. Supone un aumento sobre los 3.000 que tenía el Note 5 y tiene capacidad más que sobrada como para estirarla algo más de un día.

Esa diferencia sobre el papel no es tan notable a la hora de utilizarlo. O es tan minúscula que es complicado afirmar de manera tajante que un usuario del Note pierde respecto a uno del Edge. El teléfono va a aguantar de manera holgada un día de consumo ligero, pero será necesario recargarlo por la noche, por lo que no merece la pena ensañarse con el fabricante coreano en este aspecto.

La batería, o su carga, ha dado que hablar en las últimas horas. Samsung ha paralizado la producción del Note 7 para llevar a cabo nuevas pruebas de seguridad después de que dos teléfonos hayan explotado, supuestamente, mientras estaban conectados a la corriente. En nuestro caso, no hemos tenido problema alguno, aunque se habla de la posibilidad de que un cable USB-C defectuoso haya podido provocar este incidente.

A un nivel (muy personal), es demasiado grande

En la 'review' del Galaxy S7 Edge, dejé patente mi predilección por el ratio entre el tamaño del teléfono y el de la pantalla. Se ajusta a la perfección al tamaño de mi mano, me permite controlar casi todo el espacio y no sobresale demasiado en mi bolsillo. Este último punto se sigue cumpliendo en el Note 7, pero tengo más problemas a la hora de manejarlo con una mano, lo que me lleva a preguntarme una vez más si necesito un teléfono tan grande.

(Carmen Castellón) © Proporcionado por El Confidencial (Carmen Castellón)

De nuevo, esta es una valoración muy personal que debe hacerse cada usuario. Algunos los prefieren pequeños mientras que otros apuestan por el burro más grande, como dice el refrán. En mi caso personal, el tamaño me obliga en más de una ocasión a utilizar el teléfono con ambas manos para ejecutar operaciones para las que debería bastar solo con una.

Es por ello que, en esta comparativa, las 0,2 pulgadas menos del Edge (5,5 contra 5,7) pueden parecer minúsculas, pero son capaces de marcar la diferencia.

El jaque mate de la pantalla

Donde Samsung sí ha sabido distanciarse de la competencia es en las pantallas. El ‘display’ AMOLED del Note 7 está a la altura de lo visto en los últimos S7. Hablamos de una delicia visual que deja en pañales cualquier intento de la competencia, incluida la que tiene finca en Cupertino y una manzana por logo.

(J. E.) © Proporcionado por El Confidencial (J. E.)

No solo la pantalla es resultona, sino que ayuda a que las fotos que tomas con su cámara parezcan mejores de lo que pueden ser 'a priori'. De nuevo, el Note 7 sigue la buena línea marcada a nivel fotográfico por sus hermanos menores, gracias a los 12 megapíxeles de la cámara trasera y su buen resultado en condiciones de baja visibilidad. Aunque no lo parezca, la foto bajo estas líneas está tomada en una espera de un evento de la IFA de Berlín donde prácticamente no había luz en la sala.

Bajo estas líneas se puede apreciar que el funcionamiento de la cámara a plena luz del día es más que satisfactorio, y también destaca su buena representación de colores.

(J. E.) © Proporcionado por El Confidencial (J. E.)

Quizás a la hora de fotografiar detalles muy concretos sea donde la cámara sufre más. El ejemplo bajo estas líneas es una prueba de que a la cámara le cuesta inmortalizar los detalles de objetos muy cercanos.

(J. E.) © Proporcionado por El Confidencial (J. E.)

Aunque si quieres conocer más detalles sobre la cámara, puedes echar un vistazo a la 'review' del Galaxy S7 Edge o a la comparativa de cámaras que hicimos entre el S7, el iPhone 6s y una cámara réflex.

Y las novedades no acaban ahí, ya que estamos ante el primer 'smartphone' que reproduce vídeo en HDR, un tecnología que aporta tonos más vivos a la reproducción y que parece que va a ser uno de los próximos grandes añadidos a móviles y televisores. 

Un cambio que merece la pena

El Galaxy Note 7 no es un teléfono para todos los públicos. Hablamos de un terminal costoso, cuyo precio se va a los 800 euros y cuyas características no lo convierten en una compra obligada para cualquier tipo de público.

Es más grande de lo habitual, y para exprimirlo tendrás que darle uso en un ambiente profesional, donde el ‘stylus’ puede llegar a ser de ayuda si eres de esos usuarios que necesitan uno.

(Carmen Castellón) © Proporcionado por El Confidencial (Carmen Castellón)

A cambio, el Note 7 demuestra que hay cambios y cambios en el ciclo de renovación de los ‘smartphones’. Entre mantener la tendencia con arreglos internos y darle un lavado de cara por completo al terminal hay un salto de gigante que se puede apreciar en el modelo que nos ocupa.

Aunque en algunos países se pone a la venta hoy mismo, en España deberemos esperar una semana. Será el 9 de septiembre el día que sabremos si lo nuevo de Samsung es capaz de seducir al público más exigente.

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