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Probamos PlayStation VR, el casco de realidad virtual de Sony

ABC ABC 13/10/2016 J.M. Sánchez
Mira en el video el análisis del producto © VIDEO: DAVID G. TRIADÓ Mira en el video el análisis del producto

Sony tiene ahora sobre su tejado el futuro más a corto plazo de la emergente tecnología de realidad virtual. El casco PlayStation VR ofrece buenas sensaciones, aunque todavía es pronto para saber si triunfarán en ventas. Uno de sus aspectos más esperanzadores es la compañía que está detrás, ya que puede presumir de ser líder de ventas en hardware con la PlayStation 4 y tiene un catálogo muy interesante de videojuegos.

Pero, ¿es la realidad virtual el futuro del ocio electrónico? Sería prematuro dar una contestación a esa pregunta. La verdad es que las sensaciones son muy buenas en el sentido que ofrece una experiencia inmersiva, pero nos encontramos en una fase demasiado incipiente como para asegurar que va a perdurar en el tiempo. La propuesta del gigante japonés es, ante todo, elegante y accesible. Tiene un diseño muy cómodo. Colocárselo en la cabeza es muy fácil. Tiene una diadema ajustable y una rueda para apretarlo perfectamente. Al principio, eso sí, hay que calibrar el dispositivo y moverlo un poco hasta ver totalmente nítido.

Lo hemos probado sobre una PlayStation 4 y, en consecuencia, es de recibo pensar que cuando aparezca la nueva PlayStation 4 Pro y su respectivo avance técnico, el motor gráfico y la experiencia final puede llegar a mejorar. Porque ahora mismo para hacer uso del casco se requiere de una caja procesadora que viene en el kit, algo engorroso. Su instalación requiere de un cierto tiempo de dedicación. Esto no es cuestión de llegar y cargar como suele decirse, aunque cuando se ha conectado ya varias veces uno ya sabe dónde van los cables y va más rápido. Es necesario dos cables HDMI, conectar la cámara, otra clavija llevada a la red eléctrica... Por cierto, la cámara no viene con el kit y es necesaria. En primer lugar, es recomendable probarlo con antelación porque la realidad virtual puede provocar un cierto mareo entre algunos usuarios.

A pesar de los materiales utilizados (policarbonato), el diseño es elegante y está muy cuidado. Los cascos no pesan mucho (unos 610 gramos) pero sí algo más que otros modelos (HTC Vive, unos 550 gramos; Oculus Rift, unos 470 gramos) aunque son muy cómodos, se adaptan muy bien a la cabeza (incluso con gafas) y se pueden utilizar durante bastante tiempo, aunque que nadie piense que lo usará en tiempos muy prolongados. Se puede disfrutar bien sentado o de pie, pero creo que gana enteros hacerlo levantado.

Técnicamente son inferiores a otros modelos en cuanto a su resolución como HTC Vive -que cuenta con sensores de posicionamiento que trazan una rejilla dentro el mundo virtual- y Oculus Rift, que ofrecen calidad 2K. De hecho, unas de las posibles pegas de PlayStation VR es que a veces el sensor de movimiento no es totalmente perfecto y, en ocasiones, nos pierde de vista. HTC Vive, por ejemplo, es más avanzado en ese sentido.

Mientras que en PlayStation VR se utiliza una pantalla de 5.7 pulgadas tecnología OLED y resolución Full HD, sus competidores ofrecen calidad 2K y una tasa de actualización de 90 Hz pero en este caso, las PlayStation VR oscilan entre 90 Hz y 120 Hz. Es decir, una tasa de refresco muy fluída en 120 ciclos por segundo dependiendo del juego, evidentemente. Con ello se ha alcanzado un gran logro porque las imágenes corren con mucha suavidad.

Un aspecto negativo de dispositivo es que no es capaz de rastrear nuestro movimiento a la perfección. Tienen un campo de visión de 100 grados, algo también inferior a otros modelos ya existentes en el mercado, pero durante las pruebas realizadas tampoco ha sido un gran inconveniente como para sentirse dentro de un entorno virtual. Cabe señalar que no viene con unos altavoces integrados pero el efecto de sonido 3D de unos auriculares (que también se incluyen) está muy logrado. Un aspecto algo negativo del diseño es que no es capaz de aislar la luz exterior totalmente, por lo que la habitación donde se utilice no debe estar demasiado iluminada.

El kit de PlayStation VR viene con una demo (muy cortitas en duración) de ocho videojuegos como el célebre título de disparos futurista «Battlezone», un divertido título de fútbol «Headmaster» en el que el jugador debe puntuar tras dar cabezazos, un simulador de conducción «DriveclubVR», batallas espaciales de «EVE: Valkyrie» o los combates robóticos de «RIGS», así como una experiencia emocionante nadando entre tiburones. En general, no están mal, pero se echa en falta un título rompedor. «Driveclub», por ejemplo, puede marear un poco dado el ritmo que toman las carreras. Si uno no había experimentado la realidad virtual hasta ahora este no es el mejor título para empezar.

Uno de los títulos más sorprendentes y que mejor resultado consigue, sin embargo, es «Batman Arkham VR». Es una alucinante aventura de la saga del carismático superhéroe. Bajar a la batcueva, por ejemplo, es asombroso. Uno puede observar todos los detalles. Eso sí, no es el típico juego de lucha. Está más centrado en la investigación de crímenes y en la búsqueda de pistas. Recreación de las secuencias está bien resuelto, por ejemplo, cuando uno quiere averiguar lo que le sucede a su compañero de fatigas Nightwing. El personaje puede utilizar el escáner, lanzar batarangs y utilizar el gancho, aunque la trayectoria que toma el mismo no se observa y posiblemente nos gustaría sobrevolar Gotham como en la saga Arkham. Aunque la trama es corta, las sensaciones son muy satisfactorias a pesar de la ausencia de momentos de acción.

También está disponible «Until Dawn: Rush of Blood», en donde nos subimos a una terrorífica montaña rusa en la que debemos aniquilar a extrañas criaturas mediante disparos. Da a veces momento de angustia. Muchos de los títulos ganan con el controlador PlayStation Move sobre todo a la hora de interactuar con las manos aunque la mayoría se puede jugar con el controlador de la consola, el DualShock 4. Tal vez si en algún momento crean algún tipo de guante háptico comercial las sensaciones serán aún más inmersivas.

Uno de sus puntos flacos de PlayStation VR es el catálogo de juegos compatibles, algo escaso, de unos 60 títulos (entre los que destacan «Wildlands» o «Golem»), aunque se espera la llegada de casi cien nuevos títulos en los próximos meses, tales como «Resident Evil» que puede convertirse en una joya bajo esta perspectiva. «Gran Turismo Sport», «Star Wars: Battlefront» o «Tekken 7», que sin duda serán títulos atractivos para plantearse esta compra. Sí es posible que, tal vez, le falte esa «killer app» que rompa moldes. En resumidas cuentas, la experiencia permite llevar la tecnología de realidad virtual a las consolas, aunque las experiencias no sean tan nítidas como sus rivales pero, por lo pronto, es la alternativa a la realidad virtual más accesible.

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