Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Procedimiento de una abdicación

EL PAÍS EL PAÍS 02/06/2014 Carmen Morán

La Constitución española prevé la abdicación del Rey pero nada más. Lo dice en su artículo 57.5: “Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica”. Y ahí acaba la doctrina al respecto. Por tanto, el primer paso ya está tomado, lo ha dado Don Juan Carlos por voluntad propia. Los siguientes dependen de la redacción y aprobación de una ley orgánica. “Esa ley nunca ha sido promulgada, pero será la que dé seguridad jurídica a la forma en que se realiza la abdicación”, explica el constitucionalista Marc Carrillo.

más información
  • GRÁFICO La línea de sucesión de la Corona española
  • El Rey: “Comunico mi decisión de abdicar la corona de España”
  • El tiempo del Príncipe

“Exacto", coincide el catedrático de Constitucional de la Universidad Autónoma de Madrid Juan José Solozábal: “Esto requiere dos pasos: el primero, que el rey tome esa decisión, que ya ha ocurrido; y el segundo, que sea aceptada. Para eso se necesitará una ley orgánica, que entiendo que se tramitará por vía urgente, pero se tratará simplemente de un documento ad hoc donde se lleve a efecto esa renuncia”, explica. Solozábal cree que lo interesante será a partir de ahora regular cómo queda la figura del ya “ex Rey”. El constitucionalista se inclina porque se aprobará por lectura rápida esta ley orgánica. Es un procedimiento recogido en el reglamento del Parlamento, que no requiere más que el pronunciamiento de los diputados, no se necesita una comisión que trabaje sobre el asunto. Otra cosa será si se revisa cómo queda la figura del Rey una vez abdicado. “Sería conveniente regular eso, pero no creo que se haga en esta ley, lo más seguro es que se hiciera en otra complementaria”, sugiere Solozábal.

El trámite en el Congreso

Una vez aprobada por el Gobierno, la ley orgánica se remitirá al Congreso para su tramitación parlamentaria. El procedimiento arranca con la calificación del texto por la Mesa del Congreso, su publicación en Boletín Oficial de las Cortes y la apertura de un plazo de enmiendas para que los grupos fijen posición. El trámite ordinario incluye después un debate de totalidad en el Pleno del Congreso y, a partir de ahí, presentación de enmiendas parciales, discusión en ponencia y en la Comisión Constitucional y aprobación por el Pleno, con un apoyo mínimo de la mayoría absoluta, al tratarse de una ley orgánica. Después el proceso se repite en el Senado. Ahora bien, todo este procedimiento durará lo que decida la mayoría parlamentaria de la Cámara, que puede imponer un trámite de urgencia, acortando todos los plazos a la mitad, e incluso resolver su tramitación en lectura única (en una única sesión plenaria sin pasar por comisión). De hecho, PSOE y PP reformaron la Constitución en apenas dos semanas entre agosto y septiembre de 2011.



Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de EL PAÍS

image beaconimage beaconimage beacon