Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Purito, Nairo y el invitado sorpresa

EL PAÍS EL PAÍS 08/05/2014 Carlos Arribas
Purito, Nairo y el invitado sorpresa © Ricardo Gutiérrez Purito, Nairo y el invitado sorpresa

Frente a la necesidad narrativa y de tensión dramática que instiga a los cronistas deportivos a reducir cualquier competición a un duelo a dos, aunque esta competición sea algo aparentemente tan complicado como un Giro nacido en Belfast con 198 corredores, los propios ciclistas y sus gentes, también por necesidad, en su caso de autodefensa, han desarrollado el arte del engaño, de la complejidad falsa, del despiste.

Tomemos al joven Nairo Quintana (24 años), el colombiano líder del único equipo español en la carrera, el Movistar, y al veterano Purito Rodríguez (el lunes cumple 35), el catalán que ha hecho buena carrera con los rusos del Katusha, donde su corte de amigos le rodea y le protege. Su duelo es el duelo perfecto: los dos son los dos mejores escaladores de una carrera que recorrerá montaña de todas formas y colores, montañas pantanianas, 10 años sin él, sin Marco Pantani, como Oropa, Montecampione o Montecopiolo en San Marino, república independiente; bartalianas, al centenario de su nacimiento, del de Gino Bartali, como el Stelvio o el Gavia. Y hay cimas modernas e imposibles, como el Zoncolan; montañas aromáticas como la cima Grappa, que se hará en cronoescalada, montañas en los Apeninos, en los Alpes piamonteses, en los vénetos y en los Dolomitas, montañas.

Entre los dos, ambos diminutos, bajitos, hay pique, hay celos nacidos en el último Tour, en el que el colombiano debutante terminó segundo y el catalán tercero, por eso son también los rivales perfectos. Le ganó Quintana a Purito en el Tour, pero Purito nunca aceptó que fuera por subir mejor, sino por un error táctico suyo, y por eso, en la última Volta, en la nieve de La Molina y de Vallter 2000, se dio el gusto de esprintarle y soltarle en los últimos metros. Y por eso, porque serían los rivales ideales (y no olvidemos que hablan el mismo idioma), ambos prefieren mirar para otro lado y hablar de otros.

Purito habla de Evans, que es más de su generación (tiene 37 años el australiano que ganó el Tour de 2011: si gana será el más viejo de nunca que lo haga, como también lo sería Purito, pues hasta ahora el récord de edad es de Fiorenzo Magni en 1955: 34 años, cinco meses y 29 días tenía), como de su principal rival, recordando cómo el líder del BMC (que tiene a Samuel Sánchez como escudero) ha mostrado una gran forma en el Giro del Trentino. Y recordando cómo perdió por mínimos segundos (16) el Giro del 12 ante el inesperado canadiense Ryder Hesjedal (al que permitió libertad en el Cervinia pensando que no sería peligroso), advierte Purito de un invitado sorpresa posible este 2014, el irlandés Dan Martin, sobrino de Roche, quien ya le ganó la Volta de 2013 y también la Lieja. El catalán sigue lamentando que las caídas en las Ardenas le privaran de días importantes de entrenamiento en Andorra, y que la lluvia fina e insistente de Belfast tampoco le haya dejado respirar a gusto.

Nairo tampoco mira a Purito, pero le pica diciendo que va sobrado y que no tiene rival, y mira a su compatriota Rigo Urán, segundo el Giro pasado tras Nibali, quien en el Tour de Romandía reciente se dejó ir en la montaña, citando problemas de estómago, pero se dejó ver fuerte en la contrarreloj, la prueba de la verdad, y aún está en edad (27 años) de progresar adecuadamente. Y, por si acaso, porque siempre hay que hablar de quien no hablan otros, su director, Eusebio Unzue, habla de Fabio Aru, 23 años, la única perla joven italiana, un escalador sardo y fino que junto a sus compañeros de Astana Scarponi y Mikel Landa (un alavés que arranca en las subidas como Pantani, como un sprinter, con el culo arriba y las manos en la parte baja del manillar: así conquistó el Bondone en el Trentino en el que tan fuerte anduvo Evans) puede sembrar el caos en la mitad de las etapas del Giro.

El caos en la de hoy, la contrarreloj por equipos vespertina de 21,3 kilómetros por el Este de Belfast, desde el museo del Titanic hasta el ayuntamiento en Donegall Square, lo pueden sembrar la lluvia y el viento previstos, que obligarán a los favoritos a arriesgar lo menos posible para no perder el Giro por caída antes de llegar a Italia. El Katusha (a las 19.10, hora peninsular española) y el Movistar (19.15), estarán entre los primeros que partan. El BMC (20.20), el Omega de Urán (20.25) y el Astana (20.30), entre los últimos.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de EL PAÍS

image beaconimage beaconimage beacon