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Raimondas Rumsas, investigado por la muerte de su hijo

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 29/09/2017
Linas Rumsas, con el maillot del equipo italiano sub-23 Altopack © Image LaVanguardia.com Linas Rumsas, con el maillot del equipo italiano sub-23 Altopack

El Tour de Francia del 2002 fue uno más de los años negros de Lance Armstrong. El cuarto de los siete consecutivos que ganó el texano, luego desposeído de todos sus títulos. Aquel 28 de julio, en París, quienes escoltaron al ciclista del US Postal en el podio final fueron Joseba Beloki, del Once, y un sorprendente lituano del Lampre, debutante en la Grande Boucle, Raimondas Rumsas. Tercer clasificado a 8 minutos y 17 segundos del ganador.

El mismo día, aún no se sabía entonces, se abrió la puerta del infierno para aquel lituano de pocas palabras, 30 años y tres hijos: Raimondas, Linas y Rasa. En la frontera franco-italiana detenían a su esposa, Edita, con un arsenal de productos dopantes: corticoides, testosterona, EPO, hormonas del crecimiento y anabolizantes, el pack completo de la época. Regresaba a su domicilio italiano después de acompañar a su marido en algunas etapas del Tour. En su declaración, Edita alegó que aquellos productos eran para su madre, algo risible. O estaba a las puertas de la muerte o era un caballo de carreras.

Después de once semanas de detención, Edita Rumsas quedó en libertad bajo fianza y la carrera de Raimondas, prácticamente en vía muerta. Aún disputó el Giro de Italia de 2003, en el que, para rematar la historia, dio positivo por EPO. Entonces sí, definitivamente, fue expulsado del Lampre. En enero del 2006 el ciclista y su pareja fueron condenados por tráfico de sustancias dopantes.

Raimundas fue tercero del Tour 2002, en los años más negros de la era Lance Armstrong

El apellido Rumsas tuvo un triste regreso a las primeras páginas en Italia la primera semana del pasado mes de mayo, al hallarse sin vida el cuerpo de Linas, 21 años. Había muerto de manera súbita en su domicilio. Linas quería seguir la carrera deportiva de su padre y había escalado categorías en el ciclismo italiano aunque con pocos resultados destacados. En alevines corrió con el Monte Pisano, en júniors con el Pitti Shoes y en sub-23 con el Altopack. Las imágenes del funeral por Linas en Lucca son realmente impactantes. Raimondas aparece con traje, corbata y gafas oscuras y un rostro petrificado. Edita, también de negro, abraza con fuerza una fotografía enmarcada del hijo perdido. Un drama que no precisa de muchas explicaciones. Una tragedia.

Pero aún faltaba otro capítulo. Las investigaciones sobre las causas de la muerte han aumentado la conmoción. Aún siguen su curso, pero las autoridades italianas han situado bajo investigación a cinco personas y entre estas al padre del joven, el exciclista profesional Raimondas Rumsas. Les reprochan la posesión y suministro de productos dopantes. Los otros cuatro investigados son Luca Franceschi, Narciso Franceschi, Maria Luisa Luciani (todos del Altopack) y el ex director deportivo Elso Frediani. Hasta una decena de compañeros de Linas se arriesgan a acusaciones de fraude deportivo.

La policía irrumpió en varias habitaciones donde se alojaban los compañeros de equipo de Linas y del mismo Raimondas y hallaron, según se ha publicado en la prensa de Lucca, una cantidad considerable de fármacos: “Algunos claramente prohibidos, otros cuya suministración constituye dopaje, productos hospitalarios, analgésicos de gran potencial, preparados que contenían opiáceos y benzodiazepina” (uno de los psicotrópicos hallados en la autopsia de Michael Jackson).

Oficialmente nadie ha confirmado que la muerte de Linas Rumsas se debiera al consumo de productos dopantes. Los detalles de la autopsia no se han desvelado por el momento.

El hermano mayor de Linas, Raimondas jr., también se dedica al ciclismo. En su caso con resultados destacados que podrían conducirlo hasta el profesionalismo.

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