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Richard House

Logotipo de Notodo Notodo 13/12/2016 José Martínez Ros

Hasta 2013, Richard House era un casi anónimo profesor de escritura creativa en la Universidad de East Anglia que había publicado, una década atrás, un par de novelas cortas. En ese momento se publicó una monumental novela The Kills, de más de un millar de páginas, una lectura además de lo más inmersiva que viene acompañada de una web con vídeos y contenido multimedia. Los asesinatos fue seleccionada como finalista para el Premio Booker, aunque sería finalmente vencida por otra novela gigantesca y ambiciosa, la épica Las Luminarias, de Eleanor Catton.

La publicación en España se ha atrasado un tanto para llegar al final dividida en cuatro partes -pues Los asesinatos es una novela-compuesta-de-novelas (de hecho, en una pirueta metaliteraria, la tercera parte es una novela-de-no-ficción que leen varios personajes en el transcurso de la trama y que narra unos horribles asesinatos en Nápoles... inspirados en otra novela), como por ejemplo 2666 de Roberto Bolaño, y de la mano de una editorial especializada en la edición de cómic, ECC, que ha lanzado el pasado año una línea de literatura “seria”.

La acción de Los asesinatos 1. Sutler comienza en el Irak de los días más violentos de la postguerra. El país está en un completo desorden. En una base norteamericana perdida en el desierto, junto a unos pozos de petróleo en llamas que se utilizan para quemar desechos, un contratista inglés llamado Sutler (o quizás no) recibe una repentina llamada de un superior: ha de desaparecer inmediatamente.

El proyecto en el que estaba trabajando -la megalómana construcción de una nueva ciudad en esa zona- en la que se han invertido enormes cantidades de dinero ha sido una farsa. El dinero iraquí y norteamericano ha sido robado y él va a convertirse en el cabeza de turco, aunque en realidad no ha tenido nada que ver en la estafa. A cambio de su silencio y complicidad, se le da la clave de acceso de una cuenta secreta con un cuarto de millón de dólares. Su huida se complica cuando la base es atacada, pero Sutler consigue de todas maneras escapar en dirección a Turquía antes de que el escándalo salte a la prensa internacional.

En unas pocas páginas, House, con una prosa tan seca como detallada, nos transporta a un escenario al que nos hemos acostumbrado a través de los medios de comunicación, las series de televisión como Homeland o películas como En tierra hostil, captado con una técnica que nos recuerda a Graham Greene, al autor de novelas como El americano impasible o Nuestro hombre en La Habana (o el de su magnífico discípulo, John Le Carré).

Los protagonistas de estas páginas son ciudadanos occidentales que han llegado al Irak ocupado tras el ejército norteamericano en busca de fortuna en un país destruido que no entienden ni tienen la menor pretensión de intentar comprender, incapaces de ver cómo todo se desliza a su alrededor hacia una inevitable catástrofe. Después de una huida llena de complicaciones, Sutler alcanza Turquía. Pronto descubre que está siendo perseguido. Es localizado por una un tanto disparatada pareja de periodistas alemanes. Hasta que se calme la situación, decide pasar unos días en una pequeña ciudad del interior de Anatolia. En un pequeño hotel rústico, coincide con un grupo de otro grupo de occidentales, en este caso está compuesto por una pareja de profesores universitarios franceses y un estudiante norteamericano. Quieren grabar un documental sobre la situación de los refugiados en la zona. Como piensa amargamente Sutler: “el chico estaba metido en alguna causa noble, asumiendo como suya las luchas de otros, viviendo una aventura que podría llevarse de vuelta a su campus, y así convertirse en alguien que había estado en algún sitio y había hecho algo”.

La novela da un nuevo giro. Pasa de ser un thriller psicológico. Sutler finge con dificultades ser otra persona, pero se ve enredado en las disputas entre la pareja de profesores, Nathalie y Martin, mientras nota con incomodidad como Eric, el estudiante norteamericano, se siente perceptiblemente atraído por él... Aquí entramos en el reino narrativo de Patricia Highsmith (otra clara influencia de House): un espacio lleno de turbiedad, de deseos oscuros y miedos inexplicables, en el que los personajes se acercan y separan por impulsos que no son capaces de controlar, donde siempre hay al acecho un accidente fatídico para complicar fatalmente la situación... Y con esos personajes, la novela continua viajando: Estambul, Chipre o New York...

Los asesinatos 1. Sutler es un libro inteligente y absorbente, plagada de historias entrelazadas y misterios, algunos de los cuales solo se resuelven parcialmente. Me ha resultado una lectura muy satisfactoria. Pero será necesario leer las tres siguientes partes para juzgar su auténtico alcance.

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