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Rivera presiona a Rajoy para forzar elecciones en Cataluña tras el 1-O

Logotipo de El Mundo El Mundo 26/09/2017 RAÚL PIÑA, MARISA CRUZ

En el horizonte de Cataluña aparecen urnas. Los partidos independentistas, claro está, las ven para votar el

referéndum ilegal de independencia

. Los partidos constitucionalistas las sitúan en cambio para celebrar elecciones autonómicas que elijan un nuevo Parlament. Esta última es la fotografía que apunta

Albert Rivera

, presidente de

Ciudadanos

. Quiere urnas, sí, pero «para votar de manera legal».

Su objetivo es intentar un Gobierno alternativo a los independentistas, sumando fuerzas con el

PSC

, el

PP

y también, llegado el caso, con

Podemos

. De hecho, la posibilidad de aplicar el

artículo 155 de la Constitución

para asumir determinadas competencias y terminar convocando elecciones es uno de los asuntos que ha tratado

Mariano Rajoy

con Albert Rivera y

Pedro Sánchez

en las conversaciones que mantienen de forma habitual para coordinar la respuesta al 1-O.

«Queremos votar, pero con garantías, para legitimar un nuevo Gobierno», fue la petición ayer de Rivera, tras la reunión de la Ejecutiva de Ciudadanos. Tres fueron las exigencias que el líder naranja lanzó tanto a

Carles Puigdemont

como a Mariano Rajoy: «Parar el golpe [a la democracia], ya sea por voluntad propia o porque el Estado de Derecho lo impida; elecciones autonómicas para elegir un Gobierno legítimo; y una vez haya nuevo presidente y nuevo Parlament, sí habrá condiciones para negociar dentro del marco de la legalidad y la Constitución».

En Ciudadanos se habían negado a cualquier tipo de diálogo con los independentistas. De hecho, la comisión presentada por el

PSOE

en el

Congreso

, que cuenta con el apoyo del PP, es calificada por la dirección naranja como «el caballo de Troya de los independentistas». Pero ahora Rivera se abre a explorar el «entendimiento entre Cataluña y el resto de España», siempre que haya elecciones autonómicas de por medio.

Cataluña no cuenta con una ley electoral propia. Ello implica que impera la legislación general española -esto es, la Loreg- y, por tanto, la autoridad competente es la Junta Electoral Central. La prerrogativa de convocar elecciones recae en el president. El artículo 66 del Estatut recoge las causas de finalización de la legislatura: «Al cumplirse los cuatro años de la fecha de las elecciones. También puede finalizar anticipadamente si no tiene lugar la investidura del presidente o presidenta de la Generalitat, o por disolución anticipada, acordada por el presidente o presidenta de la Generalitat».

En Moncloa, la opción de aplicar el artículo 155 de la Constitución tras el 1-O se baraja desde hace semanas. En el entorno del presidente se asegura que, pese a contar el PP con mayoría suficiente en el Senado para sacarlo adelante, se buscaría el apoyo de PSOE y Ciudadanos. Las posibilidades que se abren con este artículo son muchas, de manera que su puesta en marcha se mediría milimétricamente para no caer en el exceso.

El escenario más analizado, explican fuentes gubernamentales, sería previsiblemente el de asumir las competencias de la Presidencia de la Generalitat. Una labor que podría recaer sobre el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo.

El objetivo sería el de normalizar institucional y financieramente la comunidad, lo que requeriría tiempo. Una convocatoria rápida de elecciones no sería lo más aconsejable, explican, habida cuenta de que «unos comicios demasiado próximos a la frustración que generará el 1-O se convertirían de nuevo en una suerte de plebiscito sobre la independencia».

En el círculo del presidente ven más probable una intervención larga, que incluso agotara la legislatura, y de perfil discreto, al modo de un Gobierno en funciones centrado en el apaciguamiento.

PRESIÓN AL PSOE POR LOS PRESUPUESTOS

8.300 millones

Es el montante total de las partidas pactadas por el Gobierno con Ciudadanos para reformas como que la baja por paternidad pase de cuatro a cinco semanas o la bajada de IRPF para rentas inferiores a 14.000 euros.

Los 85 diputados del PSOE

Rivera ha optado por trasladar la presión al PSOE, cuya abstención no haría necesarios los 5 votos del PNV, que ha tensado la negociación con el Gobierno por el conflicto en Cataluña. «Valen más los 85 escaños del PSOE que los 5 del PNV, que si quiere apoyar la vía Puigdemont es su problema. La vía más rápida es la abstención del PSOE».

Los apoyos de Cs

Rivera quiso recordar a Sánchez que su partido ha apoyado las cuentas de Andalucía, Asturias o Extremadura, donde gobiernan los socialistas.

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