Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Romeva traslada a la prensa internacional en Bruselas dos opciones: votar o "aceptar la represión"

Logotipo de El Mundo El Mundo 28/09/2017 BEATRIZ RÍOS

A apenas cinco días de la fecha elegida para la celebración del

referéndum

sobre la independencia,

Raül Romeva

ha convocado a la prensa internacional en la representación permanente de Cataluña para la UE. La sede se encuentra en pleno corazón del barrio europeo, a apenas unos metros de las instituciones y es uno de los lobbies regionales más importantes de la capital belga. El evento se ha desarrollado en inglés y francés y la mayor parte de las preguntas han sido para una nutrida representación de la prensa extranjera.

El objetivo era claro, explicar la versión del Govern de lo que ocurre en Cataluña a los periodistas de Bruselas, que se han interesado notablemente sobre el conflicto catalán conforme se acerca la consulta. El conseller de Asuntos Exteriores de la Generalitat lo sabe y ha ajustado su discurso a los mensajes que en los últimos días se han escuchado en la sala de prensa de la Comisión: el asunto de Cataluña no es ya una cuestión de independencia sino de derechos fundamentales y democracia.

La narrativa de Romeva se centra principalmente en cuatro aspectos. En primer lugar, argumenta que la consulta no es más que una respuesta política a un problema político; que están dispuestos a dialogar con el Gobierno pero que no renuncian a votar. En segundo, que todo está bajo control y el referéndum se llevará a cabo pase lo que pase. Tercero, que es el gobierno con su represión el que está violentando la Constitución y dificultando que la votación se lleve a cabo dentro de los estándares internacionales. Cuarto, que la represión del independentismo lleva el conflicto a otro nivel, ya no es una cuestión de independencia o no, es una cuestión de derechos. Y por tanto, requiere la intervención de la Comisión Europea.

Para Raül Romeva, la situación de 7.5 millones de catalanes debe ser abordada políticamente ya que según el conseller, "un 80% de los catalanes quieren votar". Con independencia de si lo harían a favor o en contra de abandonar España, la organización de la consulta es para Romeva una respuesta política a un problema político. Y si es unilateral es porque el Gobierno central no ha presentado alternativa alguna. El Govern, asegura, está abierto a dialogar pero no lo hará a cualquier precio. "Estamos dispuestos a escuchar al gobierno pero no abandonaremos la voluntad democrática de llevar a cabo el referéndum", advierte. Sea cual sea el resultado, espera que el Ejecutivo de

Mariano Rajoy

entienda que "tenemos que hablar".

El consejero catalán transmite un mensaje de calma. Todo está bajo control, hay papeletas, habrá urnas y lugares a los que acudir a votar. Que la consulta se llevará a cabo, "pese a los intentos del Gobierno español de impedir que esto suceda", está fuera de toda duda. "La organización está totalmente lista", asegura Romeva. La cuestión para el representante catalán no es si los ciudadanos podrán votar, que lo harán, sino en qué condiciones. Y pone la carga sobre los hombros del Gobierno de Mariano Rajoy, a quien responsabiliza de no cumplir con los estándares internacionales debido a le persecución contra la celebración de la consulta. "Lo que está en juego no es la credibilidad del referéndum sino los principios democráticos del Estado español", asevera.

Raül Romeva ha dedicado gran parte de su intervención ante la prensa extranjera a criticar la "represión" del Gobierno de Mariano Rajoy. Ha denunciado la detención de 14 miembros del Govern, el "acoso a periodistas", la persecución contra el independentismo y el cierre de varias páginas web que participan en la promoción de la consulta. Por eso, entiende el conseller, solo hay dos opciones: votar o "aceptar la represión".

La Comisión, un posible mediador en el conflicto

Raül Romeva ha comenzado su intervención aludiendo al artículo 2 de Tratado de la UE, que hace referencia a los principios y valores fundamentales en los que se fundamenta la Unión. Principios y valores que, entiende el Conseller, el gobierno español está violando. Por eso pide a Bruselas que se posicione, que intervenga, porque "la Comisión Europea no puede seguir argumentando que el tema de Cataluña es un asunto doméstico". Acusa al ejecutivo europeo "avalar la represión" con su silencio y espera que considere que el conflicto catalán sea tratado como "una cuestión de derechos fundamentes y democracia".

El grupo de los Verdes en la Eurocámara, del que forman parte

Esquerra Republicana

o Iniciativa Per Catalunya Verts, y la Izquierda Unitaria Europea han pedido por carta al vicepresidente de la Comisión, Frans Timmermans, que actúe como mediador para "restablecer las conversaciones entre las autoridades catalanas y españolas, para encontrar una solución política a la situación actual". También han presentado una propuesta para debatir la cuestión en el pleno de la semana próxima en Estrasburgo, propuesta vetada por los socialistas y populares en la Eurocámara.

La Comisión se remite una y otra vez a su posición desde el inicio: el respeto al Estado de Derecho, el orden constitucional español y las decisiones de las Cortes. Hoy mismo, Andrus Ansip ha vuelto a insistir en el pleno respeto a "la integridad territorial" y a la "soberanía del Reino de España". El Ejecutivo además se desmarca como posible mediador en el conflicto y rechaza pronunciarse sobre una eventual reacción a un resultado en favor de la independencia de Cataluña el próximo domingo.

En el Govern son optimistas sobre el futuro de una hipotética Cataluña independiente en la UE, pues consideran que las instituciones europeas son "dinámicas y pragmáticas" y va en el interés de todos, incluida España, su permanencia en Europa. Bruselas por su parte insiste en solo reconocerá un nuevo Estado que surja de un procedimiento legal y, en cualquier caso, toda entidad nacional que se independice de un Estado miembro, deberá solicitar su ingreso en la UE y seguir el mismo procedimiento que cualquier país tercero.

La Cataluña post referéndum

Raül Romeva ha confirmado que de ganar el no, el Govern lo asumirá y convocará elecciones. Si gana el , la maquinaria se pondrá en marcha y en las 48 horas que siguen a la publicación de los resultados, el Parlament publicará la declaración de independencia. Esto contradice las declaraciones del presidente de la Generalitat,

Carles Puigdemont

, que descarta que vaya a producirse una declaración unilateral de independencia.

Leer

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon