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Rusia ya se asoma a un precipicio demográfico

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 26/09/2017
Jóvenes rusos en uno de los puentes sobre el río Moscova, en el centro de la capital rusa © Image LaVanguardia.com Jóvenes rusos en uno de los puentes sobre el río Moscova, en el centro de la capital rusa

Desde que la URSS se disolvió, Rusia siempre ha llevado una crisis a rastras: la demográfica. En la época del presidente Vladímir Putin, parecía que el país lograba alejarse del peligro gracias a un mejor nivel de vida, al aumento de la esperanza de vida y programas para estimular los nacimientos. Pero en realidad, Rusia siempre ha estado al lado del precipicio. El descenso en el número de nacimientos comenzó a notarse el año pasado y ahora el Gobierno advierte que la pérdida de población podría afectar a la economía de Rusia, que no ve el momento de salir de la crisis actual.

Rusia va a sufrir “en los próximos cinco o seis años una de las situaciones más difíciles del mundo”, aseguró ayer el ministro de Desarrollo Económico, Maxim Oreshkin: “Vamos a perder unas 800.000 personas en edad de trabajar al año debido a la estructura demográfica”.

Según datos de la Agencia Estatal de Estadística (Rosstat), entre enero y julio del 2017 el número de fallecimientos superó al de nacimientos en un 11,8 %, mientras que un año antes sólo fue un 1,3 % mayor.

Entre enero y julio del 2017 el número de fallecimientos superó al de nacimientos

Kirill Rodin, del Centro de Estudios de la Opinión Pública (Vtsiom), indica que cuando a los rusos se les pregunta por qué no tienen niños la respuesta más frecuente es que “no hay suficiente dinero” o “criar a un niño es caro”. Según Rodin, esto explica que los “agujeros demográficos” coincidan con las crisis económicas. En los primeros seis meses de este año hubo en Rusia 821.200 nacimientos por 928.400 en ese periodo del 2016.

Los expertos creen que la demanda de mano de obra, que comenzó a crecer a mediados del 2016, será cada vez mayor. Pero, con un desempleo bajo (5,2%) las empresas no encontrarán personal preparado.

La previsión de expertos y Gobierno es que la población rusa, que ahora es de 146 millones de personas, mantenga su descenso hasta el año 2030. Hace siete años la ONU preveía que la crisis demográfica dejaría a Rusia con sólo 125 millones de habitantes en el año 2025. Aunque el resultado no sea tan catastrófico, sí es preocupante para las autoridades de Moscú.

Cuando a los rusos se les pregunta por qué no tienen niños la respuesta más frecuente es que “no hay suficiente dinero” o “criar a un niño es caro”

Hasta ahora se confiaba en dos fenómenos. El primero, las políticas para aumentar la natalidad, como las impulsadas hace más de una década y cuyo resultado fue el llamado “ baby boom de Putin”, que empezó a notarse en el 2007, el año en el que por vez primera desde el fin de la URSS aumentaron los nacimientos. Tocó techo en el 2014, cuando llegó la crisis económica. Dar un nuevo empujón a estas políticas, como ha pedido el Ministerio de Trabajo, sólo tendría resultado a muy largo plazo, pues la nueva generación tardará entre 15 y 20 años en incorporarse al mercado de trabajo. Además, tampoco tendría éxito, según ha dicho al diario Védomosti Anatoli Vishnevski, director del Instituto de Demografía de la Escuela Superior de Economía de Moscú, porque la población femenina nacida en la década de 1990 es muy pequeña. Una crisis demográfica influye en la siguiente.

El segundo fenómeno salvador era la inmigración laboral. Varios millones de personas procedentes de las exrepúblicas soviéticas de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) encontraron en la Rusia de los petrodólares un futuro que no tenían en sus países. Pero la crisis económica ha hecho desaparecer los estímulos para emigrar a Rusia. Si en los mejores años la llegada de trabajadores extranjeros compensaba más que de sobra el descenso demográfico, en la primera mitad de este año sólo lo hace en un 85,7 %, algo que no sucedía desde el año 2011, según un reciente estudio del Instituto de Análisis y Previsiones Sociales de la Academia de Economía Nacional y Administración Pública.

Según Alexéi Raksha, experto de Rosstat, para compensar la pérdida de población hasta el 2030 Rusia tendría que atraer a entre 9 y 15 millones de inmigrantes. Rostislav Kapeliúshnikov, subdirector del Centro de Estudios Laborales de la Escuela Superior de Economía, cree que el agujero demográfico ruso supondrá un recorte del 10% de la población, con una pérdida de entre seis y siete millones de personas .

Para compensar la pérdida de población hasta el 2030 Rusia tendría que atraer a entre 9 y 15 millones de inmigrantes

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