Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Rutas del conflicto

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 08/05/2014 Elizabeth Ramírez Restrepo
Rutas del conflicto © ADAM HUNGER Rutas del conflicto

"Asesinato de cuatro o más personas en un mismo espacio de tiempo y lugar". Es la definición que Mauricio Builes y su equipo de trabajo periodístico utilizan para localizar masacres. El conflicto armado en Colombia continúa después de más 50 años; las declaraciones de las víctimas, también. El Centro de Memoria Histórica junto con el portal Verdad Abierta han publicado la aplicación Rutas del Conflicto, que recoge 728 masacres ocurridas en ese país entre el año 1982 y el presente. Esos atentados, según los investigadores -que han tardado año y medio en analizar y comparar datos-, han sido el arma del terror para doblegar a un pueblo, expoliar las riquezas o sacar al enemigo de una zona que, por lo general, coincidía con la producción o transporte de cocaína.

"Esta base de datos de hechos violentos la estamos mostrando no por amarillismo, ni para abrir más heridas, sino para entender qué fue lo que nos pasó, para que no se vuelva a repetir", explica por teléfono Builes, portavoz del Centro de Memoria Histórica, a las puertas de la iglesia de Bellavista de Bojayá [departamento de Chocó, Colombia].

Builes asistió a una eucaristía en el recinto hace unos días para conmemorar el 12º aniversario de una de las matanzas más sangrientas del conflicto. Un total de 79 personas perdieron la vida, de las 300 que se refugiaban en la iglesia de Bellavista de una pelea entre las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el 2 de mayo de 2002. Las FARC lanzaron una bomba al interior del templo. "Murieron 98 personas: 79 como víctimas directas en la explosión de la pipeta (bombona), 48 de ellas, menores de edad; otras 13 fallecieron en hechos precedentes y posteriores al ataque a la iglesia; y seis, que estuvieron expuestas a la explosión, murieron de cáncer en el transcurso de los ocho años siguientes", según los datos de la aplicación.

"Hay tantísimas otras, que en muchos casos, aún no sabemos quiénes son los culpables. En varios casos las víctimas no las conocemos, porque ellas mismas siguen con miedo a contar qué es lo que les ha pasado porque el conflicto continúa", relata Builes que visita a Bojayá para dar a conocer a Rutas del Conflicto.

"La gran mayoría de la población se desplazó. Se parece un poco a lo ocurrido, entre el 16 y el 21 de febrero del 2000, en el corregimiento de El Salado", sigue recordando Builes.  En esta zona del departamento de Bolívar un grupo de 450 paramilitares de la AUC, al mando de Salvatore Mancuso y Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, asesinaron en seis días a 60 colombianos: 52 hombres y ocho mujeres, tres de ellos eran menores de edad. Según Rutas de Conflicto, tras la espeluznante masacre "unas 4.000 personas huyeron y los caseríos de: El Salado, Pativaca, El Cielito, Bajo Grande, y La Sierra desaparecieron por completo".

La aplicación permite ver informes, cifras y documentales del Centro de Memoria Histórica. A la vez que se puede comprobar si los seres queridos figuran o no en las listas de las víctimas; denunciar si saben algo más sobre los autores; o simplemente aportar algún dato relevante a la investigación. Tales hechos pasan a ser corroborados por los periodistas de Verdad Abierta, entre ellos, están María Teresa Renderos, Óscar Parra, Natalia Navarrete, Juan Pablo Daza y Juan Pablo Gómez. "Después de mes y medio de la publicación de la app hemos recibido 150 correos electrónicos de gente que nos pide registrar más muertos o masacres. La idea es tomar toda esa información confrontarla periodísticamente, para luego agregarla a la base de datos", añade Builes.

De las conclusiones obtenidas por Rutas del Conflicto salta a la vista que "entre 1995 y 2002, las masacres se convirtieron en el acto violento por excelencia para amedrentar a la población en los departamentos de Antioquia y Córdoba. Zonas donde los grupos violentos estaban asentándose o expandiéndose".

La aplicación cuenta hasta la fecha, según Óscar Parra Castellanos, con al menos 3.000 descargas desde Google Play y App Store, así como 35.000 visitas a la página web que lleva el mismo nombre. "Estamos construyendo la historia con pequeños retrasos. No sé cuánto tiempo vamos a tardar", finaliza Parra, de Verdad Abierta, que recientemente expuso la iniciativa ante la Universidad de Stanford (Estados Unidos).

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de EL PAÍS

image beaconimage beaconimage beacon